¡Gracias Argentina! - Patria Moreira

Año 6. 2018 .  San Juan.  Argentina.   Email: patriamoreira@gmail.com      www.facebook.com/carlosbecerraart
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Politica > Opinión
¡Gracias Argentina!

Si se quiere entender qué sucede con la economía y la política en nuestro país, debemos buscar información en medios extranjeros. Frases como: “Argentina tiene el récord de los banqueros más corruptos y retorcidos de la historia”, no se escuhan por ningún medio, incluso en aquellos que se llaman medios opositores. La frase continúa: “...banqueros confabulados con los bancos de Wall Street, el FMI y el Banco Mundial”. Y sigue:  ...supongo que no podemos quejarnos, todas ésta payasadas argentinas están enriqueciendo a los estadounidenses; así que muchas gracias argentina. Sus desastres políticos son nuestros beneficios”. En un breve video de solo 12 minutos, , te explican que nada de esto fue un error, que ponernos en manos del FMI fue el plan desde el principio; pero, ¿de quién fue el plan?.
En el video podemos ver a un analista de www.wallstreet.com entrevistado por Max Keiser para su programa KeiserReport, donde un pesimista Max Keiser concluye al fin, que lo que sucede con argentina es una consecuencia más de lo que suele denunciar habitualmente en su programa, la falta de escrúpulos morales de los que llevan las riendas del sistema financiero mundial.
¿Y cómo es que nuestro país financia la recuperación económica de los Estados Unidos? Bien, si lo que queremos es llegar a una respuesta más profunda de las razones del drama argentino debemos dejar a un lado por un rato a los económistas y consultar a un filósofo como Noam Chomsky. Recurrimos a un filósofo porque nuestros problemas son consecuencia de un problema mundial, y éste es la tremenda concentración de la riqueza y el poder en el 1% de la gente de éste mundo. Ésta desigualdad pone en peligro de muerte a la democracia porque la reduce solo a una patraña costosa.  
Noam Chomsky, filósofo que supo debatir en los 70s con pensadores de la talla de Michael Foucault, produjo en el 2017, un documental titulado, Requiem for the American Dream: The Principles of Concentration of Wealth & Power. En el cual muestra la existencia de un mecanismo perverso que convierte la riqueza en poder y luego el poder en riqueza en un ciclo sin fin.
Funciona así: “las elecciones tienen un alto costo que financian las Corporaciones, luego los Partidos Políticos producen legislación que aumenta el poder político y riqueza de las Corporaciones”.  Éste círculo vicioso es tan viejo que aparece en el libro de Adam Smith, La Riqueza de las Naciones. “Los arquitectos de las políticas son los dueños de la sociedad que no permitirán que se avance contra sus intereses”. Aquéllos que Adam smith llamó, “Los amos de la Humanidad”, son actualmente las intituciones financieras y las Corporaciones Multinacionales, que según el viejo Adam Smith siguen una “máxima vil”, “todo para nosotros”. Pero, ¿de dónde nacen éstas oscuras intenciones?, ¿los ricos son malos por naturaleza? No, lo que sucede es que los mueve el miedo; miedo a que los pobres resentidos se unan y les arrebaten sus riquezas. James Madison, principal legislador de la Constitución de los Estados Unidos, dijo: que “la mayor preocupación de la sociedad ha de ser proteger a la minoría opulenta contra la mayoría.”  Por lo tanto la Constitución y las Leyes deben poner límites a la democracia.
Éste problema es tan antiguo como la democracia misma, Aristóteles en el siglo IV a.C., propuso una solución diferente al mismo dilema, algo que tal vez hoy día podríamos llamar un Estado de Bienestar. En vez de reducir la democracia, lo que debemos reducir es la desigualdad. ¿Qué postura les parecece que ganó el debate?
En la década del '60 hubo un cambio de conciencia, sectores hasta entonces pasivos y apáticos pasaron a la militancia activa. La lucha por los derechos civiles de la minoría negra y de las mujeres, el nacimiento de los movimientos pacifistas y ecológicos, y movimientos solidarios con las necesidades de pobres y marginales, llenaban las calles estadounidenses y del mundo. Todas éstas luchas produjeron un gran temor, temor que ocasionó una fuerte reacción de los grupos poderosos. Un contrataque que todavía no termina.
En los '70 comenzó una enorme ofensiva empresarial, con el fin de contrarrestar los efectos igualitarios llevados a cabo durante el mandato de Nixon. Surge entonces, el Memorando Powell de 1971, enviado a la Cámara de Comercio, por el luego Juez de la Corte Suprema, Lewis Powell. El Memerando les advertía del peligro que corrían, que estaban perdiendo el control de la sociedad y que había que hacer algo, planteado en términos de defensa. Los políticos “liberales” actuaron de igual manera, el primer Gran Reporte de la Comisión Trilateral se refiere a lo mismo como “La Crisis de ls Democracia”. Eran liberales internacionalistas provenientes de la administración Carter, que estaban espantados por las movidas democratizadoras de los '60s; textualmente lo llamaban “un exceso de Democracia”. Resultaba urgente despolitizar a las minorías sublevadas, y lo presentaban como un fallo en las funciones de adoctrinamiento de Colegios, Iglesias y Universidades. ¿Cuál fue la solución para éste exceso de Democracia? Rediseñar la economía.
https://youtu.be/6MLl-W93hZ4  Cambiaron de un sistema industrial centrado en las manufacturas, a un modelo centrado en las finanzas; donde los Bancos, compañías de Inversión y de Seguros sustituían a las Fábricas como eje de construcción de la riqueza. El mundo de la Producción se vio subordinado al mundo de las Finanzas. Un mundo donde el mejor “negocio son los negocios”. Por ejemplo General Electric, que ahora es más que nada una entidad financiera. Hacen dinero moviendo capitales de país en país, como en el caso de Argentina, triangulando con “paraísos fiscales” y creando “firmas truchas” para evadir impuestos, empleando complicados mecanismos de convertilidad monetaria. Necesitan de países como Panamá, y de países como Argentina y Turquía. Simultáneamente se da una “descolocación de la producción”, cuyo objetivo es poner a los obreros de todo el mundo a competir entre sí, causando baja de salarios y pérdida de derechos laborales, todo en nombre de la “competitividad”. El Capital puede cambiar de país, el obrero no.
Alan Greenspan, que fue presidente de la Reserva Federal de EE. UU, explicó que su éxito en la gestión económica fue en gran medida producto de una mayor inseguridad de los trabajadores. Una mayor inseguridad producto del desempleo, a su vez, producto de la descolocación y de la financiarización de la economía. Inseguridad que produce miedo en la clase trabajadora, miedo con el cual se puede mantener bajo control a los movimientos democratizadores. Entonces, rediseñaron la economía para retomar el control, y con éste control aumentaron su riqueza que a su vez les permitió realizar más cambios. Y así hasta que el poder se concentra en muy pocos.


Retomando nuestra pregunta inicial sobre el drama argentino: ¿De quién fue el plan? El plan es del 1%, argentinos financistas corruptos manipulados por Wallstreet llegaron al poder vía elecciones “democráticas” y nos entregaron con moño y todo a las garras del FMI. Max Keiser, con una deuda a propósito imposible de pagar, no ve ninguna salida para argentina. El diagnóstico es igual para toda la región; con Lula preso, Correa procesado por su propio partido, y Cristina proscripta por Jueces y Fiscales que bailan en la embajada, el panorama es desolador. Ser conscientes de que la lucha por el control soberano de nuestras vidas como ciudadanos argentinos, se libra contra ese todopoderoso 1% no es poca cosa, es fundamental. Nuestra gente no sabe lo que está ocurriendo, tomar conciencia de lo que pasa y de lo que está en juego es gran parte de la solución.///
Por José Luis Pereyra.
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