Conciencia - Patria Moreira

Año 9. 2021.  San Juan,  Argentina. Email: patriamoreira@gmail.com      www.facebook.com/carlosbecerraart
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5 de septiembre de 2022 - 01:54

Lo que le pasa a Cristina excede el horror de la imagen del jueves

Eso del odio

Por Eduardo Aliverti.




Puede interpretarse que no hay ninguna novedad.
Que, aunque advirtiendo que las escalas de violencia son diferentes, nada varió en lo sustantivo desde el surgimiento del peronismo. Durante la Resistencia. En el genocidio. En el 2008, a favor o en contra de “el campo”. O la oportunidad que se escoja.
También puede entenderse que no es lo mismo porque, esta vez, ya no sería cuestión prioritaria de dos grandes bloques enfrentados (el “pueblo” contra el resto), sino de un desparramo donde, además de esos agrupamientos convertidos en primeras minorías intensas, hay demasiada gente desorientada e indiferente. Y jóvenes -muchos, o tantos como para alarmarse- que adhieren a discursos de ultraderecha.
Cualquiera sea la opción elegida, acaba de producirse un atentado escalofriante contra la líder sustancial de este país. Aquella en derredor de la cual gira el centro de toda la escena política. Debe decidirse qué se hace con eso, muy por fuera de lo que se pruebe sobre la “soledad” o acompañamientos de quien empuñó y gatilló el arma.
No es un profesional, por lo pronto.
Pero debe tenerse enorme cuidado con la palabra “loquito”, como se previene desde varios referentes del campo académico.
El sociólogo Pablo Alabarces (ver la excelente nota de María Daniela Yaccar en Página/12 del sábado, sobre “El camino que va de la palabra a la acción) recuerda la ¿obviedad? de que “(…) por supuesto, hay sujetos con ciertas situaciones patológicas. Pero (…) las acciones de los seres humanos tienen explicaciones socioculturales. No existen los violentos, sino sujetos que actúan violentamente en contextos determinados por razones determinadas. El fulano piensa que en determinado contexto su acción es legítima. Participa de cierto marco que la explica, y que le dice que tan mal no está matar a Cristina”.
Jorge Alemán (en Marca de Radio, también este sábado) refuerza que “la agenda mediática de la ultraderecha puso toda una batería de herramientas para que esto suceda: ‘el loco’ apareció”.
Así, lo que importa es qué hacemos, quiénes, con este episodio terrible, al margen de si la custodia fue un espanto y de que se suman aspectos tenebrosos o inconcebibles, como lo anticipado por Raúl Kollmann en torno de que podría haberse borrado la prueba clave sobre la información del celular de Fernando Sabag.
El detalle de quiénes callan, y el de cómo se dice, es más fuerte que el relativo a quiénes vociferan.
Para reiterar una advertencia ya expuesta por el firmante en columna de este diario: ninguna de las muestras opositoras, de rechazo al atentado, supera el protocolo básico de solidaridad forzada con CFK.
A virtualmente nadie se le ocurrió pedir, ni apenas para disimular, que se baje un cambio en la intensidad enloquecida de la confrontación política.
Patricia Bullrich, sin ir más lejos y agregado a que como dirigente fundamental del Pro ni se dignó a condenar el hecho, dijo que la cadena nacional del Presidente fue propia de un especulador que quiere sacar ventaja de victimización.
Pudo haber opinado, visto el incendio de las circunstancias, que no estaba de acuerdo con Alberto Fernández, ni con el feriado del viernes, ni con llamar a manifestarse en las calles, porque el momento era dramático y se requería algo de tranquilidad.
Pero no podía ni puede hacer eso porque responde al marketing del odio que le asegura(ría) votos a su espacio. Un espacio muy amplio.
Ese es un punto que, en general, los sectores progres tienden a eludir porque es más confortable adjudicar culpas exclusivas a los partidos Mediático y Judicial.
Error: el odio político constituye a una parte enorme o muy significativa de esta sociedad. Es aquello que usa el gorilaje cuando señala que la mejor creación del peronismo es el antiperonismo.
Por eso, más allá de que los vociferantes son políticamente incorrectos para el tamaño suceso de una intentona de magnicidio, y de que su estatura intelectual no supera mínimos indispensables (Amalia Granata, Guadalupe Vázquez, Florencia Arietto, Martín Tetaz, Yamil Santoro; y operadores periodísticos capaces de decir, en medio del arma gatillada, que esto beneficiaría a Cristina 2023), no hay que engañarse.
No existe la unidad “pueblo”, cual si fuese un sujeto unívoco al que apelar contra la oligarquía.
Con todo respeto emocional por quienes continúan empleando tan gigantesca palabra, pueblo, para trazar diferencias de necesidades (que no de intereses), eso es romanticismo inconducente. Vetustez ideológica.
Ellos -el enemigo que la corrección política obliga a denominar como adversarios- también representan al pueblo, cada vez más desperdigado. Hay pueblo mayoritario y/o silencioso que sufre las consecuencias de una inflación descomunal, más tarifazo al caer. Y una de cuyas secciones, simultáneamente, además debe dedicarse -y vaya si lo hace, con un entusiasmo impactante- a defender la democracia. O a defenderse a secas contra quienes han llegado al extremo de la pasividad, frente a una tentativa de asesinato institucional.
Lo que le pasa a Cristina excede al horror de la imagen en la noche del jueves.
Ninguno de los errores que haya cometido y en que continúe incurriendo, como gestora e integrante decisiva del Frente de Todos, impide registrar lo siguiente.
¿Quién es la que viene llamando a un acuerdo nacional para reconstruir un esquema capitalista de mayor justicia distributiva?
¿Quién es la que, hace rato, insiste con que debe corregirse una cultura bimonetaria devastadora?
¿Quién les recuerda a los grupos concentrados y a la tilinguería empresarial que nunca les fue mejor que con el kirchnerismo?
¿Quién alienta, en todos sus discursos nodales, que la cuestión es reflotar una burguesía ligada al mercado interno y de proyección regional, sin otra pretensión revolucionaria que impedir que la plata se la lleven cuatro vivos?
Ella.
¿Se merece que le digan que es la promotora del rencor?
Hagamos una concesión. Pongámosle que su defensa ante la causa judicial que la involucra se excedió de decibeles. Supongamos o aceptemos que, en lugar de un fiscal impresentable e incapaz de exhibir una sola documentación solvente, hay fundadas sospechas de corrupción.
Como dijeron quienes judicializaron y condenaron a Lula: no tenemos pruebas, sino convicciones íntimas.
Muy bien.
¿Esas impresiones o presunciones quedan por delante de que la Cristina a tener en cuenta es quien llama a superar antagonismos, para modelar un esquema productivo de articulación entre Estado y mercado?
Sí. Quedan por delante.
Es más voraz el odio visceral transmitido de generación en generación.
Eso también es “el pueblo” y, en principio, no cabe abrigar absolutamente ninguna expectativa de que se modifique.
¿Cómo se hace para edificar un puente con energúmenos que no quieren vencer al peronismo, sino extirparlo?
Ojalá nos llevemos la sorpresa de que el atentado paró al odio “operativo”, así fuere parcialmente.
Las manifestaciones del viernes, que fueron impresionantes en casi todo el país y no sólo en la Plaza de Mayo, volvieron a demostrar, con contundencia pacífica y sin agresiones, que ese odio es de ellos.
No de nosotros.









30 de agosto de 2022 - 21:43


Se quiebra el espacio oficialista en el Congreso
Juan Grabois: "Nos vamos del bloque del
Frente de Todos en Diputados"

En diálogo con Página/12, el líder del Frente Patria Grande explicó que el Gobierno lo "defraudó y decepcionó”. La decisión que ya está tomada será ratificada en el congreso partidario del próximo domingo. Resta definir si formará parte o no de un interbloque.



El cambio de figuritas en el ministerio de Economía no alteró el discurso de Juan Grabois. Ante la salida de Martín Guzmán, el ingreso de Silvina Batakis y el recambio por Sergio Massa la postura fue siempre la misma. “No hablemos más de nombres, hablemos de medidas y tomémoslas”, repetía. A un mes del desembarco del líder Frente Renovador en el Gabinete, el tiempo se agotó. “Nos defraudaron y decepcionaron”, sintetizó el dirigente social y confirmó a Página/12 que el Frente Patria Grande armará un bloque propio en el Congreso de la Nación. Esta postura deberá ser ratificada por la agrupación en el congreso partidario que se desarrollará el próximo 4 de septiembre en la Ciudad de Buenos Aires. Resta definir si formará parte o no de un interbloque con el oficialismo.

Nos vamos del bloque de Diputados y yo personalmente veré qué hago”, lanzó Grabois. Según el referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), desde el inicio de la gestión de Massa esperaron que el Ejecutivo cumpla con la promesa de medidas destinadas a los sectores más vulnerados y nunca se concretó. Incluso hubo conversaciones previas a la presentación del programa económico que, finalmente, tuvo como eje central anuncios de ajuste fiscal e incentivos para que el sector exportador liquide dólares: “Nos mintieron durante 25 días. Nos dijeron que iba a haber algo para los más pobres y no hubo nada”, sentenció.
Las expresiones del líder del Frente Patria Grande llegaron luego de una intensa jornada que encontró una vez más a los movimientos sociales en la calle, reclamando que se implemente un Salario Básico Universal (SBU), y tras el anuncio del Gobierno de un refuerzo de 20 mil pesos por hijo en las asignaciones familiares de los hogares de menores ingresos. Respecto de la medida que abarca a un millón de familias, Grabois subrayó que le “alegra” que exista una medida distributiva, pero remarca que es insuficiente. “Se olvidaron, como siempre, de los que no tienen nada de nada, de los jóvenes abandonados, los indigentes, los sin tierra, techo ni trabajo”, enfatizó.

Sin dar nombres, Grabois apuntó sus críticas directamente contra Alberto Fernández y Sergio Massa. Con respecto al Presidente, le cuestionó la falta de determinación para afectar los intereses de los sectores más poderosos. Sobre el ministro de Economía señaló sus vínculos con empresarios del sector energético y el establishment estadounidense. “Le va a dar todo a los dueños del litio, los hidrocarburos y el agronegocio. A los banqueros y grupos económicos”, resaltó, y concluyó: “En mi visión este gobierno va perdiendo su carácter popular y adoptando un carácter colonial”.
Alejado por completo de la gran mayoría de los integrantes del Frente de Todos, el dirigente social remarcó que el sistema político argentino “está compuesto casi en su totalidad por gente mediocre e insensible” y sostuvo que antes de diciembre de 2019 muchos de los funcionarios de la coalición oficialista “estaban totalmente acabados” y fueron perdonados, rescatados y reciclados” por Cristina Kirchner.

Los fuertes cuestionamientos del líder del Frente Patria Grande excluyeron a la vicepresidenta: “Cristina redujo la pobreza y la indigencia. Por eso la bancamos. Lo que no esperábamos era la conducta de otras personas del kirchnerismo que no voy a nombrar. Que nos pidieron tiempo y después le clavaron un puñal en la espalda a cuatro millones de indigentes. Si Cristina tiene alguna responsabilidad es por no sacarnos a los argentinos a esta casta infame de encima”.

Bajo este escenario de tensión extrema, la agrupación que cuenta con tres diputados nacionales –Itai Hagman, Federico Fagioli y Natalia Zaracho– resolverá el próximo domingo armar un bloque propio en el Congreso Federal que tendrá lugar en el Centro Cultural Paco Urondo (CABA) y será de carácter privado. Además de los legisladores nacionales, serán parte del plenario la legisladora porteña Ofelia Fernández, la diputada de la provincia de Buenos Aires, Lucía Klug, concejales y referentes de 23 provincias del país.

Hasta ayer por la mañana la idea era tomar distancia, pero no tanto. Es decir, diferenciarse internamente y formar parte de un interbloque. El anuncio de Massa junto a la titular de ANSES, Fernanda Raverta, aumentó el fastidio en Patria Grande que deberá decidir hasta dónde se aleja. Calculadora en mano, la presidenta de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau, y el jefe del bloque oficialista, Germán Martínez, tendrán que resolver cómo contener las fisuras en el oficialismo en un recinto marcado por la paridad de fuerza con la oposición.




23 de agosto de 2022 EDICIÓN DIGITAL

Cómo se incuba la violencia

La proscripción de Cristina Kirchner




Todo lo que dijo Cristina Kirchner en su defensa fue lo que se escuchó durante los tres años de declaración de los testigos, en especial aquellos que había convocado la fiscalía. Todo el alegato de la fiscalía se contrapone con lo que declararon sus propios testigos. Eso es lo verdaderamente indiscutible y no un relato al que tenemos que creerle por una cuestión de prejuicios, como invitan a hacerlo los fiscales y algunos periodistas “independientes” o de una Corea que no existe.

Este juicio y todos los que se promovieron como persecución política contra dirigentes populares, tendrían que ser suspendidos. Cortarlos de plano porque están llenos de irregularidades como los cuadernos que no existieron o la extorsión a testigos.

No soy abogado como para aportar enfoques técnicos sobre lo que es posible o no en ese plano. Pero como ciudadano viví la forma como se incubó la violencia política en este país cuando se proscribió al peronismo después del golpe del '55. Y ahora están tirando demasiado de ese mismo hilo finito. El retorno a ese infierno que culminó con el golpe del '76 sería el holocausto civilizatorio de la Argentina.

Esta película se parece demasiado a aquella otra. Elisa Carrió vendría a ser una homóloga de un personaje desquiciado al que adoraban las cacatúas de Barrio Norte. El Carrió de aquella época era un psicópata que se hacía llamar Capitán Gandhi y tenía guardado en un cajón de su escritorio la calavera de Juan Duarte, el hermano de Evita. No es un mito, el tipo lo mostraba orgulloso. Era el encargado de investigar los supuestos actos de corrupción que se habían cometido durante las presidencias de Juan Perón.

Toda esa basura ideológica, infectada de prejuicios contra los sectores populares, alimentó el germen de la violencia. Una reacción que no se hizo esperar. Como habían prohibido que se expresaran en democracia, se expresaron de otra forma.

Hubo levantamientos de militares leales que fueron fusilados. Hubo huelgas, y hubo represiones, y más protestas y más represiones. Y tomas de empresas y manifestaciones y elecciones anuladas y más protestas y Estado de Sitio. Y empezaron las bombas. Y hubo golpes militares. Y siguió la represión con secuestros y torturas. Y hubo insurrecciones populares en todas las ciudades más importantes del país. Y hubo alzamientos guerrilleros y hubo grupos parapoliciales y más golpes militares con desapariciones y campos clandestinos de concentración.

Quizás, la experiencia que vivimos como generación me haga ser pesimista frente a este intento grotesco de proscribir a Cristina Kirchner y atomizar al peronismo. Es muy fuerte la sensación de que volvemos al punto de partida, como el asno que hace girar la noria.
Pero más pesimistas tendrían que ser los que aplauden esa ofensiva judicial de la derecha. Están convocando a viejos fantasmas que se cobrarán con el dolor de todos, no solamente del pueblo, sus militantes y dirigentes. La derecha también paga un costo y arriesga todo. Siempre es mejor la democracia. Si se respetan las reglas de juego.

Insisto. No soy abogado y creo que somos todos iguales ante la ley. Pero si se va a juzgar a una dirigenta como Cristina Kirchner que es referencia indiscutida para millones de ciudadanos, los procedimientos tienen que ser transparentes, tiene que estar totalmente garantizado el derecho a la defensa y hasta tendría que haber observadores internacionales para garantizar que el juicio no esté infectado por las pasiones políticas de la coyuntura.
Nada de eso hubo en este juicio y los demás que se montaron en forma arbitraria. El tribunal, Casación y hasta la Corte rechazaron todas las apelaciones de las defensas y aceptaron como buenas las irregularidades que cometió la fiscalía. Sin excepción en unas y otras así sucedió con el peritaje de sólo cinco de las 51 obras, con la relación íntima entre el juez y el fiscal que favorece a la acusación, o con las visitas de estos personajes a la quinta de Mauricio Macri, su adversario político y promotor del lawfare, o la incorporación de prueba desde otras causas y que se presentaron el último día del alegato, sin darle tiempo a las defensas para responderlas.

Si se rompen las reglas de juego, se manipula a jueces y fiscales y se manipula la información para proscribir a una fuerza política multitudinaria, los grupos sociales que están referenciados en esa fuerza política buscarán otras formas de defender sus intereses y plantear sus ideas. Si se rompen las reglas de juego, se rompe la convivencia democrática y el futuro se hace incierto.


Cristina Kirchner: Derecho de defensa sobre la causa Vialidad. Alegato completo.





MIÉRCOLES, 17 AGOSTO 2022 11:09 ESCRITO POR PRENSA MINISTERIO DE GOBIERNO

Se conmemora a San Martín a 172 años
de su paso a la inmortalidad

El Ministerio de Gobierno, a través del Archivo General de la Provincia, presenta un relato para recordar al libertador de América.


“Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad” fue una de las quince máximas que José de San Martín dejó para su hija Mercedes. Esta es la premisa por la que trabajó y trató de inspirar durante toda su vida a los habitantes del territorio nacional.
José Francisco de San Martín y Matorras nació en Yapeyú, Corrientes, en 1778. Conocido como el libertador y héroe de la independencia americana, ocupó cargos políticos y militares. Fue un hombre adelantado a su época, que siempre miró mas allá buscando el bien general para todos, sin necesidad de reconocimiento alguno y en pos de la construcción de una nación independiente de la tiranía española. El general siempre mantuvo convicciones y principios nobles que aún perduran en nuestro tiempo.
Su padre fue un español, Juan de San Martín, que desempeñó tareas como teniente gobernador de Corrientes. Su madre fue Gregoria Matorras, también española. Para el año 1784 la familia emigró hacia España.

En 1787 el joven San Martín ingresó en el Seminario de Nobles de Madrid donde aprendió ciencias como la retórica, matemáticas, geografía, ciencias naturales, francés, latín, dibujo y música. Tiempo después pidió y obtuvo el ingreso como cadete en el Regimiento de Murcia con tan solo trece años.
Posteriormente, intervino en las guerras del Rosellón (1793) y de las Naranjas (1801). Esto le mereció un ascenso como capitán de Infantería en el Regimiento de Voluntarios de Campo Mayor. A principios de este siglo sucedió la invasión napoleónica a la península que generó la Guerra de la Independencia Española (1808-1814). Su arrojo contra los invasores franceses en la batalla de Bailén (1808) le valdría ser nombrado teniente coronel de caballería.
Mantuvo contacto con las logias masónicas que simpatizaron con el movimiento independentista y reorientó su vida hacia la causa emancipadora. Por su parte, tanto el sentimiento de su identidad americana y su ideario liberal fueron ideales de la Revolución Francesa. Por lo tanto, solicitó la baja en el ejército español y marchó a Londres (1811). Allí asistió a las sesiones de la Gran Reunión Americana, fundada por el mexicano Francisco de Miranda.

Luego se embarcó hacia Buenos Aires (1812). Establecido en el país, la Junta gubernativa le confirmó en su rango de teniente coronel de Caballería y le encomendó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo. De esta manera, obtuvo la victoria en San Lorenzo el 3 de febrero de 1813. Conoció a María Remedios de Escalada, con quien contrajo matrimonio el 19 de septiembre del mismo año.
Al siguiente año aceptó sustituir a Manuel Belgrano al mando del Ejército del Alto Perú. También desempeñó tareas en la Gobernación de Cuyo, más precisamente en la ciudad de Mendoza. Desde este sitio comenzó a madurar la liberación de los pueblos.
La Asamblea del Año XIII, entre diversas labores, creó seis intendencias fronterizas para la defensa ante el avance de las fuerzas de España. En la región de Cuyo fue creada la Gobernación Intendencia con la capital en la ciudad de Mendoza, constituida además por San Juan y San Luis y separadas de la Intendencia de Córdoba del Tucumán.

En el año de 1814, uno de los documentos resguardados en nuestro Archivo General muestra mediante un oficio el nombramiento de Marcos González Balcarce como comandante general de todas las armas, de todas las provincias que se encuentren bajo su mando (16 de octubre).
En otro de los documentos, es expuesto cómo el 27 de octubre de 1814 San Martin manifestó su preocupación por el Reglamento de Medicina Militar, para su conocimiento en nuestra ciudad.
El General realizó dos visitas a nuestra provincia en el año 1815, años que estuvo al mando José Ignacio de la Roza como teniente gobernador. La primera visita fue en julio, motivada por una revolución sucedida en nuestra ciudad con intenciones de autonomía respecto de la Gobernación Intendencia de Cuyo. La segunda visita fue realizada el mismo año pero en julio. Esta vez, fue considerada la intención de reconocimiento de los pasos cordilleranos hacia Chile. En ambas situaciones, el general fue alojado en el Convento de Santo Domingo. San Juan fue pensado como San Martín como un punto estratégico para la liberación de país trasandino.
En este año también el Libertador expone su preocupación de aquellos ciudadanos que se encontraran en contra de la causa más noble y justa, que era la liberación del continente de las manos realistas. Así lo expresó mediante un oficio para conocer e identificar “a los americanos conocidamente contrarios a nuestra sagrada causa” quienes eran los mismos que se oponían a tan situación de liberación. (11 de abril de 1815). Esta convicción, quedó manifestado en un documento patrimonio de nuestro Archivo.
Finalmente, un hecho que se concretó el día 14 de febrero de 1817, ingresó en Santiago de Chile y la Asamblea constituida proclamó la independencia del país y le nombró director supremo, cargo que recayó en O'Higgins.

En cuanto a Perú, ocupó la ciudad de Lima y proclamó su independencia un 28 de julio. Luego, la ocupación de Guayaquil motivó un encuentro histórico con el militar Simón Bolívar, en julio de 1822, con la intención de definir el futuro de todo el continente.
Este encuentro aun genera misterios ya que San Martín decidió volver y no continuar con su plan libertador. Tiempo después fueron expulsados definitivamente los realistas de este continente, tras la victoria de la batalla de Ayacucho (1824).
El General, ya cansado y entendiendo que cumplió su deber, emprendió regreso a su casa y decidió retirarse. En el año 1823 se radicó en Mendoza, para establecerse allí y aportar a la vida pública. Sin embargo, recibió críticas adversas que le atribuyeron sus aspiraciones de mando, sumado el fallecimiento de su esposa. Por estas situaciones decidió viajar a Europa (febrero de 1824), en compañía de su hija Merceditas, quien por entonces tenía siete años.
Residió un tiempo en Gran Bretaña y después emigró a Bruselas (Bélgica), donde vivió modestamente; su renta apenas le alcanzó para pagar el colegio de su hija. En 1827 se deterioró su salud a causa de un reumatismo.
Posteriormente, intentó regresar al país en el año 1829. Dos años antes había ofrecido sus servicios para con la guerra contra el Imperio brasileño. Sin embargo, encontró su patria en descomposición por las luchas entre los unitarios y federales, por lo que desistió. Así, volvió a Bélgica y en 1831 viajó a París. En 1848 se instaló en su definitiva residencia de Boulogne-sur-Mer (Francia), donde falleció un 17 de agosto de 1850 nuestro Padre de la Patria y de la Libertad.

Fuentes:
Libro 48, Folios 377. Departamento Archivo Histórico. Archivo General de la Provincia.
Libro 43, Folios 172. Departamento Archivo Histórico. Archivo General de la Provincia.
Libro 43, Folios 134. Departamento Archivo Histórico. Archivo General de la Provincia.
Material seleccionado del Departamento Biblioteca y Hemeroteca. Archivo General de la Provincia.
Modificado por última vez en Miércoles, 17 Agosto 2022 11:34
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19 ago 2021

"El clima está jodido": un famoso inversionista de riesgo sugiere apostar por los fondos en tecnologías verdes

El empresario Chris Sacca asegura en una carta a los posibles inversores de su nuevo fondo que todavía existe "una enorme demanda climática insatisfecha".

Incendios forestales en Manavgat, en la costa meridional de Turquía, el 29 de julio de 2021.

El inversionista de riesgo estadounidense Chris Sacca, conocido por ser uno de los primeros en inyectar dinero en Instagram, Twitter y Uber, advierte que "el clima está jodido" e insta a invertir en tecnologías verdes, según se expresó en una carta dirigida a potenciales inversores de su fondo Lowecarbon Capital, recoge Axios.

Paralelamente, Sacca constata en un comunicado de la entidad que han logrado acumular un total de 800 millones de dólares para "seguir arreglando el planeta", si bien enfatiza que aún existe "una enorme demanda climática insatisfecha". Por esa razón, "la única oportunidad de la humanidad" pasa por conseguir "que tanta gente y tantos recursos se centren en las soluciones", reza el documento.

Por otra parte, Sacca admite que para su fondo no es importante si un inversor inyecta recursos solo para "perseguir rendimientos financieros", ya que este dinero, de todos modos, contribuirá al cambio de la situación medioambiental actual.

Evidencias del cambio climático
Para justificar la necesidad de invertir en proyectos como Lowecarbon Capital, el comunicado invoca el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), un organismo de científicos creado por la ONU. Los expertos de este órgano concluyeron que las últimas cuatro décadas han sido más cálidas que cualquier década anterior desde 1850, al tiempo que prevén un aumento significativo de las condiciones meteorológicas extremas en los próximos 20 o 30 años.

Estos datos se suman a los cálculos de que este mes de julio fue el más caluroso jamás documentado en la Tierra, lo que contribuyó a propagar los devastadores incendios forestales que azotaron EE.UU., Turquía, Grecia, Italia, Rusia, entre otros países.
29 DE ABRIL, 2021

El pedido del papa Francisco sobre Venezuela que hizo explotar al macrismo: que no haya intervención extranjera

El sumo pontífice pidió que exista una unidad nacional y confesó que quiere visitar el país bolivariano.

El Papa Francisco dio un contundente mensaje político al pedir que no haya una intervención extranjera en Venezuela tal como pide la oposición al presidente Nicolás Maduro que brega por el desembarco de Estados Unidos.

“Pido que, entre todos, recuperemos esa Venezuela en la que todos sepan que caben, en la que todos pueden encontrar un futuro. Y pido al Señor que ninguna intervención de afuera les impida caminar este camino de unidad nacional”, afirmó el pontífice argentino.
El Papa dio un discurso grabado por la beatificación de José Gregorio (1864-1919) tiene lugar en “un momento particular y difícil para los venezolanos”. En su mensaje sostuvo que tiene intenciones de visitar el país sudamericano.
Francisco indicó que la solución para los problemas de Venezuela está en el propio país y en su gente. "“En medio de todas las dificultades, den pasos concretos en favor de la unidad, sin dejarse vencer por el desaliento”, pidió.
El Papa además habló del coronavirus: "Esta misma pandemia, que hoy día incide en esta gran fiesta de la fe de la beatificación y que la reduce para evitar contagios por razones de seguridad, de salud, nos mete en casa a todos, no nos permite salir a la calle a celebrar, a gritar, no, porque la pandemia es peligrosa".

Quién era Jorge Gregorio Hernández
En su mensaje, cuyo texto en español fue divulgado por la oficina de prensa del Vaticano, el papa recuerda la figura del nuevo beato José Gregorio Hernández, conocido en casi toda América Latina, por haber dedicado su vida como médico a los pobres y enfermos.
El llamado "médico de los pobres", venerado como un santo en Venezuela, será beatificado mañana en Caracas en una pequeña ceremonia debido a la pandemia de coronavirus.
"Ruego, queridos hermanos y hermanas, que el nuevo beato inspire, en particular, a todos los dirigentes, a todos: sindicales, académicos, políticos, empresariales, religiosos, a todos, universitarios, y a otros, a desempeñarse seriamente en el logro de una unidad operativa", dijo el papa.
"Busquemos el camino de la unidad nacional, y eso por el bien de Venezuela", agregó.
En su mensaje, Francisco reitera que "la beatificación del doctor Hernández es una bendición especial de Dios para Venezuela, y nos invita a la conversión hacia una mayor solidaridad de unos con otros, para producir entre todos la respuesta del bien común tan necesitada para que el país reviva, renazca después de la pandemia, con espíritu de reconciliación".
27 DE ABRIL, 2021

Defender la Soberanía en nuestros ríos interiores y el acceso naval al Océano Atlántico

Argentina se encuentra desafiada a resolver un asunto vital para su destino como país soberano, tanto como para el bienestar social de su pueblo. Al vencer la concesión del dragado y administración del complejo fluvial de la Cuenca del Plata, se reabrieron todos los interrogantes que generaron las privatizaciones salvajes que se desarrollaron desde la dictadura militar hasta los años 90´, y que empezara a revertirse en los 12 años de gobiernos kirchneristas tras la recuperación de grandes empresas públicas como YPF y Aerolíneas Argentinas.
Debemos dejar bien en claro que esa vía de navegación, que es la vía fundamental de la exportación de mercaderías del Cono Sur y que involucra a los países del MERCOSUR; Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia, es un determinante ESTRATÉGICO del desarrollo nacional y, por lo tanto, más allá de quien sea el responsable del mantenimiento y de las obras civiles para su navegabilidad, el control del mismo es una responsabilidad INDELEGABLE del Estado Nacional en conjunto con las provincias ribereñas.
Las concesiones que se otorgaron a partir de las medidas de desarticulación del Estado en la última década del siglo pasado entregaron el control de la principal vía de transporte del país a empresas extranjeras que no operan de conformidad al interés nacional, sino al interés mezquino de las grandes compañías exportadoras de granos.
Ello ha facilitado la instalación progresiva de mecanismos perversos de evasión, subfacturación y contrabando, en perjuicio de los pequeños y medianos productores, trabajadores rurales y aun de productores argentinos que teniendo fuerte presencia en el mercado se ven desfavorecidos, en tanto deben pagar el peaje destinado al sostenimiento de la vía navegable, circunstancia de la que está exenta la producción de los restantes países ribereños.
Entendemos que no tiene sentido esa pérdida de soberanía y control sobre el grueso de nuestro comercio exterior. Se facilita, además, la constitución de numerosas empresas extranjeras intermediarias y fantasmas en zonas francas uruguayas con el mero objetivo de derivar porcentajes importantes de divisas hacia ese lugar, con el consabido impacto tanto en los ingresos fiscales por retenciones y otros impuestos como en el ingreso de divisas al país.
Por lo demás, esas divisas que no se liquidan son ingresos perdidos no solo por el Estado Nacional, sino por la actividad productiva e industrial y por un sin número de productores agropecuarios que terminan “cediéndolas” a unas pocas empresas cerealeras, mayormente extranjeras, las grandes apropiadoras de la renta agraria nacional.
Esos enormes “agujeros” originados en la conformación actual de esta vía, combinación de puertos privados y la salida al mar por aguas uruguayas y transporte en barcazas paraguayas, permiten que se escurra una parte importante de nuestras divisas derivadas del comercio exterior.
La mayoría de los cálculos realizados demuestran que estos drenajes no son menores al 15% de las exportaciones, lo cual en términos del impacto fiscal podrían valuarse entre unos 5.000 a 7.000 millones de dólares anuales, recuperables para el país con un programa estratégico de consolidación de soberanía. Imaginemos si en los próximos 4 años pudiéramos contar con 20.000 millones de dólares adicionales, suficientes para construir más de 1 millón de viviendas populares.
Nuestro país atraviesa una circunstancia critica desde el punto de vista social, económico y sanitario producto de la pandemia y también de la desastrosa política económica llevada a cabo por el gobierno de Mauricio Macri. No tenemos derecho a ocultar las enormes posibilidades materiales que se nos presenta para fortalecer la acción del Estado en defensa de los intereses del pueblo.
El Gobierno Nacional ha iniciado un giro histórico para desandar el camino que hemos descripto, al incluir el alistamiento técnico del Canal Magdalena para incorporarlo a la ruta fluvial de nuestros ríos interiores.
El dragado del Canal Magdalena permitirá la salida directa de Argentina al océano Atlántico, sin pasar por puertos extranjeros, así como habilitará la interconexión Norte- Sur de nuestro país por aguas jurisdiccionales, evitando las maniobras dolosas y criminales antes mencionadas.
Hemos llegado a la increíble circunstancia de que nuestros barcos deben desviarse hacia el norte por aguas extranjeras para conectar el litoral mesopotámico con los puertos marítimos del sur como Bahía Blanca, San Antonio Oeste, Puerto Deseado, Caleta Olivia o Ushuaia, pagando servicios absolutamente innecesarios a empresas radicadas en el Puerto de Montevideo.
La Argentina es un país con un enorme territorio marítimo circunstancia de la cual, como sociedad, no terminamos de tomar la debida conciencia. La riqueza ictícola de nuestra plataforma epicontinental es depredada por la falta de un dispositivo de control adecuado, donde una fuerza naval preparada y con la infraestructura suficiente generaría no solo una defensa efectiva de la riqueza pesquera, sino que impulsaría una actividad económica hoy subexplotada.
Es nuestro deber como sociedad el empoderarnos de ese territorio, como un enorme recurso para un desarrollo igualitario de nuestra sociedad. Esto involucra no solo su apoderamiento económico, sino el adecuado control de la zona exclusiva, para lo cual necesitamos también contar con unas fuerzas armadas y de seguridad con una profunda visión nacional, con capacidad de permitir al Estado ejercer el control en esas aguas para evitar el drenaje de recursos que hoy nos cuestan no menos de 2.000 millones de dólares por año derivados de la pesca ilegal.
La vía marítima es la que detenta el menor costo en materia de transporte, lejos de los costos del ferrocarril y a distancia sideral del costo del transporte por camiones.
Por todo lo manifestado, la Corriente 18 de Mayo, integrante del Frente de Todos viene a manifestar al pueblo y al gobierno argentino lo siguiente:
Su caluroso apoyo a la decisión de avanzar con la habilitación para el comercio internacional y la integración vial de la Patria del denominado Canal de Magdalena.
Solicitar sea modificado el Decreto 949 que transfiere al Ministerio de Transporte las decisiones sobre la Vía Fluvial del sistema Rio Paraná - Rio de La Plata, para evitar que el tema del dragado, balizamiento y señalización se transforme una vez más en el control absoluto de los ríos interiores por parte de grandes compañías extranjeras. Esa modificación debe apuntar a otorgarle a la empresa estatal anunciada por el presidente Alberto Fernández en Puerto General San Martin, el control del tráfico de la Hidrovia Paraná-Paraguay.
La denuncia del Tratado de la Cuenca del Plata, para reorientarlo en la defensa de las necesidades nacionales de los países miembros, impidiendo que sea el instrumento del saqueo de sus economías y de su comercio exterior. Esto debe propiciarse, asimismo, en las instancias regionales como el PARLASUR y extenderse también a través de la UNASUR para la defensa de la soberanía de todas las vías navegables interiores de la Patria Grande.
Es nuestra convicción profunda que estamos frente a un tema que afecta la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social. Promovemos por ello que el Frente de Todos y el Gobierno Nacional, asumiendo un programa federal y soberano en materia fluvial, defina un Plan Estratégico de implementación inmediata que nos permita recuperar el control soberano sobre el rio Paraná y la titularidad sobre los puertos principales de esa vía, así como capacidad de control sobre la evasión, el contrabando y la pesca furtiva.
La soberanía es fuente de divisas, trabajo, ingresos fiscales, industrialización sustitutiva en materia naval y portuaria, así como defensa del ingreso de los trabajadores y los pequeños y medianos productores sometidos a la indefensión que generan los mercados monopólicos.
29 de marzo
El juicio a Jesucristo

Cuando el próximo lunes aparezca este artículo, ya habrá comenzado a dar sus primeros pasos la Semana Santa en toda España. Y en mi pueblo, Mirandilla, sus amplios campos parecerán como una frondosa alfombra verde a sus pies tendida, propia de la primavera que ahora está allí en su máximo apogeo y en su mayor esplendor; será como un estallido de luz y colores, con un sol radiante y nítido que todo lo ilumina y lo resalta para darle mayor riqueza y colorido. Nunca por estas fechas ni en el otoño suelo faltar en Extremadura, pero el año pasado y el actual, la maligna pandemia de coronavirus, nos ha impuesto severas restricciones perimetrales y confinamientos que me lo han impedido, como a todos.
La Semana Santa ya sabemos que es una vieja tradición cristiana de hace más de dos mil años que llevamos conmemorando la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Si bien, como fiesta cristiana, fue instituida en el calendario litúrgico de la Iglesia el año 325, en el Concilio de Nicea. Y es curioso, pero aunque la gente cada vez se muestra más indiferente y secularizada, con aparente menos fe y devoción hacia las cosas de la Iglesia, luego cada año la Semana Santa parece crecerse e ir a más. No se sabe muy bien si como auténtica razón de fe o como mero folclore festivo que hace referencia a una costumbre que se celebra en todo el mundo cristiano.
Sea como fuere, si uno se pone a reflexionar sobre la vida y obra de Jesucristo, en mi caso, siempre llego a la misma conclusión; que, pese a haber transcurrido ya más de veinte siglos, su figura y su obra siguen agrandándose y conmocionando al mundo. Hoy, casi 2.500 millones de fieles todavía creen en Él y su doctrina, lo aman y lo veneran en la mayor parte del orbe terráqueo, con mi respeto e independencia, claro está, a las demás religiones que otros creyentes profesan, todas muy respetables y por mí muy respetadas. Pienso que una tradición sólo puede perdurar tanto tiempo y con tanta intensidad si se tiene la creencia firme de que la fe en Jesucristo produce ternura y amor; cuando se encuentra en Él, además de divinidad, también humildad, refugio, amparo, paz y sosiego.
Y, se sea o no creyente en Cristo, es incuestionable que continúa hoy siendo la figura central de la Humanidad. Creo que no hay profeta, ni mesías, ni emperador, ni rey, ni gobernante más poderoso y carismático, ni general más victorioso, ni ejército más valiente, ni todos esos poderes terrenales juntos, que haya tenido tanta influencia en la vida de las personas, como la que desde hace dos mil años sigue Él dejándonos con su huella indeleble tan marcada. Ese es un hecho cierto, real e inequívoco, que a mí particularmente me hace reafirmarse aún más en mi fe cristiana, aun siendo profundamente respetuoso con la fe de los demás.
Nací y me crie en el seno de una familia cristiana. Mi madre nos enseñó a los cuatro hermanos a rezar por las noches en la cama, antes de dormirnos, aquellas preciosas oraciones de: “Jesusito de mi vida, eres niño como yo, por eso te quiero tanto y te doy mi corazón”. “Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la Virgen María y el Espíritu Santo”. Y “Ángel de la guarda, dulce compañía, no me abandones ni de noche ni de día”. Luego, en mi pueblo, Mirandilla, viví de pequeño en el ambiente religioso que se respiraba allá por la década de los años 1945-1955. En su monumental y preciosa Iglesia de la Magdalena, uno de los templos mejores y más conservada de toda la comarca de Mérida, me bauticé, fui a la catequesis, me confirmé, fui monaguillo y hace ocho años me hizo mucha ilusión pronunciar desde su esplendoroso Altar Mayor el primer pregón de Semana Santa de Mirandilla. También en Ceuta fui en 1959 costalero y hace unos quince años, pregonero en la prestigiosa Asociación La Tertulia Flamenca.

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Soy creyente desde niño, porque mi familia me lo inculcó, pero también lo soy por propia convicción, sobre todo, porque siempre que he asistido a cumplir con los preceptos religiosos me he dado cuenta de que la iglesia es un lugar de respeto donde nunca se enseñan ni aprenden cosas malas, sino buenas obras, ser solidario con los demás, llevar una vida ordenada, en paz y en gracia de Dios, aunque nadie estemos libres de pecados y defectos; sobre todo, tratando de hacer el bien y de evitando el mal. Y muchas veces me pregunto: Si la doctrina cristiana nos enseña cosas buenas y a vivir en paz, ¿por qué hay luego tanta violencia en el mundo?. Hay guerras, terrorismo, atentados, violencia, muertes de mujeres a manos de hombres y, a veces, incluso ante sus hijos pequeños. Hay hijos que matan a sus padres y padres a sus hijos; salvajes agresiones de pederastas a niños, asesinatos a cristianos por el sólo hecho de serlo, o por otras causas perversas.
Pero, ¿hasta dónde vamos a llegar a parar?. ¿Cómo pueden valer hoy tan poco la vida y la dignidad de las personas?. Y es que los seres humanos andamos desquiciados. El mundo parece estar al revés en todo aquello que Dios nos enseña a amar. Y creo que eso sucede debido a la quiebra de valores humanos que el mundo está padeciendo, que siempre fueron norte y guía de la sociedad. Y creo que es necesario volver a recuperar esos valores principales; también el juicio, la razón, el sentido común, la cordura, la sensatez, y todo lo que siempre fueron principios morales y cristianos de la sociedad, como familia, respeto mutuo, paz, justicia y amor.
Hace unos 2400 años Platón ya dijo: “Es imposible que pueda ser feliz quien vive para hacer mal a los demás”. También Aristóteles decía, que: “La felicidad consiste en hacer el bien” y Cervantes en el Quijote nos enseña que, “no es bien que unos hombres hagan de sufrir a otros hombres sin motivo ni razón”. Pues, estos días de Pasión, parecen las fechas más propicias para que todos nos llevemos bien y podamos vivir en paz, expulsando de nuestros corazones todo lo malo, el odio, el egoísmo, la soberbia, la ira, la envidia y el rencor. Santo Tomás de Aquino nos dice que: “El alma de cada uno se conoce por sus actos”. Y muchas veces nos hacemos la vida imposible los unos a los otros sin motivo ni razón, casi por nada.
Pues, en mi condición de creyente cristiano, he llegado muchas veces a preguntarme, por qué mataron a Jesús. Es más, a través de mi formación jurídica he sentido la curiosidad de ver si verdaderamente existían motivos para juzgarle, condenarle y ejecutar su muerte. Y, con la ley de entonces en la mano, necesariamente se llega a la conclusión de que Cristo no tenía nunca que haber muerto si hubiera tenido un juicio independiente, imparcial, ajustado a derecho y con todas las garantías. Entre otras muchas ilegalidades que se aprecian en su proceso, condena y ejecución, que es difícil poder recogerlas todas en un solo artículo, creo que estarían las siguientes:
Fue acusado de blasfemia por decir que era el Mesías y rey de Israel. Pero Cristo sólo se refería a un reino espiritual, no temporal. Si lo iba diciendo Él mismo: “Mi reino no es de este mundo”.- También se le acusó de incitar al pueblo a no pagar impuestos. Y era falso. Él iba por todas partes predicando: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Lo torturaron sin piedad, lo masacraron, lo crucificaron y lo coronaron con espinas, todo pese a prohibirlo la ley. Ningún juicio debía llevarse a cabo durante alguna celebración, porque estaba prohibido, y a Jesús lo juzgaron durante la Pascua. Fue juzgado de noche, y sólo podían hacerlo de día. Lo juzgó un tribunal incompetente y que estaba contaminado.
Hoy, casi 2.500 millones de fieles todavía creen en Él y su doctrina, lo aman y lo veneran en la mayor parte del orbe terráqueo, con mi respeto e independencia, claro está, a las demás religiones que otros creyentes profesan, todas muy respetables y por mí muy respetadas
Para acusarlo, se exigían dos testigos presenciales; y los que declararon contra Él eran falsos, como Judas. El juez Caifás, era también un acusador, y desde el derecho romano sabemos que “no se puede ser a la vez juez y parte”.- El mismo Pilato, que por miedo al pueblo enfurecido lo condenó, antes había dicho dos veces: No encuentro ningún delito. Este hombre es inocente. (Lucas 23:4.11).- Cada miembro de la corte debía votar individualmente para condenar o absolver, pero Jesús fue condenado por una masa enfurecida.- Jesús no tuvo abogado; y así, ni podía ser juzgado, ni condenado, ni ejecutado. Y la ley exigía la asistencia letrada y tener representación. No debían hacerse preguntas capciosas ni de autoincriminación al acusado, pero a Jesús se le preguntó si Él era el Cristo. El Sanedrín o tribunal, no deliberó previamente a dictar sentencia
Ningún juicio debía llevarse a cabo por la noche ni en día festivo, pero el de Jesús se celebró antes del amanecer y el día de Pascua. Si la condena por el juzgado sentenciador era a muerte, debía pasar una noche antes de que la sentencia fuera ejecutada; sin embargo, solo pasaron unas cuantas horas antes de que Jesús fuera puesto en la cruz.- Lo mataron antes de las 24 horas de su condena, y la ley exigía que fuera después.- El Juicio y condena a muerte de Jesús se ve claramente que fue político, por motivos meramente ideológico. Se ve perfectamente cuando Caifás le preguntó: "¿Eres tú Cristo, el Hijo de Dios?". Cristo respondió: "Tu lo has dicho". Para el Sumo Sacerdote, esto era una blasfemia. Rasgando sus vestidos como señal de insulto personal, pidió un decisión del Sanedrín, la gran mayoría acordó que Jesús debería morir. Todos coincidieron en que no debían permitir a “ese hombre divulgar sus doctrinas entre el pueblo”, porque interpretaron que lo que pretendía era ser rey de los judíos.
Su muerte estaba ya decidida. En esa época había muchos que decían que era el Mesías, y generalmente los consideraban locos y no les hacían ni caso. Pero en el caso de Jesús, el odio fue tan grande que lo querían matar a toda costa, porque predicaba una nueva doctrina. Por esta razón lo acusaron también de traición contra Roma y lo llevaron ante Pilato para la sentencia final. El procurador romano propuso cumplir con la costumbre de Pascua de poner en libertad a un preso, preguntando: ¿Preferís soltar a Jesús o a Barrabás, éste un criminal y asaltante de la región de Judea. Pero ellos gritaron:" suéltanos a Barrabás”. Confundido Pilato, pregunto: "Que hago con Jesús, llamado el Cristo”?. Y todos contestaron: “Crucifícalo”.
La esposa de Pilato, Claudia Prócula, oyó lo que sucedía y envió un aviso a Pilato rogándole que por ningún motivo dejara morir a aquel justo. Esto confundió más aún a Pilato (Mateo 27:19). Éste reafirmó la inocencia de Jesús y de nuevo propuso azotarle para solucionar el problema, pero la chusma sedienta de sangre inocente continuaba gritando ¡Cruciíícale¡. Entonces Pilato hablo nuevamente con el acusado, esperando encontrar una solución o razón para ponerlo en libertad o entregarlo a sus enemigos. (Juan 19:8-15).
Hubo un momento en que pareció que Pilato había decidido soltar a Jesús, pero entonces los judíos le recordaron sus líos políticos: ¿Por quién te decides, por Jesús o por el César (Juan 19:12).
Y delante del pueblo, se lavó las manos, declarándose él inocente de aquella muerte (Mateo 27:24) y ordenando a los soldados que azotasen a Jesucristo (Mateo 27:26), y lo entregó en manos de los principales sacerdotes y de los escribas. El Sanedrín vulneró hasta unas veintisiete veces las leyes del pueblo judío.
Con la ley de aquel tiempo, aquel juicio era nulo de pleno derecho, toda una farsa y una aberración jurídica. Mataron a un inocente, y con Él se cometió la mayor de las atrocidades y la más grande de las injusticias. De su culpabilidad, su condena y muerte, tuvieron gran parte de culpa los mismos a los que Él redimió. El poeta castellano-extremeño Gabriel y Galán, en su poema “La pedrada”, representa cómo un niño, viendo a Jesús sangrando por los duros latigazos, arrojó una piedra al verdugo y le hirió. El propio poeta reflexiona en verso, y dice: “Hoy, que con los hombres voy/ viendo a Jesús padecer/ preguntándome estoy/ ¿somos los hombres de hoy/ como aquel niño de ayer?.
17 de marzo de 2021

El Rey de la Manada // Los Mapogo // Documental de Leones

Davos: ¿El gran reinicio? | El Zoom de RT


28 de enero de 2021

Pandemia e “internacional” de ultraderecha

En la ciudad de Buenos Aires, el distrito con mayor proporción de muertes del país a causa de la covid-19, el jefe de gobierno, Horacio Rodriguez Larreta, que es la versión moderada y dialoguista de Juntos por el Cambio, se niega a abrir la inscripción para vacunarse para no contribuir a que el gobierno de Alberto Fernandez lo capitalice políticamente. Y se trata de un reclamo que, siendo de interés general, probablemente venga casi exclusivamente de referentes y simpatizantes del Frente de Todos.
El virus no distingue ideologías, pero tampoco perfora la grieta. Sin embargo, esa división no es monopolio argentino: hace tiempo me vengo preguntando por qué las ultraderechas de Bolsonaro, Trump, Boris Johnson, Orban en Hungría y Macri entre nosotros han coincido en subestimar la pandemia, negarse a tomar medidas de fondo para combatirla, promover marchas y descuidos e ignorar o denigrar prácticamente a la vacuna.
¿Por qué el rechazo a enfrentar la pandemia ha venido de esas derechas autoritarias cuando el daño es general? ¿Cuál es la explicación de que los Bolsonaros y Macris, a pesar de que no muestran interés en armar una internacional de derecha, parecen, sin embargo, haberse puesto de acuerdo en este tema?
Se puede entender --por supuesto que sin justificar--, la postura rebelde de los grandes grupos económicos y empresarios porque no quieren que se detenga la máquina de negocios, aun cuando la multiplicación de los contagios que ellos promovieron con los grandes medios que son sus voceros tumbó a las economías.
Pero, ¿por qué el mundo quedó atravesado por esa división? Trump, Bolsonaro, referentes y simpatizantes de Pro o UCR o Elisa Carrió en Juntos por el Cambio, se posicionan automáticamente en contra de los cuidados y hasta favorecen la multiplicación de contagios para lograr la inmunidad de rebaño. Esto lo sugirió en un momento el propio ministro de Salud de CABA, Fernando Quirós, que se mostraba favorable a un contagio de un 20% de la población. Aunque la inmunidad de rebaño no se consiguió aquí ni en ninguna parte.
Y Macri le dijo al presidente AF “que se mueran los que tienen que morir”.
Pregunté por esa relación de la ultraderecha con el boicot sanitario al sociólogo Daniel Feierstein en su charla sobre respuestas ante la pandemia del 20 de enero para los Vecinos Activos de Coghlan.
Y Feierstein señaló para explicarlo que convergen varios factores:
“Por un lado --dijo--, se instaló un mecanismo casi infantil de no aplazar la gratificación. Todo tiene que ser ya, mientras que la cuarentena y los cuidados piden limitar y postergar actividades, esperar a una baja de contagios para ir normalizando la vida. En la dinámica de este capitalismo no hay tolerancia a la espera".
Se suma que estas variantes neofascistas rechazan la noción de comunidad, tan importante para enfrentar la pandemia. Tampoco aceptan la noción de cooperación. “Si se enfatiza la vía solidaria, como lo hizo el gobierno de Alberto Fernandez, eso lleva fatalmente a la necesidad de combatir la desigualdad e impulsar la redistribución de la riqueza. Y ustedes vieron el escándalo que se armó contra un impuesto a la riqueza por única vez”.
Por otro lado, fue ganando espacio en las últimas décadas un relativismo moral que ha debilitado la noción de verdad. En este contexto, medidas rigurosas aconsejadas por los especialistas y tomadas al principio por el gobierno nacional para enfrentar con éxito la pandemia son cuestionadas por voces sin autoridad profesional alguna en materia sanitaria y son interpretadas por aquellos sectores y por los grandes medios como un pretexto para implantar un Estado de excepción”. Una infectadura.
Está claro, además de lo que señala Feierstein, que las derechas son enemigas de los subsidios a los sectores vulnerables que el gobierno de Alberto Fernandez concedió con amplitud en 2020 para atenuar los efectos devastadores de la pandemia.
Por si quedan dudas, hemos conocido las palabras despectivas y brutales que referentes de JxC usaron sobre el universo de la pobreza. Tenemos a mano miles de ejemplos, pero dos muy frescos. Uno, el del periodista Pablo Sirvén planteando en la famosa tribuna de doctrina de La Nación que el Conurbano es Africa y pidiéndole a la fuerza de Macri y Bullrich que impida que el peronismo vuelve a ganar elecciones.
Y hemos leído que el concejal radical Julio Carballo, de Capilla del Monte, Córdoba, deseó públicamente que la pandemia ejecute una limpieza étnica en La Matanza, en ese Conurbano que odia Sirvén.
Cuando estas ultraderechas gobiernan, lo que hacen es achicar los gastos y ayudas sociales bajo el argumento de que provoca inflación y de que malacostumbra a los sectores vulnerables a vivir de subsidios y “rascarse”. Ya hemos escuchado decirlo últimamente al exministro de Macri Luis Etchevehere.
Mucho menos quieren a un Estado que controle, que es lo que las voces realmente especializadas pedían y piden a las autoridades para frenar los contagios.
En la otra punta del continente, el intento de tomar el Capitolio por grupos que impulsó Trump con el cuento de que había fraude muestra a esas derechas no aceptando la autoridad del Estado y las reglas democráticas, como tampoco aceptan los fanáticos locales que Macri y JxC han sido derrotados en forma contundente en 2019. Y, como no lo aceptan, le niegan autoridad al gobierno de Alberto Fernández para fijarles límites dentro de la pandemia y para cualquier medida que decida tomar.
Por supuesto que hay otras derechas en el mundo, como la de la alemana Angela Merkel, que se han movido con mucho criterio frente a la pandemia. Pero hay que decir que ella fue una suerte de excepción entre los líderes europeos.
Los Estados, que cobraron un extraordinario protagonismo en la lucha contra el virus, desatando la reacción de los liberales y enfureciendo a las ultraderechas, no pudieron impedir que la pandemia multiplicara las desigualdades: mientras el número de pobres aumentaba en millones, los superricos vieron crecer su patrimonio, al menos en América Latina, en un 40 por ciento.
Es imposible saber en qué punto de la pandemia estamos: si cerca del final, por la mitad o sólo en los comienzos. Pero lo seguro es que tener un mundo gobernado por las derechas frente a la mayor epidemia planetaria en cien años es como convocar a Drácula para curar las heridas.
21 de marzo de 2020

Qué opciones hay para frenar la pandemia

Coronavirus: el martillo y el baile

Este artículo es una traducción al español del original de Tomás Pueyo The Hammer and the Dance  (El martillo y el baile), y una continuación del artículo Coronavirus: Why You Must Act Now  (Coronavirus: ¿Por qué hay que actuar ahora?), del mismo autor, con más de 40 millones de visitas en todo el mundo (casi un millón de ellas en la versión publicada por Página/12) , traducido a 20 idiomas, describiendo la urgencia del problema del coronavirus
Resumen del artículo: Las drásticas medidas que se han tomado contra el coronavirus en estos momentos solamente deberían durar unas cuantas semanas, y no debería haber otro pico de infecciones después; todo ello debería realizarse con un coste razonable para la sociedad, salvando millones de vidas de ciudadanos por el camino. Si no se toman estas medidas, decenas de millones de personas van a infectarse, muchas de ellas morirán, junto con las que van a necesitar cuidados intensivos, porque el sistema sanitario se habrá colapsado.
En una semana, los líderes de todo el mundo habrán pasado de: “Este coronavirus no es un problema tan grave” a declarar el estado de emergencia. Sin embargo, no todos los países están haciéndolo. ¿Por qué?
Todos los países se hacen la misma pregunta : ¿Cómo debemos responder a esta situación? La respuesta no es obvia.
Algunos países, como Francia, España o Filipinas han decretado drásticos confinamientos de la población. Otros como EE.UU., Reino Unido, Suiza u Holanda han venido arrastrando los pies con tibias medidas, aventurándose con ciertas dudas a tomar medidas de distanciamiento social.
Lo siguiente es lo que vamos a cubrir con este artículo. De nuevo con muchas gráficas, datos y modelos de una variedad de fuentes :

¿Cuál es la situación actual?
¿Qué opciones tenemos?
¿Qué es lo único que importa ahora? El tiempo
¿Cuál sería una buena estrategia contra el coronavirus?
¿Cómo debemos reflexionar sobre los impactos económicos y sociales?
Cuando hayas leído este artículo, esto es lo que habrás aprendido:

Nuestro sistema sanitario ya está colapsándose.
Los países tienen dos opciones: o luchar con fuerza contra el virus ahora mismo, o sufrir una epidemia masiva.
Si eligen sufrir la epidemia, centenas de miles de personas morirán. En algunos países millones.
Y esto último ni siquiera eliminará futuras oleadas de infecciones.
Si luchamos con fuerza ahora, frenaremos las muertes.
Aliviaremos nuestro sistema sanitario.
Nos prepararemos mejor.
Aprenderemos.

El mundo nunca ha aprendido tan rápido sobre algo como en estos momentos, jamás. Y lo necesitamos, porque conocemos muy poco sobre este virus. Todo lo que vamos a conseguir ahora es algo crítico: conseguir más tiempo.

Si elegimos luchar con fuerza contra el virus, la lucha será abrupta al principio, y luego gradual.
Estaremos confinados durante semanas, no meses.
Posteriormente recuperaremos gradualmente nuestras libertades.
Seguramente no volveremos a una vida normal inmediatamente.
Pero será algo alcanzable, y eventualmente volveremos a una vida completamente normal.
Y podemos hacerlo mientras consideramos el resto de la economía también.

Ok, hagámoslo.

1. ¿Cuál es la situación?
La semana pasada, mostré la siguiente curva:


Mostraba los casos de coronavirus en el mundo, fuera de China. Sólo destacaban Italia, Irán y Corea del Sur. Tuve que hacer zoom en la parte de abajo a la derecha de la gráfica para vislumbrar los países emergentes. El hecho a destacar es que en breve van a estar uniéndose a estos tres casos.

Veámos lo que ha ocurrido desde entonces:


Como había predicho, el número de casos ha estallado en una docena de países. Aquí, me he visto obligado a mostrar países con más de 1.000 casos. Unos cuantos detalles que remarcar:

España, Alemania, Francia y los Estados Unidos tenían todos más casos que Italia cuando ordenaron el confinamiento.
16 países adicionales tienen ya más casos que Hubei cuando ordenó su confinamiento: Japón, Malasia, Canadá, Portugal, Australia, República Checa, Brasil y Qatar tienen más que Hubei pero por debajo de 1.000 casos. Suiza, Suecia, Noruega, Austria, Bélgica, Países Bajos y Dinamarca tienen más de 1.000 casos cada uno.
¿No notas nada extraño en esta lista de países? Aparte de China e Irán, que han sufrido brotes masivos e innegables, y de Brasil y Malasia, cada uno de estos países está en la lista de los países con economías más desarrolladas del mundo.

¿Crees que el virus afecta solo a los países ricos? ¿O piensas que es más probable que los países desarrollados sean más capaces de detectar el virus?

Es muy poco probable que los países más pobres no estén afectados. El hecho de que tengan climas más cálidos y húmedos probablemente ayuda , pero no previene un brote por sí mismo — Si eso fuese así, países como Singapur, Malasia o Brasil no estarían sufriendo un brote ahora mismo.

La interpretación más plausible es que o bien el coronavirus tardó más en llegar a estos países porque están menos conectados, o que ya esté presente y que no hayan invertido lo suficiente en detectarlo.

En cualquier caso, si esto es cierto, significa que la mayoría de países no van a poder evitar el coronavirus. Es cuestión de tiempo que empiecen a surgir brotes y tengan que tomar medidas.

¿Qué medidas pueden tomar los diferentes países?

2. ¿Cuáles son nuestras opciones?
Desde el artículo de la semana pasada, el debate ha cambiado y muchos países han empezado a tomar medidas. Aquí están algunos de los ejemplos más ilustrativos:

Medidas en España y Francia
En un extremo, tenemos España y Francia. Esta es la secuencia temporal de medidas que se han tomado en España:

El Jueves, 12 de Marzo, el Presidente Sánchez rechazaba las afirmaciones de que las autoridades españolas habían estado subestimando la amenaza de salud pública. El Viernes 13 de Marzo se declaraba el estado de alarma.

Los ciudadanos no podrán abandonar sus hogares excepto por las siguientes razones: trabajo, compra de alimentos, compra de productos farmacéuticos, desplazamientos médicos, bancos o seguros (con justificación de caso extremo).
Específicamente se prohíbe salir a pasear con niños y visitar a amigos o familiares (excepto para asistir a personas dependientes, pero con medidas de distanciamiento e higiene)
Todos los bares y restaurantes cerrados. Solamente la comida para llevar con entrega a domicilio es aceptable.
Todos los espectáculos y entretenientos cerrados y cancelados: eventos deportivos, salas de cine, museos y celebraciones municipales .
Las bodas no pueden tener invitados. A los funerales no pueden asistir más que un reducido grupo de personas.
El transporte público y tráfico siguen abiertos, con restricciones.
El lunes, se cerraron las fronteras.

Mucha gente está de acuerdo con este tipo de medidas, otros se llevan las manos a la cabeza con desesperación. Estas diferencias es lo que va a tratar de explicar este artículo.

Las medidas en Francia siguieron una pauta similar, aunque se tomaron más tiempo en aplicarlas y en estos momentos son más agresivas. Por ejempo, los alquileres, impuestos y los cortes de servicios básicos se han suspendido.

Medidas en Estados Unidos y Reino Unido
Los EE.UU y Reino Unido, al igual que países como Suiza o Países Bajos, han tardado más en implementar medidas. Estas son las medidas que ha tomado Estados Unidos:

Miércoles 11 de Marzo: prohibición de viajar.
Viernes 13 de Marzo: Estado de emergencia nacional declarado. No hay medidas de distanciamiento social.
Lunes 16 de Marzo: El gobierno solicita a los ciudadanos que eviten restaurantes y bares, y congregaciones de más de 10 personas. No son obligatorias las medidas de distanciamiento social. Es únicamente una sugerencia.
Muchos estados y ciudades están tomando la iniciativa e instaurando medidas mucho más restrictivas.

El Reino Unido ha tomado una serie de medidas similares: muchas recomendaciones, pero muy pocas obligaciones.

Estos dos grupos de países ilustran los dos enfoques extremos para luchar contra el coronavirus: Mitigación o Supresión. Veamos que significa cada uno.

Opción 1. No hacer nada
Antes de hacer esto, veamos las implicaciones de esta opción para un país como Estados Unidos.


Este fantástico simulador de epidemias puede ayudarte a entender que ocurrirá en diferentes escenarios. He incluido debajo del gráfico los factores clave que determinan el comportamiento del virus. Se observa que el número de infectados, en rosa, tiene un pico de decenas de millones en un momento determinado. La mayoría de variables se han mantenido en sus valores por defecto. Únicamente se ha cambiado la R, con valor entre 2.2 y 2.4. (Corresponde a la información disponible más fiable. Ver en la parte de abajo), índice de mortalidad (4% debido al colapso del sistema sanitario. Ver los detalles debajo en artículo previo ), duración de la estancia en el hospital (bajado de 20 a 10 días) y ratio de hospitalización (bajado de 20% a 14% basado en casos graves y críticos. Remarcar que la OMS indica un ratio del 20%) basado en mi recopilación más reciente de investigación . Indicar que estos números no cambian los resultados demasiado. Lo único que los cambia es el índice de mortalidad.
Si no hacemos nada: todo el mundo se infectará, el sistema de salud se verá desbordado, la mortalidad estallará, y unos 10 millones de personas morirán (barras azules). Unos cálculos rápidos : si aproximadamente un 75% de los americanos se infectan y un 4% muere, esto significa unos 10 millones de muertes, o unas 25 veces las muertes de estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial.

Te puedes estar preguntando : “Esas cifras son muy altas. ¡He oído números mucho más bajos!”

¿Cuál es la trampa? Con todos estos números, es fácil confundirse. Pero sólo hay dos números que importan: Qué proporción de la población va a contraer la enfermedad, y qué proporción de infectados va a morir. Si únicamente el 25% enferma (porque el resto no tiene síntomas, y no se contabilizan como casos), y el índice de mortalidad es del 0.6% en vez del 4%, acabaríamos con 500.000 muertes en los EE.UU. Todavía masivo, pero 20 veces menos que antes.

El índice de mortalidad es crucial, así que vamos a analizarlo mejor. ¿Qué causa exactamente las muertes por coronavirus?

¿Cómo debemos analizar el índice de mortalidad?
Éste es el mismo gráfico que antes, pero ahora mirando al número de hospitalizados, en lugar de los infectados y muertos:


El área color azul claro es el número de personas que van a requerir ingresar en un hospital, y el azul oscuro representa aquellos que necesitarán ir a las unidades de cuidados intensivos (UCIs). Como se observa, este número alcanza un pico superior a los 3 millones.

Ahora comparemos el número de camas UCI que tenemos en los Estados Unidos (50.000 a día de hoy, que podemos doblar adaptando otros espacios). Esta es la línea roja discontinua.

No, esto no es un error.

Esta línea roja discontinua es la capacidad que tenemos de camas UCI. Cada persona por encima de la línea discontinua estará en estado crítico, no podrá acceder a los cuidados que necesita, y probablemente morirá.

Aparte de las camas de UCI, también vamos a necesitar ventiladores para respiración asistida, pero el resultado es prácticamente el mismo, ya que tenemos menos de 100.000 ventiladores en Estados Unidos.

A día de hoy, al menos un hospital en Seattle ya no puede entubar pacientes de más de 65 años debido a la escasez de equipamiento, lo cual implica unas probabilidades de 90% de que el paciente fallezca.

Esta es la razón por la cual la gente moría en masa en Hubei, y por la cual están muriendo en Italia e Irán. La mortalidad en Hubei acabó mejor porque fueron capaces de construir 2 hospitales casi de forma instantánea. Italia e Irán no pueden hacer lo mismo. Hay pocos países que tienen la capacidad de hacer lo mismo. Vamos a ver que acaba ocurriendo.

¿Asi que, por que la tasa de mortalidad está cercana al 4%?

Si el 5% de los casos requieren cuidados intensivos, y no pueden proporcionarlo, la mayoría de estos enfermos morirán. Tan simple como esto.

Adicionalmente, los datos más recientes indican que los casos en Estados Unidos son más graves que en China. Desearía que esto fuese todo, pero no lo es.

Daños colaterales
Estos números únicamente muestran gente muriendo por el coronavirus. ¿Pero qué ocurre si el sistema sanitario se colapsa por los pacientes del coronavirus? Otros pacientes van a morir por otras dolencias.

¿Qué ocurrirá si tienes un ataque al corazón y la ambulancia tarda 50 minutos en llegar, en lugar de 8 (por la cantidad de casos de coronavirus), y una vez que llega no hay UCIs disponibles ni médicos? Que morirás.
Hay unos 4 millones de admisiones a las UCIs en Estados Unidos cada año, y unos 500.000 (~13%) de esos pacientes mueren. Sin camas disponibles en las UCIs, esas muertes irán probablemente al 80%. Incluso si solamente el 50% de ellos murieran, en una epidemia de 1 año de duración, iríamos de 500.000 muertes al año a 2 millones, con lo cual estamos añadiendo 1.5 millones sólamente en daños colaterales.

Si dejamos que el coronavirus se extienda, el sistema sanitario americano va a colapsarse, y las muertes las contaremos por millones, probablemente más de 10 millones.

Las mismas reflexiones son válidas para otros países. Los números de camas UCI, ventiladores y facultativos sanitarios son similares a Estados Unidos o inferiores en la mayoría de países. Un coronavirus descontrolado significa que el sistema sanitario se colapsará, y esto significa muertes masivas.

Un coronavirus descontrolado significaría que los sistemas sanitarios se colapsarán, y muertes masivas como consecuencia.
Opción 2 : Estrategia de Mitigación
En este momento, creo que queda claro que debemos actuar. Las dos opciones que tenemos son mitigación y supresión.

La mitigación funciona así : “Es imposible prevenir el coronavirus ahora, de modo que dejemos que siga su curso, mientras intentamos reducir el pico de infecciones. Intentemos aplanar la curva un poco para hacerla más gestionable para el sistema sanitario.”
Este gráfico aparece en un artículo muy importante publicado durante el pasado fin de semana por el Imperial College de Londres. Aparentemente, ha empujado al Reino Unido y Estados Unidos a cambiar sus líneas de acción.
Es un gráfico muy similar al anterior, conceptualmente equivalente. Aquí, el “no hacer nada” es la curva negra. Cada una de las otras curvas representan lo que ocurrirá si implementamos medidas más duras de distanciamiento social. La curva azul muestra las medidas más drásticas : aislar pacientes infectados, cuarentena para la gente que pudiera estar infectada, y confinar personas mayores. La línea azul es más o menos la estrategia de Reino Unido con el coronavirus , aunque por ahora solamente la sugieren, no la imponen.
Aquí, de nuevo, la línea roja es la capacidad de las UCIs, esta vez en Reino Unido. Aquí tamibién esta línea está muy abajo en la gráfica. Todo el área de la curva por encima de la línea roja representa los pacientes de coronavirus que probablemente morirán debido a la falta de recursos en las UCIs. No sólo eso, haciendo esa curva más plana, las UCIs se verán desbordadas durante meses, incrementando los daños colaterales.
Deberías estar sorprendido cuando oyes: “Vamos a mitigar esto un poco”. Lo que deberías estar oyendo es: “Vamos a sobrecargar el sistema sanitario a sabiendas, multiplicando por 10 el indice de mortalidad, como poco”
Debes imaginar que esto ya es bastante malo, pero no hemos acabado aún. Porque uno de los principios de esta estrategia es la conocida como “inmunidad de grupo”

Inmunidad de grupo y mutación del virus
La idea subyacente de esta estrategia es que la gente que se ha infectado y se recupera es inmune al virus. Lo que implica es: “Mira, sé que va a ser difícil durante una temporada, pero una vez acabemos y unos cuantos millones de personas mueran, el resto estaremos inmunizados contra el virus, de esta forma lo habremos parado y podremos decirle adiós. Es mejor hacerlo de una vez y acabar con ello, porque la alternativa es el distanciamiento social de hasta un año, y luego el riesgo de volver a tener nuevos brotes en el futuro”
Esta premisa asume una cosas: que el virus no cambia demasiado. Si no cambia demasiado, mucha gente se inmunizará contra él, y en algún momento la epidemia acabará.

Y… ¿Cómo de probable es que el virus mute?
Ya ha mutado.

China ya tiene dos variantes del virus: la cepa S y la L. La cepa S se expandió en Hubei y era más mortal, pero la L es la que se expandió por el mundo. Y no solo eso. El virus sigue mutando.

Esto no debería sorprendernos. Los virus ARN como los coronavirus o la gripe tienden a mutar 100 veces más rápido que los virus ADN, aunque el coronavirus muta de forma más lenta que las cepas de la gripe.

Y no solamente eso, la mejor forma que tiene un virus de mutar, es tener millones de oportunidades para hacerlo, que es exactamente lo que la estrategia de mitigación le va a proporcionar: centenares de millones de personas infectadas.

Esta es la razón por la que debes vacunarte contra la gripe cada año. Porque hay incontables cepas del virus, con nuevas mutaciones cada año. La vacuna de la gripe nunca podrá protegerte contra todas las cepas.
Dicho de otro modo: la estrategia de mitigación no sólamente asume millones de muertes para un país como Estados Unidos o Reino Unido, sino que también apuesta por el hecho de que el virus no va a mutar demasiado, lo cual ya sabemos que no es así. Dándole la oportunidad de mutar. De modo que una vez que hayamos soportado unos cuantos millones de muertes, nos podremos preparar para unos cuantos millones más — CADA AÑO. Este coronavirus puede convertirse en un problema recurrente para el resto de nuestras vidas, como la gripe, pero con un potencial de matar mucho mayor.
La mejor opción para que este virus mute, es darle la oportunidad de hacerlo millones de veces. Esto es exactamente lo que la estrategia de mitigación va a proporcionarle.

Entonces, si no se hace nada ni la estragia de mitigación funcionaría, ¿cuál es la alternativa?

La supresión.

Opción 3. La Estrategia de Supresión
La estrategia de Mitigación no intenta contener la epidemia, sólamente intenta suavizar la curva un poco. Mientras que la estrategia de Supresión lo que pretende es aplicar duras medidas de contención para conseguir tener la epidemia bajo control rápidamente. Especificamente:
Dureza inmediata. Ordenar distanciamiento social estricto. Tomar el control de la situación rápidamente.
Después, relajar las medidas de control, de modo que podamos recuperar nuestras libertades y volver a un estado de vida social y económica normales
¿A qué se parece todo esto?

Todos los parámetros del modelos son idénticos, excepto que hay una intervención en este mismo instante para reducir el ratio de transmisión a R=0.62, y como el sistema sanitario no está colapsado, el ratio de mortalidad desciende hasta el 0.6%. He definido “ahora mismo” cuando tengamos unos 32.000 casos en el momento de implementar las medidas (3 veces la cifra oficial de hoy 19 de Marzo de 2020). Indicar también que este modelo no es muy sensible a la R elegida. Una R de 0.98 por ejemplo muestra 15.000 muertos. Cinco veces más que con una R de 0.62, pero todavía decenas de miles de muertos, y no millones. Tampoco es muy sensible al índice de mortalidad : si es 0.7% en lugar de 0.6%, el peaje en muertes va de 15.000 a 17.000. Es la combinación de una R más alta, una mortalidad más alta, y un retraso en tomar medidas que hace que el número de muertes se dispare. Esta es la razón por la que debemos tomar medidas para reducir la R hoy. Para aclararlo, la famosa R0 es la R al principio (R en tiempo 0). Es la tasa de transmisión cuando nadie es inmune aún y no hay medidas de contención implementadas. R es la tasa de transimisión del virus global.
Bajo una estrategia de supresión, después de la primera oleada, las muertes serían de miles de personas, no de millones.
¿Por qué? Porque no solamente cortamos el crecimiento exponencial de los casos, sino que también reducimos la tasa de mortalidad al no colapsar completamente el sistema sanitario. Aquí, he usado un ratio de mortalidad del 0.9%, alrededor del que estamos observando en Corea del Sur hoy ; uno de los países más efectivos siguiendo la estrategia de supresión.

Dicho esto, parece que no hay duda. Todo el mundo debería seguir la estrategia de supresión.

Entonces, ¿por qué algunos gobiernos dudan?

Tienen miedo de 3 cosas:

El primer confinamiento puede durar meses, lo cual parece inaceptable para mucha gente.
Un confinamiento que dure meses destruiría la economía.
Ni siquiera resolvería el problema, porque únicamente postpondría la epidemia. Cuando se relajen las medidas de contención, la gente volvería a infectarse y millones de personas morirían.
El Imperial College de Londres ha modelizado la supresión. Las líneas verdes y amarillas son los diferentes escenarios de la estrategia de supresión. Puedes ver que no pinta bien: todavía tenemos picos muy grandes, así que ¿para qué molestarse?

Vamos a ver estas cuestiones enseguida, pero hay algo más importante que tratar antes.

Esto no se centra en lo importante.

Presentado de este modo, las dos opciones de Mitigación y Supresión, una al lado de la otra no parecen muy atrayentes. Por una parte mucha gente muere ahora y no afectamos la economía, o nos cargamos la economía ahora, solamente para postponer las muertes.

Este razonamiento ignora el valor del tiempo.

3. El valor del tiempo
En nuestro post previo explicamos el valor del tiempo a la hora de salvar vidas. Cada día, cada hora que pasaba sin tomar medidas hacían que la amenaza exponencial continuara expandiéndose. Vimos cómo el tomar medidas un solo día antes podía reducir el número de casos totales en un 40% y todavía más el número de muertes.

Pero tener tiempo nos aporta aún más valor.

Nos enfrentamos a una ola de presión sobre nuestro sistema sanitario nunca vista en la historia. No estamos preparados para esto y nos enfrentamos a un enemigo que no conocemos. Nuestra posición no es la mejor para una guerra.

Imagínate tener que enfrentarte a tu peor enemigo, del cual conoces muy poco, y tener dos opciones: correr hacia él o escapar para ganar un poco de tiempo y poder prepararte. ¿Qué opción elegirías?

Esto es lo que hoy necesitamos. El mundo ha despertado. Cada día que retrasamos el coronavirus nos permite estar mejor preparados. Los puntos siguientes detallan lo que nos permitirá hacer este tiempo ganado.

Bajar el número de casos
Con una supresión efectiva, el número de casos reales se desplomaría, tal y como se vio en Hubei la semana pasada.


A día de hoy, hay 0 nuevos casos diarios de coronavirus en toda la region de Hubei, de 60 millones de personas.

Los diagnósticos se mantendría en aumento durante un par de semanas, pero después empezarían a bajar. Con menos casos, la tasa de mortalidad también empieza a bajar. Y el daño colateral también se reduce: moriría menos gente por causas no relacionadas con coronavirus porque el sistema sanitario está simplemente sobrepasado.

La supresión nos permitiría:

· Menos casos totales de Coronavirus

· Alivio inmediato del sistema sanitario y de las personas que trabajan en él

· Reducción de la tasa de mortalidad

· Reducción de los daños colaterales

· Posibilidad de recuperación y de vuelta al trabajo de los trabajadores sanitarios infectados, aislados y en cuarentena. En Italia, los sanitarios representan un 8% de todos los contagios.

Entender el Verdadero Problema: Tests y seguimiento
Ahora mismo, Reino Unido y EE.UU. desconocen el número de casos reales. No sabemos cuántos hay. Sólo sabemos que la cifra oficial no es correcta, y la verdadera está en el orden de decenas de miles de casos. Esto ocurre porque no se están haciendo pruebas y porque no se está haciendo un seguimiento.

· Con unas cuantas semanas más, podríamos poner nuestra situación de tests bajo control y empezar a hacer tests a todo el mundo. Con esa información, conoceríamos finalmente la extensión real del problema, dónde necesitamos ser más agresivos y qué comunidades se pueden liberar de forma segura del aislamiento.

· Nuevos métodos de pruebas podrían acelerar los tests y reducir los costes de forma sustancial.

· Podríamos establecer una operación de seguimiento similar a la realizada en China o en otros países del este asiático, donde pueden identificar a las personas con las que tuvo contacto un enfermo y ponerlas en cuarentena. Esto nos proporcionaría toneladas de inteligencia para liberar a partir de entonces nuestras medidas de distanciamiento social: si sabemos dónde está el virus, podemos centrarnos únicamente en estos lugares. Esto no es ciencia ficción, son las medidas básicas que han realizado los países del este asiático con las que han sido capaces de controlar este brote sin necesidad de las medidas draconianas de distanciamiento social que se están haciendo esenciales en otros países.

Únicamente con medidas de tests y seguimiento consiguió frenarse el crecimiento del coronavirus en Corea del Sur y controlaron la epidemia, sin una imposición fuerte de medidas de distanciamiento social.

Construir capacidad
Estados Unidos (y probablemente Reino Unido) están a punto de entrar en una guerra sin armadura.

Tenemos mascarillas solo para dos semanas, pocos equipos de protección personal (PPE), insuficientes respiradores, insuficientes camas de UCI, insuficientes ECMOs (maquinas de oxigenación de sangre)… Esta es la razón por la que la tasa de mortalidad sería tan alta en una estrategia de mitigación.

Pero si conseguimos ganar tiempo, podemos solucionarlo:

· Tenemos más tiempo para comprar todo el equipo necesario

· Podemos mejorar rápidamente nuestra producción de mascarillas, PPEs, respiradores, ECMOs, y otros dispositivos críticos necesarios para reducir la tasa de mortalidad.

Visto de otra manera: no necesitamos años para construirnos nuestra armadura, necesitamos semanas. Hagamos lo que sea necesario para aumentar nuestra producción ahora. Los países se han movilizado. La gente está siendo creativa, como al utilizar impresoras 3D para crear partes de los respiradores. Podemos hacerlo. Sólo necesitamos más tiempo. ¿Esperarías varias semanas para conseguirte una armadura antes de enfrentarte a un enemigo mortal?

Esta no es la única capacidad que necesitamos. Necesitaremos más trabajadores sanitarios lo antes posible. ¿Dónde los vamos a encontrar? Necesitamos entrenar a la gente como asistentes de enfermería y necesitamos reclutar médicos ya jubilados. Muchos países ya han empezado pero esto lleva tiempo. Podemos hacerlo en pocas semanas, pero no si todo colapsa.

Bajar el contagio en la población
La población está asustada. El coronavirus es nuevo. ¡Hay tantas cosas que todavía no sabemos hacer! La gente todavía no ha aprendido a evitar darse la mano. Todavía se abraza. No abren las puertas con el codo. No se lavan las manos después de haber tocado un picaporte. No desinfectan las mesas después de haber estado sentados.

Una vez tengamos suficientes mascarillas, también podemos utilizarlas fuera del sistema sanitario. Ahora mismo, es mejor reservar las mascarillas para los sanitarios. Pero si no tuviéramos escasez, la gente podría llevarlas en su vida diaria, evitando que infecten a los demás cuando enferman y, con un entrenamiento adecuado, podríamos reducir la probabilidad de que los que llevan las mascarillas se infecten. (Mientras tanto, llevar algo es mejor que nada).

Todo esto son formas bastante baratas de reducir la tasa de contagio. Cuanto menos se propague el virus, menos medidas necesitaremos en el futuro para contenerlo. Pero necesitamos tiempo para educar a la gente en todas estas medidas y para equiparlos.

Entender el virus
Sabemos muy poco del virus. Sin embargo, cada semana salen miles de documentos nuevos.

El mundo finalmente se ha unido ante un enemigo común. Investigadores de todo el mundo se han movilizado para entender mejor este virus.

¿Cómo se propaga?
¿Cómo se puede ralentizar el contagio?
¿Cuál es el porcentaje de portadores asintomáticos?
¿Son contagiosos? ¿Cuánto?
¿Qué tratamientos son buenos?
¿Cuánto sobrevive?
¿En qué superficies?
¿Cómo impactan las distintas medidas de distanciamiento social en la tasa de transmisión?
¿Cuáles son sus costes?
¿Cuáles son las mejores prácticas para el seguimiento?
¿Cómo de fiables son nuestros tests?

Unas respuestas claras a estas preguntas nos ayudarán a hacer nuestra respuesta lo más ajustada posible mientras que permitirán minimizar el daño colateral social y económico. Y vendrán en semanas, no en años.

Encontrar tratamientos
No solo eso. ¿Qué ocurriría si encontráramos un tratamiento en unas semanas? Cada día que ganamos nos acercamos más a esta posibilidad. Ahora mismo, hay listos varios candidatos, como Favipiravir o Chloroquine . ¿Qué ocurriría si resulta que en dos meses se ha descubierto el tratamiento para el coronavirus? ¿No quedaríamos como estúpidos si para entonces ya tuviéramos millones de muertes por haber seguido una estrategia de mitigación?

Entender el Coste-Beneficio
Todos los factores vistos hasta ahora pueden ayudar a salvar millones de vidas. Esto debería ser suficiente. Desafortunadamente, los políticos no pueden pensar únicamente en salvar las vidas de los infectados. Deben pensar también en toda la población, y las fuertes medidas de distanciamiento social tienen un impacto en el resto.

Ahora mismo no tenemos idea de cómo las distintas medidas de distanciamiento social reducen la transmisión. Y tampoco tenemos pistas de sus costes económicos y sociales.

¿No es un poco difícil decidir qué medidas tomar a largo plazo si no sabemos sus costes o beneficios?

Unas cuantas semanas nos darían tiempo suficiente para estudiarlas, entenderlas, priorizarlas y decidir qué medidas tomar.

Una disminución de casos, mayor comprensión del problema, building up assets, entender el virus, entender el coste-beneficio de las distintas medidas, educar a la población… Estas son herramientas clave para luchar contra el virus, y solo necesitamos unas cuantas semanas para desarrollar muchas de ellas. ¿No sería estúpido seguir una estrategia que, al revés, nos lanzara, sin estar preprarados, directamente a las fauces de nuestro enemigo?

4. El Martillo y la Danza
Ahora sabemos que la Estrategia de Mitigación es, probablemente, una elección terrible y la Estrategia de Supresión supone una enorme ventaja a corto plazo.

Pero la gente tiene preocupaciones legítimas relacionadas con esta última estrategia:

· ¿Cuánto va a durar realmente?

· ¿Cómo de caro va a ser?

· ¿Habrá un segundo pico igual de grande que el primero, como si no hubiéramos hecho nada?

Aquí vamos a analizar cómo debería ser una Estrategia de Supresión real. Podemos llamarla el Martillo y el Baile.

El Martillo
Primero, se actúa de forma rápida y agresiva. Debido a todas las razones mencionadas con anterioridad, dado el valor del tiempo, queremos atenernos a esto lo antes posible.


Una de las preguntas más importantes es: ¿Cuánto va a durar esto?

El miedo que tenemos todos es estar encerrados en nuestras casas durante meses, con el consiguiente desastre económico y desgaste mental. Esta idea fue recogida de el famoso documento del Imperial College, que desafortunadamente no siempre se se interpreta correctamente:


¿Recuerdas este gráfico? El área azúl claro que va desde finales de marzo hasta finales de agosto es el período que recomienda el documento como Martillo, la supresión inicial que incluye distanciamiento social fuerte.

Si fueras un político y vieras que una opción es matar cientos de miles o millones de personas con una estrategia de mitigación y la otra parar la economía durante cinco meses para después sufrir el mismo pico de casos y muertes otra vez, ninguna de estas dos estrategias te resultaría convincente.

Pero no tiene por qué ser así. Este documento, muy influyente hoy por hoy a nivel político, ha sido duramente criticado por fallos clave: Ignoran el rastreo de contactos (clave en las políticas de Corea del Sur, China o Singapur entre otros) o las restricciones de viajes (aspecto crítico en China), ignora el impacto de grandes multitudes…

El tiempo requerido por el Martillo es semanas, no meses.


Este gráfico muestra los casos nuevos en toda la región de Hubei (60 millones de personas) cada día desde el 23 de enero. En dos semanas, el país estaba empezando a volver al trabajo. En 5 semanas estaba completamente bajo control. Y en 7 semanas los nuevos diagnósticos eran solo un goteo. Recordemos que ésta era la peor región en China.

Recordemos otra vez que estas son las barras naranjas. Las grises, los casos reales, se desplomaron mucho antes.

Las medidas que tomaron eran muy similares a las tomadas en Italia, España o Francia: aislamientos, cuarentenas, población en casa salvo en caso de emergencia o compra de comida, seguimiento de contactos, pruebas, más camas de hospital, prohibición de viajes… Fueron, incluso, más estrictas: por ejemplo, se limitó el permiso para salir a comprar comida a una persona por hogar y cada tres días. Además, su ejecución fue severa. Parece como si esta severidad hubiera parado antes la epidemia, pero los bloqueos actuales en Europa parecen tener resultados similares, aunque no tan rápido.

¿Podemos estar en casa durante unas semanas para asegurar que no mueran millones de personas? Creo que sí podemos. Aunque depende de qué viene después.

El Baile
Si se aplica el Martillo al coronavirus, en el plazo de unas pocas semanas se habrá controlado y se estará en mucha mejor disposición de atajar el problema. Entonces viene el esfuerzo necesario para contener el virus en el largo plazo hasta que se desarrolla una vacuna.

Este es probablemente el error más grande que comete la gente cuando piensa sobre esta fase: la gente piensa que serán necesarios aislamientos domiciliarios por el plazo de meses. Este no es el caso ni mucho menos. De hecho, es bastante probable que nuestras vidas vuelvan a cómo eran antes.

El baile en países con éxito
¿Cómo han conseguido países como Corea del Sur, Singapur, Taiwan o Japón tener casos por mucho tiempo (miles en el caso de Corea del Sur) y no tener que recurrir a medidas de confinamiento social en las casas?

En este vídeo, la ministra de asuntos exteriores de Corea del Sur explica cómo lo hicieron . Es relativamente sencillo: tests eficientes y masivos, seguimiento efectivo de casos, restricciones a los viajes, aislamiento eficiente y cuarentenas efectivas.

Este estudio explica el éxito de la aproximación seguida en Singapur

¿Qué medidas adoptaron? Las mismas que Corea del Sur. En su caso, complementadas con ayudas económicas a aquellos que estaban en cuarentena así como restricciones en viajes.

¿Es demasiado tarde para otros países? No. Aplicando el Martillo se abre una nueva oportunidad para hacer lo correcto.

¿Pero qué pasa si todas estas medidas no son suficientes?

El baile de R
Denomino como “el Baile” al periodo (de varios meses) entre el Martillo y la disponibilidad de la vacuna, pues será un periodo en el que las medidas serán siempre de impacto similar. Algunas regiones verán crecer nuevo brotes, otras no por periodos largos de tiempo. Dependiendo de cómo evolucionen los casos tendremos que actuar en consonancia, haciendo más estrictas o menos las políticas de aislamiento social. Esto es un baile de R: una variación entre medidas que nos permitan volver a la vida tal y como era antes y medidas que fuercen un mayor aislamiento social para prevenir que el virus vuelva a extenderse. Un baile entre economía y sanidad.

¿Cómo funciona este baile?

Todo bascula en torno a R. Si recuerdas, es la tasa de transmisión del virus. Al principio del problema, en un país no preparado para el mismo, está en el entorno de 2 a 3. En ese periodo, cuando una persona está infectada, durante esas semanas infectará en media a otras 2–3 personas.

Si R es mayor que 1, las infecciones crecen exponencialmente convirtiéndose en epidemia. Si es menor que 1, la tendencia es a desaparecer.

En la fase del Martillo, el objetivo es bajar R lo más rápido posible a valores cercanos a cero, para evitar que la epidemia siga creciendo. En Wuhan, se calcula que R era inicialmente 3.9 y que tras las medidas de confinamiento social y cuarentena se consiguió bajar a 0.32.

Una vez entramos en la fase de Baile, esto ya no sigue siendo necesario. En esta fase el objetivo es que R se mantenga por debajo de 1. Esto es posible con un conjunto de medidas simples.

Esta es una aproximación a cómo distintos tipo de pacientes responden al virus así como su grado de contagio. Nadie sabe a ciencia cierta la forma de esta gráfica pero hemos recopilado información de distintos estudios para hacer una aproximación a cómo podría ser.

Tras contraer el virus, las personas tienen el potencial de contagiarlo a otras — en esos días, en media contagiarán el virus a otras 2.5 personas.

Se cree que es posible incluso contagiar el virus en la fase asintomática. Tras dicha fase, una vez los síntomas aparecen, la persona contagiada irá a los servicios médicos, será diagnosticada y las posibilidades de contagio a otros bajarán.

Por ejemplo, al principio una persona tiene el virus pero sin síntomas, con lo cual se comporta normalmente. Al hablar con otras personas, el virus se extiende. Cuando se toca la cara y luego el picaporte de una puerta, la persona que toque el picaporte y lleve sus manos a la cara puede verse asimismo infectada.

Cuanto más crece el virus dentro de la persona infectada, más contagioso es hacia el resto. No obstante, al tener los síntomas las medidas normales de aislamiento empiezan a surtir efecto (no ir al trabajo, quedarse en cama, llevar mascarilla, ir a los servicios médicos, etc.). Cuanto mayores son los síntomas, esa persona se aislará más socialmente y por tanto ayudará a reducir la extensión del virus.

Una vez la persona es hospitalizada, aunque sea muy contagiosa, no se tiende a seguir extendiendo el virus por el aislamiento inherente al ingreso hospitalario.

Medidas de alto impacto como las tomadas en Singapur o Corea del Sur juegan aquí un papel fundamental:

- Test masivos de personas permiten identificar a los portadores del virus incluso antes de que se manifiesten los síntomas. Por tanto, pueden ser puestos en cuarentena evitando la propagación del virus.

- Si la gente está instruida en detectar los síntomas cuanto antes, se reduce el número de días en azul y por tanto se reduce el riesgo de contagio

- Si las personas son aisladas tan pronto como aparecen los síntomas, los contagios de la fase naranja desaparecen.

- Si la gente es instruida en guardar ciertas distancias entre personas, llevar mascarillas, lavarse a menudo las manos, desinfectar zonas, etc. tienden a propagar menos el virus durante ese periodo.

Solo cuando este tipo de medidas falla o no es suficiente, necesitamos medidas más contundentes de aislamiento social

La Recompensa del Distanciamiento Social
Si con todas estas medidas todavía estamos por encima de R=1 (cada persona contagia a otra), necesitaríamos reducir aún más el número medio de personas con las que cada persona entra en contacto.

Hay diferentes formas económicas de conseguirlo, como prohibir eventos de más de un determinado número de asistentes (ej. 50,500), o pidiendo a la gente que trabaje desde casa cuando estén en disposición de hacerlo.

Otras son mucho más costosas, como cerrar los centros educativos, pedir a todo el mundo que se quede en casa, o cerrar bares y restaurantes.


Esta última gráfica ha sido inventada porque todavía no existe. Nadie ha realizado suficiente investigación sobre esto, ni las medidas han sido implementadas de un modo que podamos compararlas.

Es una lástima, porque esta gráfica sería la más importante de todas para que los políticos pudiesen tomar las decisiones correctas. Pero ilustra claramente lo que les está pasando por la cabeza.

Durante el periodo Martillo, las medidas deben conseguir una R tan baja como sea posible manteniéndose tolerables para la población. En Hubei consiguieron bajarla hasta 0.32. Puede que nosotros no necesitemos tanto, quizás solamente hasta 0.5 ó 0.6.

Pero durante la fase de Baile de la R, quieren planear acercarse al 1 tanto como sea posible,mientras se mantiene la R por debajo de 1 a largo plazo.

Esto quiere decir que, aunque los líderes mundiales no se den cuenta, lo que están haciendo es:

Listar todas las medidas que pueden tomarse para reducir R.
Obtener una estimación de los beneficios de aplicarlas : reducir la R
Obtener una estimación de su coste social y económico.
Ordenar las iniciativas basándose en su ratio coste-beneficio.
Escoger las medidas que dan una mayor reducción de la R, hasta llegar a 1, con el menor coste posible.

Inicialmente, la confianza de los líderes en estas cifras será baja. Pero ya están pensando en esta dirección, y deberían seguir haciéndolo.

Lo que deberían hacer es formalizar el proceso: entender que esto es un juego de números donde debemos aprender tan rápido como sea posible y dónde estamos en la R de la epidemia, el impacto de cada medida en esta R, y sus costes económicos y sociales.

Únicamente en ese momento serán capaces de tomar una decisión racional sobre cuales son las medidas que deben tomarse.

Conclusión: Ganemos Tiempo
El coronavirus está extendiéndose casi por todas partes. 152 países tienen casos. Vamos a contrarreloj. Aunque no es necesario estar así: hay una forma muy clara en la que podríamos estar pensando en estos momentos.

Algunos países, especialmente aquellos a los que el coronavirus no ha golpeado todavía, pueden estar preguntándose: ¿Esto también me va a pasar a mi? La respuesta es: Probablemente ya te haya pasado. Solamente que todavía no te has dado cuenta. Cuando de verdad te golpee, tu sistema sanitario estará probablemente en peor situación que en países ricos con sistemas sanitarios fuertes. Es mejor pecar de precavidos, y deberías considerar seriamente hacer algo ahora.

Para los países donde el coronavirus ya está presente, las opciones son claras.

Por un lado, los países pueden elegir el camino de la mitigación: crear una epidemia masiva, sobrecargar el sistema sanitario, llevar a la muerte a millones de ciudadanos, y generar nuevas mutaciones del virus.

Por otro lado, los países pueden combatirlo. Pueden decretar confinamientos durante unas cuantas semanas para ganar tiempo, crear un plan de acción estudiado, y controlar el virus hasta que tengamos una vacuna.

Algunos gobiernos han elegido el plan de mitigación, como Estados Unidos, Reino Unido, Suiza y Países Bajos.

Esto significa que están rindiéndose sin luchar. Están viendo como otros países han luchado y ganado la batalla, pero se dicen: “Nosotros no podemos hacer eso!”

¿Qué hubiera pasado si Churchill hubiese dicho lo mismo? “Los Nazis ya están por todas partes en Europa. No podemos luchar contra ellos, así que dejémoslo estar”. Esto es lo que muchos gobiernos en el mundo están haciendo hoy. No te están dando una oportunidad para luchar contra el virus. Has de ser tú quien la pida.

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Si estás de acuerdo con este artículo considera firmar la correspondiente petición a La Casa Blanca .
(Traducción del artículo realizada por Óscar Bastidas (Binartis Genomics, S.L ., Jaime Lluch Ladrón de Guevara y Rocío Pérez Viñe, correcciones Anne Joly y Francisco Taberna)
19 de noviembre de 2019 · Actualizado hace 17 hs

Operativo de la Justicia Federal
Rastrillan una finca en busca de María Cash

El operativo de búsqueda se concentra en el establecimiento El Estanque, a 5 kilómetros del paraje Palomitas, a más de 60 kilómetros de la ciudad de Salta.


La pequeña localidad de Palomitas, famosa porque en la dictadura fueron masacrados en ese lugar once detenidos políticos, se vio convulsionada con un operativo de fuerzas de seguridad que buscan a la diseñadora de ropa porteña María Cash, desaparecida en Salta el 8 de julio de 2011.

Aunque el abogado de la familia, Pedro García Castiella, dijo en declaraciones a la agencia Télam que son “auspiciosas” las expectativas por este nuevo procedimiento, durante el día tuvo que salir a desmentir que se haya dado con el cuerpo de la joven desaparecida. Es que en las redes sociales se difundió un posteo que daba por hecho el hallazgo de restos humanos y la identificación positiva como pertenecientes a María Cash.

“A todo el periodismo: se desmiente noticia de aparición del cuerpo de María Cash”, posteó el abogado en su cuenta de Facebook en un intento por frenar la falsa noticia que algunos medios daban por confirmada.

Más tarde confirmó a Salta/12 que nada cambió por el momento en el operativo, es decir que la joven sigue en calidad de desaparecida.

García Castiella explicó que el rastrillaje se realiza “en una zona muy focalizada” del paraje Palomitas. Según pudo determinar este medio, en consultas con periodistas y lugareños, se trata de la finca El Estanque, ubicada a 5 kilómetros de Palomitas, sobre la ruta nacional 34.

El abogado de la familia dijo que el operativo demandará varios días. La medida fue ordenada por el titular del Juzgado Federal Nº de Salta, Miguel Medina, y el fiscal federal Eduardo Villalba. Se lleva a cabo con intervención de especialistas del Programa Nacional de Búsqueda de Personas, Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la división Bomberos de la Policía de Salta con asiento en la ciudad de General Güemes. También hay perros rastreadores.

La novedad del operativo trascendió de la manera menos pensada. Un obrero rural de Las Lajitas intentó ingresar esta mañana a la finca El Estanque, a buscar una herramienta que había dejado en ese lugar. La guardia apostada en la entrada se lo impidió, así que siguió de largo hasta Palomitas, donde recaló al mediodía en el almacén de Gustavo Torres, a quien le contó que había un operativo en la finca porque habían hallado el cuerpo de una chica.

Torres, que no cuenta con Internet en Palomitas, contó a Salta/12 que llamó a su hermana en Güemes para pedirle que averiguara qué había pasado. Y el rumor siguió su camino de esta manera. A tal punto que a la siesta una comitiva de la Policía de Salta con sede en Güemes fue a preguntarle a Torres dónde quedaba la finca en cuestión. El almacenero supo también que la división Bomberos había estado ya en la noche en la finca.

María Cash tenía 29 años cuando desapareció. Se la vio por última vez en el acceso a la ciudad de Salta, en el ex peaje de Aunor, donde fue captada por las cámaras de seguridad. Antes había estado en San Salvador de Jujuy.

Este peaje está sobre la ruta nacional 34, más de 50 kilómetros al sur se encuentra Palomitas.

19 de noviembre de 2019 · Actualizado hace 27 min

Crece el número de evángelicos y personas que no profesan ninguna religión
Cada vez hay menos católicos en la Argentina

Una encuesta realizada por investigadores del Conicet refleja cómo varió el vínculo de los argentinos con la religión durante la última década. También muestra los cambios de posición en temas como el aborto y la familia.

El catolicismo pierde terreno en la Argentina ante los evangélicos y las personas que no adscriben a ninguna religión.














Cada vez menos argentinos y argentinas se identifican con la religión católica. Aunque el catolicismo todavía conserva una “mayoría atenuada” al analizar las creencias de la población, en la última década casi se duplicó la cantidad de gente que no adscribe a ninguna religión –ya son 2 de cada 10 habitantes en el país-- y las y los evangélicos pasaron de ser el 9 al 15 por ciento y crecen entre las personas sin estudios y quienes solo accedieron al nivel primario. La elección de un Papa argentino no modificó significativamente la vida religiosa de la sociedad y el cuentapropismo se consolida en el campo religioso: las personas prefieren relacionarse con Dios, sin intermediaciones, por su propia cuenta. A la vez, se registra una caída en la asistencia semanal al culto y predominan las prácticas religiosas que se realizan en la intimidad. Los datos surgen de la Segunda Encuesta Nacional de Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina, realizada por un equipo de investigadores del Conicet, a 11 años del primer estudio de estas características. El relevamiento encontró que entre 2008 y 2019 se duplicó la proporción de quienes afirman que el aborto es un derecho de la mujer. Además, más de la mitad de la población cuestiona las concepciones patriarcales sobre la familia y los roles de las mujeres y los varones en el hogar, entre otros hallazgos. El consumo de marihuana tiene amplia aceptación, especialmente para uso medicinal.

“En la encuesta, la universidad pública y gratuita figura como la institución más creíble de la sociedad. Como formamos parte de ella, del CONICET y el Ministerio de Ciencia y Tecnología, queremos que este gran esfuerzo de trabajo en equipo en el largo plazo sea una muestra de lo valioso que es invertir en educación, ciencia y en ampliar derechos a la mayoría de la población, sin lo cual nuestro esfuerzo y compromiso no tendría sentido”, destacó uno de los directores del estudio, el sociólogo Fortunato Mallimaci, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, y uno de los máximos especialista en el país sobre los nexos entre Estado, gobiernos y catolicismo a lo largo de la historia argentina.

Junto a Mallimaci, dirigieron el relevamiento les investigadores Verónica Giménez Béliveau y Juan Cruz Esquivel. El estudio se hizo desde el Área Sociedad, Cultura y Religión, del Ceil-Piette del Conicet, sobre una muestra de 2421 casos. Los resultados se presentaron este martes y según se explicó, pueden ser extrapolables a la población general. El período de relevamiento de datos fue entre agosto y septiembre de 2019.

“En 11 años se han transformado profundamente las creencias religiosas y sociales en nuestro país. Las diferencias son importantes por regiones, por género, edad y nivel educativo. Así como decrece el mundo católico vemos cómo crecen y se consolidan otras creencias ya presentes en nuestro primer trabajo de 2008: el mundo de los sin religión y el mundo evangélico”, destacó Mallimaci en diálogo con Página/12.

--¿Qué destaca entre los hallazgos?

--La investigación nos muestra que debemos renunciar a esencialismos y a comprender a la sociedad de manera binaria: hay múltiples catolicismos, evangelismos y personas sin religión que a su vez se nutren de diversas sociabilidades y subjetividades. No hay bloques homogéneos de creencias sino que hay diferentes esferas que se vinculan o desvinculan donde las personas toman decisiones: se puede ser creyente, estar a favor de la despenalización del aborto y adherir o criticar las posiciones del Papa Francisco. ¡Sociedad y religión en movimiento! El creer por su propia cuenta, el cuentapropismo religioso y los procesos de individuación son masivos junto a experiencias comunitarias que reúnen a “núcleos duros” que ocupan el espacio público y presionan sobre las instituciones estatales. Al analizar el conjunto de las creencias vemos que las personas creyentes toman distancias de las instituciones que históricamente las vienen representando mostrando la profunda crisis que allí se vive.

Principales resultados

Los distintos cultos

La encuesta refleja que el catolicismo sigue disminuyendo en la Argentina pero todavía conserva una “mayoría atenuada” que llega al 62,9 por ciento de la población. En 1947, representaba el 93,6 por ciento del total de habitantes del país, en 1960, 90 por ciento y en 2008, 75,5 por ciento. En la última década, su decrecimiento fue más acentuado en el ámbito metropolitano y en el NEA: 1 de cada 4 habitantes de CABA y el conurbano se declara sin religión. En cambio, las y los evangélicos aumentan más en el NOA y NEA y sobresalen en esta última región y en la Patagonia. Sin dudas, el NOA es la región más católica. Mientas en la región metropolitana y en la Patagonia se registra la mayor proporción de habitantes sin religión.


Entre el 18,9 por ciento que se define sin religión, 9,7 por ciento manifestaron no tener ninguna, 6 por ciento, dijeron ser ateos y 3,2 por ciento, agnósticos. Entre los y las evangélicos (15,3 por ciento del total de población), la amplia mayoría se inscribe dentro de la rama pentecostal (13 por ciento). Apenas 1,4 por ciento dijo ser Testigo de Jehová o mormones.


No hay que soslayar que “alrededor de un cuarto de la población interactúa cotidianamente en espacios religiosos sin que otro espacio político, social, cultural o actividad compita”, apuntó Mallimaci.

La religión por género y edad

Si se pone la lupa de género, se observa que las mujeres se identifican más con alguna religión. Entre los sin religión hay mayoría de varones. El catolicismo se distribuye de manera homogénea entre los distintos niveles educativos. Pero a medida que aumenta el nivel educativo, hay mayor proporción de sin religión. Las y los evangélicos crecen entre gente sin estudios y que tiene solo el nivel primario.

Si el corte se realiza por edad, se ve que las personas de 65 años y más se identifican en mayor medida con el catolicismo, mientras que entre los jóvenes crecen las opciones evangélicas y sin religión.

La práctica religiosa

En relación al 2008, se registra una caída en la asistencia semanal al culto y se afirma la tendencia a concurrir solamente en ocasiones especiales. Al igual que una década atrás, 6 de cada 10 creyentes se relaciona con Dios por su propia cuenta, mientras que 3 de cada 10 eligen hacerlo a través de una iglesia o templo. Entre les evangélicos, el vínculo con Dios pasa mayoritariamente por el templo.

Al medir las prácticas religiosas, la encuesta muestra que casi el 60 por ciento de la población no lee la Biblia ni otro libro sagrado. Las y los católicos rezan y hablan con sus seres queridos difuntos; y les evangélicos son los que más oran, leen la Biblia y escuchan música religiosa.


“La postura frente al control migratorio y la pena de muerte para los delitos graves se constituyen como un desafío para los Derechos Humanos”, advirtieron los investigadores. Según la encuesta, la mitad de la población se manifiesta a favor de la pena de muerte y 7 de cada 10 reclaman controles migratorios más estrictos. Las y los evangélicos son quienes más rechazo declaran hacia la pena de muerte.

Al mismo tiempo, la sociedad argentina considera mayoritariamente que el Estado no debe financiar a las confesiones religiosas (6 de cada 10 personas) rechaza la enseñanza confesional en la escuela pública y objeta el sostenimiento exclusivo a la Iglesia Católica.

Posturas frente al aborto

Casi 8 de cada 10 habitantes del país considera que el aborto debe ser un derecho de la mujer o estar permitido en algunas circunstancias. Menos de 2 de cada 10, piensa que debería estar prohibido siempre.


La encuesta revela que en la última década se duplicó la proporción de quienes afirman que el aborto es un derecho de la mujer. De 14,1 por ciento que defendían esa posición en 2008 –cuando se hizo el primer estudio de este tipo—se pasó a al 27,3 por ciento en 2019. Mientras que casi 52 por ciento considera que debe legalizarse en determinadas circunstancias, por ejemplo, en casos de violación o cuando corre peligro la vida de la mujer o si hay una malformación fetal. La proporción de gente que manifiesta que no se debe permitir nunca se mantuvo más o menos estable: de 16,9 por ciento en 2008 se pasó a 18,7 por ciento.

El relevamiento muestra que 6 de cada 10 evangélicos y 8 de cada 10 católicos no están de acuerdo en prohibir siempre el aborto. La postura que sostiene que no debería estar permitido en ningún caso tiene más adhesiones entre evangélicos. Mientras que aquella que propone que debe ser un derecho de la mujer, siempre que ella lo decida, es mayoritaria entre quienes no profesan ninguna religión.

La familia y la concepción patriarcal

La mayoría de la sociedad argentina se aleja de concepciones patriarcales sobre la familia y los roles de las mujeres y los varones en el hogar. Apenas un 9,1 por ciento de la población está de acuerdo con la idea de que “el hombre es superior a la mujer y por eso debe ser el jefe de la familia” y solo un 24 por ciento con que “la mujer debe permanecer en su hogar para el cuidado de los hijos”. El estudio encontró que el modelo patriarcal de familia es más aceptado entre las y los evangélicos. Y entre las y los católicos y sin religión aparecen mayores niveles de aceptación de la diversidad familiar y el matrimonio igualitario.


Las Marchas Ni una Menos

“En un contexto de bajos niveles de participación en manifestaciones y organizaciones sociales, sindicales y políticas, se observa una moderada tendencia hacia la movilización por los derechos de las mujeres (Ni Una Menos y aborto), las cuestiones ambientales y la educación pública”, señala, entre sus hallazgos, la encuesta. Las personas sin religión tienden a tener un mayor nivel de participación en movilizaciones sociales que las y los católicos y evangélicos, revela el estudio.






11 de noviembre de 2019 · Actualizado hace 1 hora



Bolivia, uno de los países sudamericanos más exitosos de la última década

¿Existen motivaciones económicas detrás del golpe de Estado?



Las restricciones políticas, sociales, culturales e históricas del proceso de crecimiento con inclusión boliviano apalancado en la apropiación estatal de la renta los recursos naturales.


Crecimiento económico sostenido con baja inflación, reducción en el desempleo, aumento en la capacidad de compra de los trabajadores, mejoras en la distribución del ingreso, expansión del crédito, estabilidad cambiaria y bajos niveles de deuda convierten a Bolivia en uno de los países sudamericanos más exitosos de la última década. ¿Existen motivaciones económicas detrás del golpe de Estado que forzó la renuncia del presidente Evo Morales?
A los imprescindibles elementos políticos, sociales, culturales e históricos que permiten aprehender la dinámica de la violenta interrupción del orden democrático boliviano se suma la disputa por la apropiación de la renta de los recursos naturales. La renacionalización de los hidrocarburos en 2006 constituye el punto de partida para el destacado desempeño macroeconómico de Bolivia pero, a su vez, representa un terreno de tensiones no resueltas entre el fortalecido Estado, las elites locales tradicionales y las corporaciones extranjeras.
Las estimaciones difundidas el lunes por la CEPAL indican que Bolivia crecerá 3,5 por ciento en 2019. Marcará así el mejor desempeño entre los países de América del Sur donde el organismo regional espera que el nivel de actividad en Argentina se desplome 3,0 por ciento y Brasil registre apenas una mejora de 0,8 por ciento.

Las cifras elaboradas antes del golpe de Estado anticipaban que, a pesar de la reducción en la producción y exportación de hidrocarburos, la economía boliviana mantendría su dinamismo y liderazgo regional durante 2020. Las proyecciones de la CEPAL están en línea con las publicadas por el FMI a finales de octubre.

El éxito boliviano no residió en el sostenido crecimiento económico sino en que ese proceso fuera acompañado por mejoras en las condiciones. “La inversión pública en proyectos sociales, las políticas de transferencias, el aumento de las remuneraciones, el menor desempleo y las ganancias de los trabajadores rurales se han traducido en importantes avances en la disminución de la pobreza”, expresa la CEPAL en su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2019 para precisar que al finalizar el año pasado la pobreza extrema llegó al 15,2 por ciento, una reducción de 23 puntos porcentuales en relación con el nivel del 38,2 por ciento registrado en 2005.

La condición de posibilidad para la versión boliviana del modelo crecimiento económico con inclusión social comenzó con la renacionalización de la explotación de gran parte de sus recursos naturales el 1º de mayo de 2006 implementada por el entonces flamante gobierno de Morales.

“La nacionalización de los recursos hidrocarburíferos y mineros fue el puntapié inicial para el fortalecimiento del Estado y, por lo tanto, de la soberanía nacional boliviana. Al calor de una estructura productiva con una fuerte participación estatal, pero que no por eso prescinde del capital privado, el gobierno decidió darle un fuerte impulso a la inversión pública en producción e infraestructura. Este camino se emprendió sin descuidar el frente social, avanzando en la construcción de un Estado de Bienestar”, expresan los economistas Juan Ignacio Balasini, Mariano Beltrani y Juan Cuattromo del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala.

“Estas decisiones tuvieron efectos macroeconómicos decisivos, ya que arrojaron como resultado un notable incremento en los ingresos del fisco y, consecuentemente, en el tamaño del Estado boliviano”, señalan esos investigadores en Crecimiento y sostenibilidad: El caso de Bolivia al referirse al proceso que luego se completaría con la apropiación estatal de la renta minera, el segundo motor en importancia de las exportaciones boliviana después de los hidrocarburos.

El aumento en la recaudación asociado a esas medidas posibilitó el un incremento significativo en materia de gasto en infraestructura y social que resultó en la vertiginosa mejora en los indicadores de pobreza y desigualdad. Entre las políticas redistributivas implementadas durante la gestión del Movimiento al Socialismo se destacan los programas Juancito Pinto, Juana Azurduy y Renta Dignidad (la cobertura de esos programas alcanzaba a poco más del 40 por ciento de la población en el 2014) así como el incremento en el salario mínimo. Balasini, Beltrani y Cuattromo enfatizan que las mejoras en la distribución del ingreso no solo respondieron a la implementación de esas políticas sino al impulso generado sobre la demanda interna.

La política redistributiva estuvo acompañada a lo largo de la última década por un nuevo esquema de política monetaria que, como identificó el investigador Demian Panigo durante el XI encuentro de economistas celebrado en Bolivia a mediados de año, tiene como objetivo no sólo una inflación baja, también al desarrollo económico social a partir de una coordinación entre la política monetaria y fiscal así como la estabilidad del tipo de cambio. El esquema vigente a lo largo del gobierno de Morales, advierte Panigo, requirió de un proceso de “desdolarización como pre-condición necesaria para contar con un sistema financiero estable” que recurrió a un amplio conjunto de instrumentos y regulaciones.

La forzada renuncia del gobierno democrático y el estrecho vínculo que exhiben algunos de los golpistas emergentes con las principales empresas vinculadas al sector hidrocarburífero, así como el papel de desempeñado por Estados Unidos a través de la OEA, expusieron las restricciones políticas, sociales, culturales e históricas del proceso de crecimiento con inclusión boliviano apalancado en la apropiación estatal de la renta los recursos naturales.

La hipótesis económica vinculada a las tensiones no resueltas vinculadas a la renacionalización de los hidrocarburos y la minería son insuficientes para comprender las dinámicas internas que llevaron al golpe de Estado en Bolivia (explicadas en distintos medios por periodistas, polítólogos, sociólogos, abogados y analistas como Pablo Stefanoni, Atilio Borón, Ayelén Oliva y María Laura Carpineta, entre otros) pero constituyen un elemento que, por su relevancia para el proceso 2006-2019, no debería ignorarse.
RTenEspañol

Conspiración
Latinoamérica: El Edén fortificado de EE.UU







Publicado: 21 oct 2019 12:33 GMT
Experto: "Las crisis desatadas en los países latinoamericanos son creadas por el modelo capitalista neoliberal"



Chile es uno de varios países latinoamericanos donde los ciudadanos indignados han tomado las calles, en ocasiones con violencia, para exigir un cambio en la legislación o incluso la salida del Gobierno. Según el analista político Diego Olivera Evia, director de Barómetro Internacional, "todo esto lo crea indudablemente el modelo capitalista neoliberal, que se ha aparcado en América Latina y que está generando una crisis de valores muy grande".







Impactante video: así comen de la basura en Corrientes

Ocurrió a 5 kilómetros del casco céntrico en la capital de Corrientes.

A pesar de que en diversas ocasiones, los funcionarios y candidatos de Junto por el Cambio quieren instalar el discurso de que en Argentina no hay hambre, las imágenes hablan por sí solas.
Una imagen retrucó los dichos de los macristas: Un estremecedor video muestra como la gente en la provincia de Corrientes (a cinco kilómetros del casco céntrico) en inmediaciones al barrio Sapucay, la gente se pelea para comer la basura.
Las imágenes son contundentes. El periodista local y miembro de La Alameda José María Servún contó a El Destape que esta es una imagen que se repite cada vez más en la provincia. Corrientes es una provincia gobernada históricamente por el radicalismo y el actual mandatario, Gustavo Valdés, es uno de los aliados de la Casa Rosada. Según el INDEC, es el distrito con el índice de pobreza más alto del país, con el 49% de sus habitantes sin poder satisfacer sus necesidades básicas, 17 puntos por encima de la media nacional.
Días atrás, en el programa de Joaquín Morales Solá el candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto expresó: "Hablar de hambre en la Argentina me parece una exageración, puede haber un problema, pero es exagerado decir que hay gente que se muere de hambre”. En respuesta a los dichos del arzobispo salteño Mario Antonio Cargnello. Las declaraciones de negar el hambre también fueron replicadas.


29 de agosto de 2019
“Se ha generado una incertidumbre política”

Macri vuelve a culpar a las PASO y a la oposición por la crisis  

El Presidente retomó su discurso contra las elecciones primarias en las que fue duramente derrotado.  Dijo que las PASO son apenas “una encuesta que debe ser la más cara de todas” pero “desencadenaron la crisis que estamos viviendo".

El presidente Mauricio Macri aprovechó el acto de botadura de un buque para volver a culpar a los resultados de las recientes elecciones primarias por la crisis económica y la decisión de reestructurar la deuda . Dijo que las PASO están “mal diseñadas” y son apenas “una encuesta que debe ser la más cara de todas” pero tuvieron “la capacidad de desencadenar una crisis como la que estamos viviendo”.
En línea con su libreto de responsabilizar a los votantes que decidieron darle la espalda y acompañar al candidato opositor Alberto Fernández, Macri habló de “lo que pasó hace poco más de dos semanas" y sostuvo que "los argentinos estamos viviendo a partir del resultado de las PASO un clima de preocupación y de angustia”.
Reiteró que tras las primarias “se ha generado una incertidumbre política” y que esas elecciones “han tenido lamentablemente consecuencias económicas”. “Expresaron en las PASO el cansancio de nadar contra la corriente hace mucho tiempo y especialmente el último año y medio, que fue muy duro para todos”, evaluó el mandatario sobre el voto en su contra. “Entiendo el desahogo y el enojo de muchos argentinos”, repitió.
A pesar de asegurar que se hace “cargo de lo que está ocurriendo”, Macri volvió a apuntar a la oposición como corresponsable de la crisis. “Tenemos 59 días por delante hasta las elecciones, que transcurran de la mejor manera es mi responsabilidad como Presidente, pero nunca depende solo de un gobierno”, expresó e insistió: “Todos los que ocupamos de alguna u otra manera el rol de liderazgo en nuestro país sabemos el peso que tiene cada paso que damos y como incide en el presente y el futuro de los argentinos”.
Sobre las medidas anunciadas ayer por el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, para “reperfilar” los vencimientos de la deuda , el presidente Macri aseguró que son ”para reducir la incertidumbre”. “Estamos focalizados en lograr reducir el impacto de la inflación y la incertidumbre que afecta el bolsillo de los argentinos”, lanzó el mandatario sobre las medidas que apuntan más a los mercados financieros que a la mayoría de la población.
Macri también dijo que desde su gobierno se hicieron “cargo del tema de la deuda para defender la estabilidad cambiaria en el corto, mediano y largo plazo”. El mismo presidente que emitió un bono a 100 años también planteó que su decisión es “no patear los problemas para adelante”.
LOS INCENDIOS EN EL AMAZONAS, LO QUE NADIE TE ESTA CONTANDO


Una nueva amenaza pone en peligro los glaciares de Sudamérica (y no se trata del cambio climático)

Aproximadamente un metro de hielo se derrite en la región anualmente.

Los glaciares de la región suramericana sufren el impacto del cambio climático. Pero su existencia no solo la amenaza el aumento global de las temperaturas, sino que las masas de hielo de Suramérica también se resienten de las consecuencias de la actividad humana.
Uno de los países que más nota la pérdida de hielo es Chile, en cuyo territorio se ubica el 80% de los glaciares de América del Sur, recoge Bloomberg. Al mismo tiempo, el Instituto de Recursos Mundiales, una organización sin ánimo de lucro con sede en Washington, estima que Chile se encuentra entre los 27 países del mundo con un nivel "alto" de escasez de agua, lo que hace que millones de personas en la capital chilena y otras regiones del país dependan de los glaciares como fuentes de agua en los períodos de sequía.
Varios factores contribuyen al deshielo, entre ellos el aumento de las temperaturas, pero también la actividad humana, especialmente la explotación minera. Todo esto provoca que aproximadamente un metro de hielo se derrita en la región anualmente.
El geólogo chileno Gino Casassa visitó los depósitos de hielo de su país y destacó el resultado del aumento de las temperaturas en la región. "Todo esto debe estar cubierto por la nieve esta época del año", afirmó sobre el glaciar Olivares Alfa, uno de los mayores de Chile, y añadió que cuatro o cinco glaciares que actualmente están fragmentados en el pasado formaban un único depósito de hielo.

Una ley para proteger el hielo
Frente a las aciagas perspectivas, la oposición política impulsó un proyecto de ley para proteger los glaciares. De acuerdo con la iniciativa legislativa, los depósitos de hielo deben convertirse en lugares protegidos donde esté prohibido realizar cualquier actividad con fines no científicos. Si la ley es aprobada, cualquier violación de sus disposiciones se consideraría un delito.
"Enfrentamos una catástrofe y no proteger a los glaciares aún no es una opción", declaró el senador Guido Girardi, que está a favor de la iniciativa.
"Todos los glaciares son un recurso estratégico para el futuro", afirmó, por su parte, el profesor de la Universidad de Chile Francisco Ferrando, añadiendo que "esta agua es importantísima para todos los procesos productivos en el marco de las sequías que se avecinan". "Atentar contra los glaciares es atentar contra el derecho a la vida, contra los derechos humanos", subrayó.

Un obstáculo para las actividades mineras
Sin embargo, la iniciativa provocó polémica entre las autoridades y varios políticos se opusieron a la medida legislativa, entre ellos los del Gobierno del presidente chileno, Sebastián Piñera. Consideran que dicha iniciativa perjudicaría el desarrollo económico del país al limitar significativamente las actividades mineras.
Los contrarios a la propuesta argumentan que la economía del país depende de la extracción de cobre. Más de la mitad de las exportaciones de Chile corresponden a productos de minería, y el país es el líder mundial en producción de este elemento. Para las compañías del sector, el hielo de los glaciares representa un obstáculo para la producción, puesto que cubren una gran cantidad de depósitos de cobre.
Aparte de los sitios de minería ya existentes, los trabajadores del sector buscan nuevos posibles lugares de extracción, varios de los cuales están cubiertos por una capa de hielo. "Las solicitudes para explorar y extraer en las áreas con una gran presencia de glaciares están solo aumentando", reiteró Ferrando.
A su vez, un estudio que se llevó a cabo en el 2010 mostró que un total de 3,3 kilómetros cuadrados de glaciares rocosos ya han sido afectados por la actividad minera.
EL NUEVO ORDEN MUNDIAL VETA LA LIBERTAD DE PRENSA

IMPACTANTES REVELACIONES QUE QUIZÁS NO CONOZCAS

03 de junio de 2019
Christophe Dejours, especialista en medicina del trabajo, psiquiatría y psicosomática

“Sin posibilidades de sublimar a través del trabajo, es muy difícil conservar la salud mental”

Es psicoanalista, pero plantea algo no muy tenido en cuenta desde el psicoanálisis: el trabajo como base de la identidad, fuente fundamental de sentido para la vida y mediador para la autorrealización en lo social.

El histórico teatro IFT de la ciudad de Buenos Aires se llenó. No había un recital ni una obra de teatro sino la conferencia “Trabajo, precarización y subjetividad”, brindada por el prestigioso psicoanalista francés Christophe Dejours, que llegó al país invitado por la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) y la editorial Topía. El público variopinto que acudió a escucharlo estaba compuesto por personajes del ambiente psi (profesionales, profesores, intelectuales, estudiantes), pero también por integrantes de sindicatos varios interesados en las ideas de Dejours sobre el trabajo y su relación tanto con la salud como con la enfermedad.
Considerado el padre de la Psicodinámica del Trabajo, este especialista plantea algo no muy tenido en cuenta desde el psicoanálisis: que el trabajo es la base de la identidad, una fuente fundamental de sentido para la vida y un mediador irreemplazable para la autorrealización en lo social. “El capitalismo actual viene intentando imponer sentidos para naturalizar su degradación, con el fin de abaratar costos y aumentar ganancias”, advierte en conversación con PáginaI12. “De la forma en que nos apropiemos del trabajo y de lo producido, de las estrategias de defensa colectiva construidas por trabajadoras y trabajadores, dependerá que el trabajo pueda o no constituirse en un medio de experimentación de la solidaridad y como antídoto a la alienación que impone el neoliberalismo”.

–Para la concepción clásica del psicoanálisis la explicación de las conductas humanas se plantea a partir de la centralidad de la sexualidad. Pero desde su perspectiva el trabajo también ocupa un lugar central tanto como fuente de sufrimiento como de placer. ¿De qué manera el trabajo deja de tener un lugar marginal en la constitución de la subjetividad?

–Siendo esquemático se puede decir que hay dos ejes en la realización de uno mismo. La realización personal en el campo erótico pasa por el amor, que es el campo habitual del psicoanálisis. El segundo campo es la realización de uno en el campo social, eso pasa por el trabajo. En estos dos campos delimitan dos tipos de destino para la pulsión: uno sexual y el otro sublimatorio. Cuando uno se refiere a la concepción freudiana, la sublimación fue considerada como exclusiva de seres excepcionales, los grandes hombres, Miguel Ángel o Leonardo Da Vinci. Pero la clínica del trabajo muestra que la cuestión de la sublimación se encuentra presente en todos los que trabajan. En cada oficio la cuestión de la sublimación está presente. La clínica muestra que cuando se puede aprovechar o tener la suerte de contar con una buena organización del trabajo, que permite su desarrollo, la sublimación se beneficia, funciona. Esa es la forma principal de la transformación del sufrimiento en el trabajo en el placer en el trabajo. Pero no es solamente generador de placer, la victoria sobre el sufrimiento es una victoria desde el punto de vista de la salud. Cuando uno está forzado a trabajar mal, porque las condiciones son malas, porque está la presión de la productividad cuantitativa contra la cualitativa, las condiciones de sublimación se rompen, y mucha gente se enferma. Donde no hay posibilidades de sublimar a través del trabajo, se torna muy difícil conservar la salud mental, y muchas veces hay que desarrollar estrategias muy complicadas para protegerse contra los ambientes deletéreos en el trabajo.

–¿Qué sucede cuando no se tiene la posibilidad de trabajar, cuando se está desempleado/a?

–Cuando uno es privado de la posibilidad de trabajo uno pierde la posibilidad o el derecho de traer su contribución a través del trabajo a la construcción de la sociedad, y consecuentemente si uno pierde esa posibilidad, no se puede más tampoco beneficiar de la retribución, y generalmente la retribución en el sentido común es el salario. Pero en la clínica del trabajo, como yo la entiendo, uno se da cuenta de que hay otra forma de retribución, que pasa por la sublimación. Si no podemos hacer un aporte de una contribución a la sociedad o a la empresa o a los colegas, o eventualmente a los subordinados, perdemos el derecho de beneficiarnos con el reconocimiento, que es una forma de retribución extremadamente importante desde el punto de vista psíquico y que desde el punto de vista de la salud es más importante que la retribución material a través del salario. Cuando uno no puede aportar una contribución a través del trabajo, se pierde el beneficio posible de esa retribución simbólica a través del reconocimiento, y en esta cuestión el porvenir desde el punto de vista de la salud mental se vuelve mucho más precario. La gente que está desempleada de manera crónica tiene una incidencia de perturbaciones psíquicas mucho más elevadas que aquellos que están empleados, que están trabajando. Creo que es igual en todas partes del mundo, no es algo nuevo.

–¿Qué patologías y qué posibilidades de encontrar placer en el trabajo encuentra en las condiciones actuales del neoliberalismo?

–Pequeño problema (se ríe)... El trabajo puede ser generador de lo peor, por eso hoy en día llega a provoca suicidios en los lugares de trabajo; pero también puede generar lo mejor, de manera tal que gracias al trabajo la salud metal mejora. Y el problema, entonces, consiste en comprender por qué, por un lado, pasamos a la desolación, la desesperanza, y por qué en algunos casos se vuelve felicidad. Y hay una razón que es muy precisa, que es el rol decisivo en la organización del trabajo. Hay algunas organizaciones del trabajo que son particularmente deletéreas para la salud mental y vemos cómo progresivamente cada vez hay más patologías mentales del trabajo, sobre todo desde el comienzo del siglo XXI, con el surgimiento de nuevas patologías que antes no existían. En la organización del trabajo hay un cambio mayor que corresponde a lo que llamamos el “giro de la gestión”, que es la manera en la cual dentro del mundo del trabajo se concreta el arribo masivo del neoliberalismo. Se introducen nuevos métodos, nuevos dispositivos, que cambian completamente la organización del trabajo: la evaluación personal de los desempeños; la noción de calidad total; la normalización o estandarización del trabajo, el tema de las normas como las ISO; la precarización; y también la manipulación comunicativa producida por las mismas empresas. Esta manipulación es muy importante, no solamente respecto de lo externo, de la empresa para afuera, haciendo publicidad, por ejemplo mostrando los resultados de la empresa en la bolsa; sino que también es una comunicación que está destinada al interior, porque se vuelve un sistema de prescripciones, al cual los mismos trabajadores asalariados deben estar muy atentos, para poder utilizar las buenas formas del lenguaje, las maneras en las que hay que implicarse en las relaciones jerárquicas, lo que uno puede o no decir, todo eso está dictado por la comunicación interna.

–Este sistema de presión y control ideológico está vigente tanto en las empresas privadas como en organismos públicos, ¿verdad?

–Sí, claro. Y estos nuevos métodos tienen unos impactos muy poderosos, muy fuertes, no solamente sobre la manera de trabajar de manera individual, sino también sobre la manera de trabajar junto con los demás, sobre todo de los colectivos de trabajo. Ese giro de la gestión, de los números, se traduce por una voluntad de romper todo lo que sea colectivo, y romper las cooperaciones, para poder tener únicamente individuos que en la jerga de la gestión llaman “los individuos responsables”. Y los métodos en cuestión son muy fuertes, muy poderosos, y han logrado desestructurar esas cooperaciones. Al hacer eso, al desestructurar esa cooperación, se destruyen cierto tipo de vinculaciones entre las personas, sobre todo las relaciones de convivencia, que tienen que ver con estar atento a lo que necesita el otro, la ayuda, el saber vivir juntos y la solidaridad. Todo está destruido por estos nuevos dispositivos. Ahora cada uno está solo en un mundo que es hostil, y donde cada persona está en competencia con su vecino, y también incluso en el modo de la competencia desleal. Y esto se ve tanto en el nivel inferior de la escala, porque la competencia es extremadamente dura respecto de la cuestión del empleo, pero también es muy duro en la cima de la jerarquía, donde los cuadros superiores pasan su tiempo vigilándose unos a otros, por ejemplo. Esta cuestión de lo colectivo y la solidaridad, esta cuestión de vivir juntos, es una cuestión social y política por supuesto, pero es también una cuestión que tiene que ver con la salud.

–¿Por qué?

–Porque la mejor manera de prevenir contra riesgos psicosociales, contra las patologías mentales del trabajo, es justamente esta convivencia, el vivir juntos, la solidaridad. Hay dos grandes fuentes en la salud en el trabajo, la primera es el vínculo individual con la tarea, que está relacionado con la sublimación, pero también está el hecho de poder entrar en un vínculo, en una relación de pertenencia en un equipo, pertenencia a un oficio, una profesión, porque todas estas pertenencias nos remiten siempre a sistemas de valores. Cada profesión está estructurada por ciertas reglas, esas reglas de trabajo no son nunca únicamente normas para tratar la cuestión de la eficacia; esas normas de trabajo organizan también los vínculos y los lazos entre los miembros de un equipo. Al desestructurar esos colectivos, se les hace perder a los trabajadores todo el beneficio de la ayuda mutua, que no es solamente en favor de la eficacia, sino que también es una ayuda mutua respecto del sufrimiento.

–¿Por qué en relación a las patologías en el trabajo usted prefiere no hablar de estrés?

–Porque en la concepción del estrés el trabajo se presenta como un entorno, es decir algo que está alrededor y que contiene cierto número de prescripciones, reglas, restricciones, inconvenientes. De esta manera, el trabajo es una cuestión externa que actúa sobre un individuo considerado como un ser aislado. Pero lo que la clínica del trabajo nos está mostrando es que el trabajo no está únicamente por fuera del individuo, para que yo pueda hacer un trabajo de calidad el trabajo tiene que volverse interno, es necesario subjetivar el trabajo, tengo que aceptar sentirme invadido por el trabajo, mucho más allá del tiempo concreto de trabajo, por fuera del trabajo también, hasta cuando vuelvo a mi casa por ejemplo. Esto también es parte del trabajo, son todas las perturbaciones que ocasiona el trabajo, por fuera de él. Entonces, el trabajo está en el interior, no por fuera, no es un entorno, pero la teoría del estrés considera al trabajo como un entorno prácticamente material, y considera al individuo como un individuo prácticamente biológico. La teoría del estrés es una teoría que está destinada no a hacer psicología o, en el mejor de los casos, es psicología animal, el modelo es comportamental, extremadamente simplista. Para comprender la sutilidad de los vínculos entre el trabajo y la subjetividad es necesario una estructuración conceptual extremadamente sofisticada en al menos tres disciplinas. Primero es necesario tener una teoría del sujeto que no sea simplista, esto lo hace el psicoanálisis; pero también es necesaria una teoría del trabajo. Hay disciplinas del trabajo que dan cuenta de la complejidad del trabajo vivo que no tiene nada que ver con lo que se dice del estrés. También es necesario un tercer tipo de conocimiento sobre la teoría social y la teoría de la dominación; no solamente la dominación entre clases, sino también la dominación de género. De acuerdo con la teoría del estrés los hombres y las mujeres son lo mismo, pero la clínica del trabajo muestra que para los hombres y las mujeres el trabajo no implica lo mismo, el sufrimiento en el trabajo para hombres y mujeres no es igual, y las estrategias de defensa que construyen hombres y mujeres son diferentes.

–Algunos teóricos tan disímiles como André Gorz o Jeremy Rifkin habían previsto una reducción del tiempo de trabajo social y una expansión del tiempo libre, pero lo que sucedió a partir de los años 90 es exactamente lo contrario: para quienes tienen trabajo, la jornada laboral se volvió prácticamente ilimitada.

–Creo que las declaraciones de Jeremy Rifkin son parte de una manipulación de la opinión pública para inculcar el miedo, pero sus análisis son completamente falsos. Un año después de la publicación de su libro (El fin del trabajo, 1995), se anunció el pleno empleo en los Estados Unidos. Pero el trabajo de André Gorz y Dominique Meda, en Francia, es más serio, son dos intelectuales reconocidos. Rifkin es solo un consultor exitoso que está al servicio de la ideología neoliberal.

–A comienzos de este siglo, el filósofo italiano Franco Berardi postulaba que la sociedad industrial construía máquinas de represión de la corporeidad y del deseo, mientras que la sociedad posindustrial funda su dinámica sobre la movilización constante del deseo, por eso la distinción entre tiempo de trabajo y tiempo de ocio ha sido progresivamente cancelada. ¿Está de acuerdo con estas ideas? ¿Cuáles serían las consecuencias de poner a trabajar la libido en pos del capital y de la identificación total con la empresa?

–No estoy convencido de los planteos que hace Berardi. El problema no está en el deseo más o menos bien dominado por la sociedad posindustrial. Sobre todo porque la sociedad actual no es posindustrial, sigue siendo muy industrial. La industria solo se ha trasladado de norte a sur, pero la masa de trabajadores industriales ha crecido en todo el mundo. El problema radica más bien en el giro neoliberal de finales del siglo XX. En el mundo del trabajo, este punto de inflexión tomó la forma de un “giro en la gestión”, con nuevos métodos y organización del trabajo. Estos métodos, extremadamente efectivos resultan en un mayor poder de dominación. Lo que me interesa investigar es un control poderoso de los pensamientos y comportamientos de los individuos, que no pueden construir fuerzas significativas para luchar contra estas nuevas formas de dominación. El resultado es que los trabajadores se ven obligados a trabajar cada vez más duro y más tiempo. Desde el punto de vista de la salud, esto se traduce en una explosión de patologías: burnout, Karoshi (muerte súbita por accidente vascular), Karôjisatsu (suicidio por exceso de trabajo) y abuso de sustancias psicoactivas, entre otros. Creo que el dramático deterioro de la salud mental en el trabajo no aboga por la movilización del deseo o la libido, más bien significa la agravación de la servidumbre, el aumento del sufrimiento, el desbordamiento de estrategias individuales y colectivas de defensa contra el sufrimiento en el trabajo y la incapacidad para defenderse contra los efectos nocivos de las nuevas formas de gestión.
¡¡¡ IMPERDIBLE !!! Macri ¿forma parte de una conspiración para desmantelar la Argentina?


El Monstruoso Nuevo Orden Mundial Ya Esta operando contra la humanidad

Panamá: Crecimiento y desigualdad - Cartas sobre la mesa




¿Por qué nunca ha existido un golpe en Estados Unidos?




Argentina y el FMI: el ciclo que no cesa




"PARA PENSAR, El Nuevo Orden Mundial Illuminati"




La derecha endeuda, el populismo paga

Si el propio Gobierno admite que el FMI no lo autoriza a intervenir  hasta que la cotización del dólar toque 51,45 pesos, ¿por qué los especuladores dejarían de correr hacia el dólar si están invitándolos a que lo hagan tranquilamente?
Si los exportadores tienen libertad total para liquidar las divisas cuando mejor les calce, ¿en nombre de cuál patria se apurarían a hacerlo?
Si cada vez que habla Macri entrega la imagen de un presidente maltrecho, justamente en un sistema ultrapresidencialista por características constitucionales y de consenso masivo, ¿a quién puede imaginársele confiar en la casi extinta moneda nacional?
Si el Fondo Monetario es en esencia el gobierno de los Estados Unidos, que ya no controla a las corporaciones del capitalismo financierizado, ¿cuál es su fortaleza para despertar confianza?
Si el Gobierno rifa en el mercado los dólares de la única fuente que le prestó para salvarlo del desplome el año pasado, ¿por qué generaría cordialidad internacional?
Si evaporaron en tiempo récord el colchón que dejó el kirchnerismo, con una manejable proporción entre la deuda en dólares y el PBI, ¿qué otro efecto podía esperarse que no fuese un país inerme frente a las tormentas señaladas por Macri como exclusivamente externas?
Si lo que debe Argentina en una moneda que no emite ya es igual a más del 75 por ciento de esa deuda, que a su vez ya se acerca al 100 por ciento del PBI, ¿de qué manera habrá consecuencias que no sean peores todavía en un modelo que solamente apuesta a continuar endeudándose?
Si hasta las grandes empresas argentinas que cotizan en Wall Street quedan a precio de saldo, ¿puede pasar otra cosa que su derrumbe progresivo quizás para que, como en 2001/2002, las corporaciones extranjeras se queden con varias de ellas?
Si tasas de interés a una altura mundialmente desconocida es todo el recurso gubernamental para que el dólar baje unos centavos en el día, después de tocar picos recurrentes, ¿queda algún gurú ortodoxo, que no sea el humorista Espert o su colega Milei, en estado de ofrecer soluciones?
Si esas tasas convalidan que una especulación monstruosa se anteponga a cualquier inversión productiva, ¿por qué se detendría la angurria de los grandes capitales?
Si nadie habla de regular la fuga porque naturalizaron que todos los ahorros pueden pasarse a dólares sin límites y de la noche a la mañana, como acaba de insistir Marcó del Pont, ¿en qué cabeza cabe que la fuga pueda detenerse?
Si alcanza una encuesta de una consultora preferida del Gobierno para desatar el pánico del mundo financiero, ¿dónde quedó que ese mundo era íntimo y militante del cambio?
Si los antecedentes son que el kirchnerismo pagó toda la deuda con el Fondo y con el Club de París más los juicios en el Ciadi, organismo del Banco Mundial que resuelve litigios entre Estados e inversionistas extranjeros, ¿qué cuco estarían mentando?
Si el historial es ése, ¿no es acaso que el neoliberalismo endeuda y el populismo paga, exactamente al revés de como lo relatan?
Si el Gobierno no acierta un solo pronóstico, incluyendo que el delegado Dujovne predijo hace pocos días el comienzo del descenso inflacionario, ¿cuál marciano descansaría en que el rumbo es por acá?
Si a Macri ya no le cree nadie, como afirman inclusive muy cerca suyo, ¿es creíble que los problemas sean adjudicables a Cristina?
Si ni el propio Presidente se dispuso a respaldar el paquetito estabilizador de precios en segundas y terceras marcas, marchito antes de nacer según fue advertido por los mismos caballeros del pacto, ¿qué sensación de autoridad podría sobrevivir?
Si los mercados ya avisaron definitivamente que Macri debe correrse y lo único que se le ocurre al Gobierno es ratificar su candidatura indeclinable, ¿estamos hablando de cómo puede ser que no se les ocurra otra cosa o de que ya no existe alguna cosa que pueda ocurrírseles?
Si otra cosa ya tiene la única figura de Heidi, insinuada o directamente urgida por el periodismo cambiemita y por la mayoría del círculo rojo que entronizó a Macri, ¿qué se modificaría del drama económico presente y  estructural que deja el PRO?
Si se supone que Heidi candidata calmaría a los mercados porque solamente ella está en aptitud de ganarle a Cristina, ¿podría no ser surrealista el escenario de Macri como pato rengo terminal y la gobernadora haciendo campaña para diferenciarse de él?
Si lo anterior fuera efectivamente probable, ¿Heidi hablaría de la herencia recibida?
Si tal realismo mágico volviera a atrapar voluntades como en ese 2015 en que lo más fácil era arreglar la inflación, los trabajadores no pagarían ganancias, lloverían las inversiones, el dólar dejaría de ser un problema para siempre y habría un millón de créditos hipotecarios accesibles, ¿cuánto quedaría para seguir analizando qué?
Si la gobernadora mudara a la candidatura nacional, ¿con quién asegurarían vencer en la provincia de Buenos Aires para despertar qué tranquilidad que apaciguaría a cuáles mercados?
Si ya se da por descontado que, en cualquier caso, CFK ganará en primera vuelta y con eso se asegura una tropa parlamentaria de número decisivo, ¿cuál es la lógica de que las fieras especuladoras se calmarían?
Si, con el resultado de este domingo en Santa Fe, Cambiemos acumula siete al hilo pero en sentido inverso, ¿qué reacción puede esperarse de esos mercados amigazos, que a estar por Macri se asustaban por factores internacionales y ahora por el miedo a la yegua?
Si los cambiemitas quedaron sorprendidos porque la yegua sacó un libro, que le basta para haber vuelto a marcar la cancha, ¿no deberían revisar de una vez por todas a sus fantásticos servicios de inteligencia?
Si en medio de la corrida cambiaria anuncian la ampliación del procesamiento a Cristina por la causa de las fotocopias, ¿no es un tanto burdo?
Si esa causa promovida desde los escritos del que habla como Monzón y escribe como Borges tuvo el centro de acosar a CFK, para que al cabo se les vaya de las manos y terminen implicados muchos de los empresarios aliados del Gobierno, ¿no estaría habiendo una falla grave en el mejor equipo de los últimos 50 años, del tipo de habérseles escapado la Embajada?
Si los emporios locales reconocen que estaban muchísimo mejor con los K y que Macri ratificó ser apenas el hijo desagradecido de Franco, ¿no les convendría intentar negociaciones con lo que les espanta?
Si en lugar de lo precedente juegan a Heidi, ¿hacen bien o se suicidan?
Si fracasaran los intentos de que Macri se haga a un costado, ¿el establishment va a Schiaretti?
Si fuera el gobernador cordobés, que en unas semanas volvería a ganar en su provincia sin despeinarse, favorecido por la comedia de los radicales, ¿también haría campaña nacional diferenciándose de Macri luego de sostenerlo desde el primer día, como lo hizo el opoficialismo que le votó todas las leyes?
Si Cristina deberá ser candidata aunque no le sobren las ganas, porque tiene un liderazgo insustituible y la extrañan hasta muchos de quienes la insultaban, ¿ya estará en marcha el programa de emergencia nacional a que obligará esta desgracia que gobierna?
Neoliberalismo: la raíz ideológica de todos nuestros problemas

Desde el colapso económico hasta el desastre ambiental, pasando por el ascenso de Donald Trump: el neoliberalismo ha desempeñado un papel en todos ellos. ¿Cómo es posible que la izquierda no haya planteado una alternativa?

Imaginen que los ciudadanos de la Unión Soviética no hubieran oído hablar del comunismo. Pues bien, la mayoría de la población desconoce el nombre de la ideología que domina nuestras vidas. Si la mencionan en una conversación, se ganarán un encogimiento de hombros; y, aunque su interlocutor haya oído el término con anterioridad, tendrá problemas para definirlo. ¿Saben qué es el neoliberalismo?
Su anonimato es causa y efecto de su poder. Ha sido protagonista en crisis de lo más variadas: el colapso financiero de los años 2007 y 2008, la externalización de dinero y poder a los paraísos fiscales (los "papeles de Panamá" son solo la punta del iceberg), la lenta destrucción de la educación y la sanidad públicas, el resurgimiento de la pobreza infantil, la epidemia de soledad, el colapso de los ecosistemas y hasta el ascenso de Donald Trump. Sin embargo, esas crisis nos parecen elementos aislados, que no guardan relación. No somos conscientes de que todas ellas son producto directo o indirecto del mismo factor: una filosofía que tiene un nombre; o, más bien, que lo tenía. ¿Y qué da más poder que actuar de incógnito?
El neoliberalismo es tan ubicuo que ni siquiera lo reconocemos como ideología. Aparentemente, hemos asumido el ideal de su fe milenaria como si fuera una fuerza natural; una especie de ley biológica, como la teoría de la evolución de Darwin. Pero nació con la intención deliberada de remodelar la vida humana y cambiar el centro del poder.
Para el neoliberalismo, la competencia es la característica fundamental de las relaciones sociales. Afirma que "el mercado" produce beneficios que no se podrían conseguir mediante la planificación, y convierte a los ciudadanos en consumidores cuyas opciones democráticas se reducen como mucho a comprar y vender, proceso que supuestamente premia el mérito y castiga la ineficacia. Todo lo que limite la competencia es, desde su punto de vista, contrario a la libertad. Hay que bajar los impuestos, reducir los controles y privatizar los servicios públicos. Las organizaciones obreras y la negociación colectiva no son más que distorsiones del mercado que dificultan la creación de una jerarquía natural de triunfadores y perdedores. La desigualdad es una virtud: una recompensa al esfuerzo y un generador de riqueza que beneficia a todos. La pretensión de crear una sociedad más equitativa es contraproducente y moralmente corrosiva. El mercado se asegura de que todos reciban lo que merecen.
Asumimos y reproducimos su credo. Los ricos se convencen de que son ricos por méritos propios, sin que sus privilegios (educativos, patrimoniales, de clase) hayan tenido nada que ver. Los pobres se culpan de su fracaso, aunque no puedan hacer gran cosa por cambiar las circunstancias que determinan su existencia. ¿Desempleo estructural? Si usted no tiene empleo, es porque carece de iniciativa. ¿Viviendas de precios desorbitados? Si su cuenta está en números rojos, es por su incompetencia y falta de previsión. ¿Qué es eso de que el colegio de sus hijos ya no tiene instalaciones de educación física? Si engordan, es culpa suya. En un mundo gobernado por la competencia, los que caen pasan a ser perdedores ante la sociedad y ante sí mismos.
La epidemia de autolesiones, desórdenes alimentarios, depresión, incomunicación, ansiedad y fobia social es una de las consecuencias de ese proceso, que Paul Verhaeghe documenta en su libro What About Me?. No es sorprendente que Gran Bretaña, el país donde la ideología neoliberal se ha aplicado con más rigor, sea la capital europea de la soledad. Ahora, todos somos neoliberales.
No es sorprendente que Gran Bretaña, el país donde la ideología neoliberal se ha aplicado con más rigor, sea la capital europea de la soledad.
El término neoliberalismo se acuñó en París, en una reunión celebrada en 1938. Su definición ideológica es hija de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, dos exiliados austríacos que rechazaban la democracia social (representada por el New Deal de Franklin Roosevelt y el desarrollo gradual del Estado del bienestar británico) porque la consideraban una expresión colectivista a la altura del comunismo y del movimiento nazi.
En Camino de servidumbre (1944), Hayek afirma que la planificación estatal aplasta el individualismo y conduce inevitablemente al totalitarismo. Su libro, que tuvo tanto éxito como La burocracia de Mises, llegó a ojos de determinados ricos que vieron en su ideología una oportunidad de librarse de los impuestos y las regulaciones. En 1947, cuando Hayek fundó la primera organización encargada de extender su doctrina (la Mont Perelin Society), obtuvo apoyo económico de muchos millonarios y de sus fundaciones.
Gracias a ellos, Hayek empezó a crear lo que Daniel Stedman Jones describe en Amos del universo como "una especie de Internacional Neoliberal", una red interatlántica de académicos, empresarios, periodistas y activistas. Además, sus ricos promotores financiaron una serie de comités de expertos cuya labor consistía en perfeccionar y promover el credo; entre ellas, el American Enterprise Institute, la Heritage Foundation, el Cato Institute, el Institute of Economic Affairs, el Centre for Policy Studies y el Adam Smith Institute. También financiaron departamentos y puestos académicos en muchas universidades, sobre todo de Chicago y Virginia.
Cuanto más crecía el neoliberalismo, más estridente era. La idea de Hayek de que los Gobiernos debían regular la competencia para impedir monopolios dio paso entre sus apóstoles estadounidenses −como Milton Friedman− a la idea de que los monopolios venían a ser un premio a la eficacia. Pero aquella evolución tuvo otra consecuencia: que el movimiento perdió el nombre. En 1951, Friedman se definía neoliberal sin tapujo alguno. Poco después, el término empezó a desaparecer. Y por si eso no fuera suficientemente extraño en una ideología cada vez más tajante y en un movimiento cada vez más coherente, no buscaron sustituto para el nombre perdido.
Ideología en la sombra
A pesar de su dadivosa financiación, el neoliberalismo permaneció al principio en la sombra. El consenso de posguerra era prácticamente universal: las recetas económicas de John Maynard Keynes se aplicaban en muchos lugares del planeta; el pleno empleo y la reducción de la pobreza eran objetivos comunes de los Estados Unidos y de casi toda Europa occidental; los impuestos al capital eran altos y los Gobiernos no se avergonzaban de buscar objetivos sociales mediante servicios públicos nuevos y nuevas redes de apoyo.
Pero, en la década de 1970, cuando la crisis económica sacudió las dos orillas del Atlántico y el keynesianismo se empezó a derrumbar, los principios neoliberales se empezaron a abrir paso en la cultura dominante. En palabras de Friedman, "se necesitaba un cambio (...) y ya había una alternativa preparada". Con ayuda de periodistas y consejeros políticos adeptos a la causa, consiguieron que los Gobiernos de Jimmy Carter y Jim Callaghan aplicaran elementos del neoliberalismo (sobre todo en materia de política monetaria) en los Estados Unidos y Gran Bretaña, respectivamente.
El resto del paquete llegó enseguida, tras los triunfos electorales de Margaret Thatcher y Ronald Reagan: reducciones masivas de los impuestos de los ricos, destrucción del sindicalismo, desregulación, privatización y tercerización y subcontratación de los servicios públicos. La doctrina neoliberal se impuso en casi todo el mundo −y, frecuentemente, sin consenso democrático de ninguna clase− a través del FMI, el Banco Mundial, el Tratado de Maastricht y la Organización Mundial del Comercio. Hasta partidos que habían pertenecido a la izquierda adoptaron sus principios; por ejemplo, el Laborista y el Demócrata. Como afirma Stedman Jones, "cuesta encontrar otra utopía que se haya hecho realidad de un modo tan absoluto".
"Me siento más cerca de una dictadura neoliberal que de un gobierno democrático sin liberalismo", dijo Hayek en una visita al Chile de Pinochet
Puede parecer extraño que un credo que prometía libertad y capacidad de decisión se promoviera con este lema: "No hay alternativa". Pero, como dijo Hayek durante una visita al Chile de Pinochet (uno de los primeros países que aplicaron el programa de forma exhaustiva), "me siento más cerca de una dictadura neoliberal que de un gobierno democrático sin liberalismo".
La libertad de los neoliberales, que suena tan bien cuando se expresa en términos generales, es libertad para el pez grande, no para el pequeño. Liberarse de los sindicatos y la negociación colectiva significa libertad para reducir los salarios. Liberarse de las regulaciones estatales significa libertad para contaminar los ríos, poner en peligro a los trabajadores, imponer tipos de interés inicuos y diseñar exóticos instrumentos financieros. Liberarse de los impuestos significa liberarse de las políticas redistributivas que sacan a la gente de la pobreza.
La autora canadiense Naomi Klein
La autora canadiense Naomi Klein explica que los neoliberales propugnan el uso de las crisis para imponer políticas impopulares, como se hizo tras el golpe de Pinochet, la guerra de Irak y el huracán Katrina.
En La doctrina del shock, Naomi Klein demuestra que los teóricos neoliberales propugnan el uso de las crisis para imponer políticas impopulares, aprovechando el desconcierto de la gente; por ejemplo, tras el golpe de Pinochet, la guerra de Irak y el huracán Katrina, que Friedman describió como "una oportunidad para reformar radicalmente el sistema educativo" de Nueva Orleans. Cuando no pueden imponer sus principios en un país, los imponen a través de tratados de carácter internacional que incluyen "instrumentos de arbitraje entre inversores y Estados", es decir, tribunales externos donde las corporaciones pueden presionar para que se eliminen las protecciones sociales y medioambientales. Cada vez que un Parlamento vota a favor de congelar el precio de la luz, de impedir que las farmacéuticas estafen al Estado, de proteger acuíferos en peligro por culpa de explotaciones mineras o de restringir la venta de tabaco, las corporaciones lo denuncian y, con frecuencia, ganan. Así, la democracia queda reducida a teatro.
La afirmación de que la competencia universal depende de un proceso de cuantificación y comparación universales es otra de las paradojas del neoliberalismo. Provoca que los trabajadores, las personas que buscan empleo y los propios servicios públicos se vean sometidos a un régimen opresivo de evaluación y seguimiento, pensado para identificar a los triunfadores y castigar a los perdedores. Según Von Mises, su doctrina nos iba a liberar de la pesadilla burocrática de la planificación central; y, en lugar de liberarnos de una pesadilla, creó otra.
Menos sindicalismo y más privatizaciones
Los padres del neoliberalismo no lo concibieron como chanchullo de unos pocos, pero se convirtió rápidamente en eso. El crecimiento económico de la era neoliberal (desde 1980 en GB y EEUU) es notablemente más bajo que el de las décadas anteriores; salvo en lo tocante a los más ricos. Las desigualdades de riqueza e ingresos, que se habían reducido a lo largo de 60 años, se dispararon gracias a la demolición del sindicalismo, las reducciones de impuestos, el aumento de los precios de vivienda y alquiler, las privatizaciones y las desregularizaciones.
La privatización total o parcial de los servicios públicos de energía, agua, trenes, salud, educación, carreteras y prisiones permitió que las grandes empresas establecieran peajes en recursos básicos y cobraran rentas por su uso a los ciudadanos o a los Gobiernos. El término renta también se refiere a los ingresos que no son fruto del trabajo. Cuando alguien paga un precio exagerado por un billete de tren, sólo una parte de dicho precio se destina a compensar a los operadores por el dinero gastado en combustible, salarios y materiales, entre otras partidas; el resto es la constatación de que las corporaciones tienen a los ciudadanos contra la pared.
Los dueños y directivos de los servicios públicos privatizados o semiprivatizados de Gran Bretaña ganan fortunas gigantescas mediante el procedimiento de invertir poco y cobrar mucho. En Rusia y la India, los oligarcas adquieren bienes estatales en liquidaciones por incendios. En México, Carlos Slim obtuvo el control de casi toda la red de telefonía fija y móvil y se convirtió en el hombre más rico del mundo.
Carlos Slim se convierte en el mayor accionista individual del New York Times
Carlos Slim se convirtió en el hombre más rico del mundo tras hacerse con el control de casi toda la red de telefonía de México. EFE
Andrew Sayer afirma en Why We Can't Afford the Rich que la financiarización ha tenido consecuencias parecidas: "Como sucede con la renta, los intereses son (...) un ingreso acumulativo que no exige de esfuerzo alguno". Cuanto más se empobrecen los pobres y más se enriquecen los ricos, más control tienen los segundos sobre otro bien crucial: el dinero. Los intereses son, sobre todo, una transferencia de dinero de los pobres a los ricos. Los precios de las propiedades y la negativa de los Estados a ofrecer financiación condenan a la gente a cargarse de deudas (piensen en lo que pasó en Gran Bretaña cuando se cambiaron las becas escolares por créditos escolares), y los bancos y sus ejecutivos hacen el agosto.
Sayer sostiene que las cuatro últimas décadas se han caracterizado por una transferencia de riqueza que no es sólo de pobres a ricos, sino también de unos ricos a otros: de los que ganan dinero produciendo bienes o servicios a los que ganan dinero controlando los activos existentes y recogiendo beneficios de renta, intereses o capital. Los ingresos fruto del trabajo se han visto sustituidos por ingresos que no dependen de este.
El hundimiento de los mercados ha puesto al neoliberalismo en una situación difícil. Por si no fuera suficiente con los bancos demasiado grandes para dejarlos caer, las corporaciones se ven ahora en la tesitura de ofrecer servicios públicos. Como observó Tony Judt en Ill Fares the Land, Hayek olvidó que no se puede permitir que los servicios nacionales de carácter esencial se hundan, lo cual implica que la competencia queda anulada. Las empresas se llevan los beneficios y el Estado corre con los gastos.
A mayor fracaso de una ideología, mayor extremismo en su aplicación. Los Gobiernos utilizan las crisis neoliberales como excusa y oportunidad para reducir impuestos, privatizar los servicios públicos que aún no se habían privatizado, abrir agujeros en la red de protección social, desregularizar a las corporaciones y volver a regular a los ciudadanos. El Estado que se odia a sí mismo se dedica a hundir sus dientes en todos los órganos del sector público.
De la crisis económica a la crisis política
Es posible que la consecuencia más peligrosa del neoliberalismo no sea la crisis económica que ha causado, sino la crisis política. A medida que se reduce el poder del Estado, también se reduce nuestra capacidad para cambiar las cosas mediante el voto. Según la teoría neoliberal, la gente ejerce su libertad a través del gasto; pero algunos pueden gastar más que otros y, en la gran democracia de consumidores o accionistas, los votos no se distribuyen de forma equitativa. El resultado es una pérdida de poder de las clases baja y media. Y, como los partidos de la derecha y de la antigua izquierda adoptan políticas neoliberales parecidas, la pérdida de poder se transforma en pérdida de derechos. Cada vez hay más gente que se ve expulsada de la política.
Chris Hedges puntualiza que "los movimientos fascistas no encontraron su base en las personas políticamente activas, sino en las inactivas; en los 'perdedores' que tenían la sensación, frecuentemente correcta, de que carecían de voz y espacio en el sistema político". Cuando la política deja de dirigirse a los ciudadanos, hay gente que la cambia por consignas, símbolos y sentimientos. Por poner un ejemplo, los admiradores de Trump parecen creer que los hechos y los argumentos son irrelevantes.
Judt explicó que, si la tupida malla de interacciones entre el Estado y los ciudadanos queda reducida a poco más que autoridad y obediencia, sólo quedará una fuerza que nos una: el poder del propio Estado. Normalmente, el totalitarismo que temía Hayek surge cuando los gobiernos pierden la autoridad ética derivada de la prestación de servicios públicos y se limitan a "engatusar, amenazar y, finalmente, a coaccionar a la gente para que obedezca".
Sarah Palin refuerza las opciones de Trump y propina un golpe a Ted Cruz
Los admiradores de Trump parecen creer que los hechos y los argumentos son irrelevantes. EFE
El neoliberalismo es un dios que fracasó, como el socialismo real; pero, a diferencia de este, su doctrina se ha convertido en un zombie que sigue adelante, tambaleándose. Y uno de los motivos es su anonimato. O, más exactamente, un racimo de anonimatos.
La doctrina invisible de la mano invisible tiene promotores invisibles. Poco a poco, lentamente, hemos empezado a descubrir los nombres de algunos. Supimos que el Institute of Economic Affairs, que se manifestó rotundamente en los medios contra el aumento de las regulaciones de la industria del tabaco, recibía fondos de British American Tobacco desde 1963. Supimos que Charles y David Koch, dos de los hombres más ricos del mundo, fundaron el instituto del que surgió el Tea Party. Supimos lo que dijo Charles Kock al crear uno de sus laboratorios de ideas: "para evitar críticas indeseables, debemos abstenernos de hacer demasiada publicidad del funcionamiento y sistema directivo de nuestra organización".
Las palabras que usa el neoliberalismo tienden más a ocultar que a esclarecer. "El mercado" suena a sistema natural que se nos impone de forma igualitaria, como la gravedad o la presión atmosférica, pero está cargado de relaciones de poder. "Lo que el mercado quiere" suele ser lo que las corporaciones y sus dueños quieren. La palabra inversión significa dos cosas muy diferentes, como observa Sayer: una es la financiación de actividades productivas y socialmente útiles; otra, la compra de servicios existentes para exprimirlos y obtener rentas, intereses, dividendos y plusvalías. Usar la misma palabra para dos actividades tan distintas sirve para "camuflar las fuentes de riqueza" y empujarnos a confundir su extracción con su creación.
Franquicias, paraísos fiscales y desgravaciones
Hace un siglo, los ricos que habían heredado sus fortunas despreciaban a los nouveau riche; hasta el punto de que los empresarios buscaban aceptación social mediante el procedimiento de hacerse pasar por rentistas. En la actualidad, la relación se ha invertido: los rentistas y herederos se hacen pasar por emprendedores y afirman que sus riquezas son fruto del trabajo.
El anonimato y las confusiones del neoliberalismo se mezclan con la ausencia de nombre y la deslocalización del capitalismo moderno: Modelos de franquicias que aseguran que los trabajadores no sepan para quién trabajan; empresas registradas en redes de paraísos fiscales tan complejas y secretas que ni la policía puede encontrar a sus propietarios; sistemas de desgravación fiscal que confunden a los propios Gobiernos y productos financieros que no entiende nadie.
El neoliberalismo guarda celosamente su anonimato. Los seguidores de Hayek, Mises y Friedman tienden a rechazar el término con el argumento, no exento de razón, de que en la actualidad sólo se usa de forma peyorativa. Algunos se describen como liberales clásicos o incluso libertarios, pero son descripciones tan engañosas como curiosamente modestas, porque implican que no hay nada innovador en Camino de servidumbre, La burocracia o Capitalismo y libertad, el clásico de Friedman.
Cuando las políticas económicas de laissez-faire llevaron a la catástrofe de 1929, Keynes desarrolló una teoría económica completa para sustituirlas. En el año 2008, cuando el neoliberalismo fracasó, no había nada.
A pesar de todo, el proyecto neoliberal tuvo algo admirable; al menos, en su primera época: fue un conjunto de ideas novedosas promovido por una red coherente de pensadores y activistas con una estrategia clara. Fue paciente y persistente. El Camino de servidumbre se convirtió en camino al poder.
El triunfo del neoliberalismo también es un reflejo del fracaso de la izquierda. Cuando las políticas económicas de laissez-faire llevaron a la catástrofe de 1929, Keynes desarrolló una teoría económica completa para sustituirlas. Cuando el keynesianismo encalló en la década de 1970, ya había una alternativa preparada. Pero, en el año 2008, cuando el neoliberalismo fracasó, no había nada. Ese es el motivo de que el zombie siga adelante. La izquierda no ha producido ningún marco económico nuevo de carácter general desde hace ochenta años.
Toda apelación a lord Keynes es un reconocimiento implícito de fracaso. Proponer soluciones keynesianas para crisis del siglo XXI es hacer caso omiso de tres problemas obvios: que movilizar a la gente con ideas viejas es muy difícil; que los defectos que salieron a la luz en la década de 1970 no han desaparecido y, sobre todo, que no tienen nada que decir sobre el peor de nuestros aprietos, la crisis ecológica. El keynesianismo funciona estimulando el consumo y promoviendo el crecimiento económico, pero el consumo y el crecimiento económico son los motores de la destrucción ambiental.
La historia del keynesianismo y el neoliberalismo demuestra que no basta con oponerse a un sistema roto. Hay que proponer una alternativa congruente. Los laboristas, los demócratas y el conjunto de la izquierda se deberían concentrar en el desarrollo de un programa económico Apollo; un intento consciente de diseñar un sistema nuevo, a medida de las exigencias del siglo XXI.
Cibercolonialismo y fraude electrónico electoral - Ariel Garbarz



Tres metas del Nuevo Orden Mundial en el colapso económico argentino

La debacle no es consecuencia de una política errada, sino de un diseño para poner al país de rodillas. Los objetivos del colapso sobrepasan los imaginarios de la izquierda tradicional.
Una de las debilidades estructurales de la resistencia autóctona frente a los procesos de expansión imperialista es una concepción ingenua sobre los planes del enemigo.
Las agencias transnacionales del imperialismo no sólo han incrementado exponencialmente su poder en los tableros internos de cada país, sino que también son mucho más ambiciosas en sus metas, donde además se operó un cambio cualitativo: superada toda resistencia organizada a la explotación extranjera de los recursos naturales, a la creación artificial de deuda usuraria, y al acceso al mercado interno de cada país, la agenda del Nuevo Orden Mundial para las sociedades periféricas sobrepasa los imaginarios de la izquierda tradicional.
Programa para poner a un país de rodillas
El pasaje del capitalismo industrial al capitalismo financiero ha modificado a tal punto las estrategias de expansión del proceso imperialista que incluso grandes grupos capitalistas locales que antaño podían considerarse socios comisionistas en la explotación de las sociedades coloniales, ven sus intereses ignorados y sus activos depreciándose.1
Argentina es una vez más un laboratorio de experimentos de vanguardia en materia de políticas de reconfiguración violenta de la sociedad. En “La doctrina del shock” Noemí Klein repasa cómo ciertas reformas políticas y económicas se introducen a través de desastres o contingencias diseñadas que suman a las sociedades en la confusión, provocando profundos impactos en la psicología colectiva y paralizando la reacción.
La administración colonial de Mauricio Macri ha puesto en marcha en forma acelerada un programa económico que aparece como un diseño premeditado para poner al país de rodillas. Cualquier economía próspera, incluso de los países desarrollados, se hubiera sumido en la parálisis productiva y la estanflación que caracteriza hoy a la Argentina:
La apertura importadora irrestricta provocó un gran desbalance en la balanza de pagos con el exterior, y el cierre progresivo de la industria nacional que quedó desprotegida.
El aumento salvaje de tarifas de servicios públicos desestabilizó no solamente las economías hogareñas sino también la viabilidad del comercio y los sectores productivos que no eran afectados por la competencia extranjera.
La desgravación impositiva de grandes grupos, quita de retenciones al agro y la minería y otras exenciones impositivas a los sectores más concentrados desfinanciaron las arcas públicas y prepararon el terreno para un agravamiento del déficit fiscal, que a su vez fue pretexto para un feroz ajuste presupuestario.
El endeudamiento acelerado que financió este esquema encaminó al país a volver al FMI, que impuso nuevas medidas de achique de gastos, interrupción de obra pública y recortes de programas sociales.
La vertiginosa devaluación de la moneda y elevación de las tasas de interés alimentó una inflación que amenaza desbocarse para convertirse en otro episodio de hiperinflación, y agravó las pésimas condiciones de la economía en su conjunto. Las tarifas de servicios públicos fueron dolarizadas, con lo cual, cada incremento del dólar impacta directamente sobre el costo interno de la producción de bienes y servicios.
El diseño de un colapso inducido
Es evidente que el paquete de políticas conforma un claro sabotaje al país, su aparato productivo y la calidad de vida de su población. Estas NO son las recetas de ningún tipo de capitalismo productivo, que por definición demanda bajos costos de producción (crédito, tarifas y salarios baratos}, protección racional frente a la competencia exterior, estabilidad monetaria, políticas de subsidios sectoriales y planes de desarrollo de las capacidades nacionales.
En las últimas horas, la debacle económica ha provocado de parte del Gobierno el anuncio de la eliminación de ministerios, miles de despidos en el Estado y más ajustes colaterales. Cualquier estudiante de Economía sabe que la profundización de esta política solo puede agravar la espiral recesiva, acelerando el camino hacia el colapso.
Es decir que, a diferencia de lo que pueden sostener las organizaciones de la izquierda clasista, la administración colonial no sólo está atacando el nivel de ingreso de la clase trabajadora: está minando incluso las bases de sustentación de los propios capitalistas locales. Se trata del diseño de un colapso inducido: el país marcha hacia la cesación de pagos, la parálisis productiva y el desempleo masivo ¿Puede ser sólo torpeza del grupo que gobierna?
Un segundo lote de políticas sugiere que es necesario el desmantelamiento por anticipado de cualquier intento de resistencia y oposición social activa. Pese a tener inicialmente un alto consenso social y gozar de una formidable protección mediática, el gobierno de Cambiemos ha impulsado sistemáticamente líneas represivas muy pronunciadas:

_Silenciamiento de periodistas y medios críticos

_Encarcelamiento y hostigamiento judicial de líderes de la oposición

_Ingreso de tropas y establecimiento de bases extranjeras 2

Demolición del aparato productivo, dispersión de los focos de resistencia política e intelectual, militarización del Estado en alianza con potencias extranjeras: este conjunto de tendencias indican que se avecina un shock muy agudo contra la configuración histórica del país, mucho más audaz que una simple redistribución del ingreso.
¿Adónde va el colapso económico argentino?
La pregunta de rigor es: ¿Cuál es el programa del shock que se prepara con este escenario catastrófico?
Sólo tenemos algunas pistas: señales de los mercados, gestos y silencios del Gobierno, y el rompecabezas que emerge del ejercicio de la memoria histórica y el análisis de las luchas anticoloniales del presente.
La agenda oculta del colapso inducido de la Argentina contiene metas del Nuevo Orden Mundial comunes a todos los territorios periféricos. Todos son ruinosos para los intereses de la población, pero el escenario de crisis multidimensional que se está construyendo apunta a presentarlos como “soluciones salvadoras”. Todos, además, contienen un elemento central de la agenda globalista para los pueblos subalternos: la disolución de la identidad y el Estado nacional.

1. Extranjerización acelerada de empresas y otros activos
Esta parte del proceso ya está en marcha, y es la que menos impacta ante la opinión pública por cuanto se suele presentar como un “progreso”: Argentina enfrenta un nuevo ataque extranjerizante de activos y mercados locales. Pero a diferencia de las crisis anteriores, que derivaban de presiones y apuestas desde el exterior, la actual es promovida por el propio gobierno de Cambiemos. Se reclama la intervención extranjera como único medio de conducir al país en esta coyuntura. 3 La debilidad externa en la que Cambiemos ha colocado a la economía argentina es funcional a una entrega masiva de activos por parte de empresarios locales. Desde el comienzo de la crisis externa la caída combinada de los valores bursátiles y la devaluación del peso deprecia a los activos argentinos en un 70 %. La suba del dólar y la incertidumbre económica abre la puerta para que los activos del país sean rematados a precio de oferta. Techint, Aluar, Ledesma y las empresas de la patria contratista se sorprenden con sus ejecutivos encarcelados en una farsa judicial mientras las protecciones arancelarias de las que gozaban en el pasado se cancelan y las acciones de sus compañías se derriten en Wall Street.4 Los fondos buitre están comprando esos papeles a precios de remate. Y el deterioro promete proseguir.
El proceso de extranjerización de la economía -compras, fusiones y absorciones, que pueden ser presentadas como “inversión extranjera directa”- se puede acelerar con una “inyección de confianza”. ¿Cómo impulsar “reformas de fondo” que recuperen “el optimismo de los inversores”?

2. Adopción del dólar como moneda oficial
El panorama actual se parece mucho al de 1989, cuando la hiperinflación que signó el fin del gobierno de Raúl Alfonsín fue la antesala de la Convertibilidad, un sistema que “rescató” la economía argentina con una paridad 1 a 1 del peso argentino con el dólar. Aunque fue presentado como una “genialidad” del entonces ministro de Economía Domingo Cavallo -un integrante del Council of Foreign Relations- la Convertibilidad fue un proyecto vendido “llave en mano” por el Citibank y el Chase Manhattan al gobierno de Menem, que contuvo la inflación e inició una década de extranjerización de la economía con fuerte crecimiento del consumo interno.
El experimento terminó en la catástrofe del Corralito de 2001, pero los planes de profundizar el modelo incluían la adopción del dólar como moneda oficial. En Diciembre de 2001 un ensayo titulado “Cómo dolarizar en Argentina”, firmado por Kurt Schuler y Steve H. Hanke, afirmaba: “Las políticas que la Argentina ha seguido han llevado a su economía a un punto muerto. La incertidumbre sobre el futuro del peso se ha transformado en el obstáculo inmediato más grande para el crecimiento económico”. 5 ¿Alguna similitud con el escenario actual?
En 2018, los diarios financieros han vuelto a hablar de dolarización en Argentina. Y Steve Hanke ha vuelto al escenario. Padre de la dolarización de Ecuador y Montenegro, le recomienda a Macri la dolarización como remedio para salir de la crisis. 6¿Volverá el proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001?
La importancia del proyecto excede el contexto argentino. La necesidad imperial de mantener la hegemonía del dólar ha sido más importante que la explotación del petróleo en la historia de la última década. Hoy, con un enorme bloque emergente de países -encabezado por Rusia, China, India y otras gigantescas economías- encaminado a buscar un sustituto al dólar como moneda de referencia internacional, la dolarización de Argentina sería una conquista de alto contenido simbólico: la primera experiencia en un país de gran extensión e importancia geopolítica, y un capítulo que podría iniciar un ambicioso proceso continental.
La dolarización de tarifas de servicios públicos y de carteras financieras, y los contactos para un acuerdo directo con el Tesoro de EE.UU. ante la actual crisis, parecen pasos convergentes.
Sin embargo, las condiciones para un reemplazo del peso argentino por el dólar requeriría de parte de Argentina de un monto de reservas internacionales que país viene perdiendo aceleradamente en la actual crisis cambiaria. ¿Cómo financiar esa operación?

3. Cesión de territorios en canje de deuda
El debilitamiento de los estados nacionales para reforzar la supremacía del poder financiero internacional es una premisa del Nuevo Orden Mundial que se verifica en diferentes escenarios del mundo. En este contexto, la Patagonia aparece como una prenda de cambio perfecta para “rescatar” a la Argentina de otra “crisis”.
En los años turbulentos del 2001, cuando Argentina cayó en cesación de pagos, la prensa global llegó a sugerir que la Patagonia, inmensamente rica en recursos, fuera separada del resto del país para servir de mecanismo de pago de la deuda en default. Años después el profesor de Harvard Richard N. Cooper, escribió una propuesta en consonancia con el pensamiento de Anne Krueger (entonces titular del FMI] para someter a las naciones endeudadas a procesos de quiebra con el fin de que los activos sean liquidados y los ingresos resultantes distribuidos entre sus acreedores, bajo la guía de un tribunal global. 7
La Patagonia argentina ya es un territorio internacionalizado. La compra masiva de tierras por parte de extranjeros en Argentina, que lleva décadas, había sido reglamentada en 2011 por el Congreso, disponiendo un límite del 15 por ciento de las tierras cultivables del territorio nacional, y hasta 1000 hectáreas por persona.8 La administración colonial de Macri, por decreto, eliminó estas restricciones, y el proceso de adquisición masiva de tierras se profundizó. Ya hay extensos territorios en el sur argentino que funcionan como micro estados, con su propia red de carreteras, aeropuertos, fuerzas de seguridad y fuentes de energía, como las propiedades del magnate británico Joe Lewis.
La entrega de tierras patagónicas a cambio de asientos contables que alivien la artificial deuda argentina podría efectuarse sin necesidad de una partición formal del Estado, o de una “declaración de independencia” de un grupo de colonos. El “negocio” de la Argentina podría disfrazarse mediante la cesión de tierras a ONGs o poderes privados que administren un territorio bajo la modalidad que Boaventura de Souza Santos denomina “nuevo gobierno indirecto”: el Estado se retira de la regulación social y poderosos actores no-estatales obtienen control sobre las vidas y bienestar de vastas poblaciones, la tierra, el agua potable, las semillas y los bosques. 10
El “negocio” para el Tesoro nacional podría ser presentado bajo la forma de la cesión de territorios diminutos. Sin embargo, siempre existirá el potencial de que sean expandidos de facto mediante la ocupación progresiva o la guerra. Hace falta señalar que, a la par de políticas de desguace y debilitamiento del Ejército argentino,11 la administración colonial de Macri ha autorizado el ingreso de tropas extranjeras y la instalación de una base estadounidense en Neuquén, a las puertas de la Patagonia. En alianza con el Ejército británico en Malvinas, la zona aparece bajo estrecho control extranjero.12
Una sociedad dividida y sumida en penurias, un ejército nacional sin capacidad operativa y un proceso de infiltración de capitales y elementos militares extranjeros, parecen la antesala perfecta de eventos en los que Argentina pierda parte de su integridad territorial. Referencias oficiales no faltan: el rabino Sergio Bergman, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, ha profetizado hace pocos meses que la Patagonia, como “tierra prometida, debe ser partida y repartida”.

Conclusiones provisorias
El diseño del colapso argentino no tiene una meta única, ni tampoco una conducción unificada. El plan tampoco tiene los resultados asegurados. Su evolución está vinculada con la evolución de otro conjunto de ofensivas en la región: el lawfare contra Lula y el resto de los líderes populares de América Latina, el cerco contra Venezuela y el despliegue militar imperialista en todo el continente, donde no se puede descartar el inicio de una guerra generalizada. 13
Por otro lado, los resultados finales tienen que superar la prueba de fuego que ninguna conspiración puede anticipar: la reacción de la gente y las organizaciones populares, el impacto imprevisible que tiene en la historia un conjunto de eventos encadenados.
América Latina está bajo asalto. De la conciencia y movilización de sus pueblos depende la defensa de sus territorios y su libertad.
keiser report ya lo dijimos argentina


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