Opinión - Patria Moreira

Año 5. Agosto 2017. San Juan. Argentina.  Email: patriamoreira@gmail.com   www.facebook.com/carlosbecerraart
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Opinión

José Pablo Feinmann habla de La condición argentina

“A la clase media cada vez le importan menos los de abajo”

Mientras se repone de problemas de salud, el filósofo y escritor reunió en un libro 60 contratapas publicadas en Página/12 entre marzo de 2005 y enero de 2016, en las que analizó con lucidez, rabia e ironía la trama de lo que denomina “la tragedia argentina”.

Las palabras tienen más fuerza que las balas. José Pablo Feinmann vive combatiendo en el frente de la ficción, la filosofía y la política. “El neoliberalismo es una persistencia poderosa en nuestra historia. Comienza con los liberales de mayo y el Ejecutivo restringido de Moreno. Una Revolución que no cuenta con las provincias. Una Revolución sin pueblo –advierte en el prólogo de La condición argentina (Planeta)–. El neoliberalismo de Macri no es exactamente el de Martínez de Hoz ni el de Menem. No obstante, tanto uno como el otro, nos ha conducido a él. Un evento que se ha vuelto persistencia en la llamada ‘Revolución de la Alegría’”. El último libro del escritor y filósofo reúne más de 60 contratapas publicadas en PáginaI12 a lo largo de una década –de marzo de 2005 a enero de 2016–, en las que analiza con lucidez, rabia e ironía la trama de acontecimientos trágicos y luminosos que parecen sucederse unos a otros sin posibilidad de permanencias.
A fines de septiembre de 2013, Feinmann concluía el artículo “Qué es lo que se juega” con este ejemplar cross a la mandíbula: “La tragedia argentina –en una de sus importantes facetas– es así: 1) La clase media no quiere ser lo que es. Quiere ser clase alta. No clase baja. 2) Cuando los gobiernos populistas les posibilitan acceder a un buen nivel económico (que habían perdido bajo un gobierno neoliberal) se sienten otra vez clase alta y buscan destituir a los impresentables populistas. 3) Suben otra vez los neoliberales de las clases acomodadas. La clase media vuelve arruinarse. Vota otra vez al populismo. Y así hasta el agobio, o el vértigo”. Hace cuatro años, el escritor y filósofo estaba vislumbrando, sin siquiera mencionarlo, este “nuevo-viejo” presente: otro momento donde la clase media vuelve arruinarse. El escritor camina despacio, ayudado por un andador que le permite desplazarse en el living de su departamento. Hay un antes y después del 14 de marzo de 2016, cuando sufrió un ACV (accidente cerebro vascular) durante una intervención quirúrgica. En el camino perdió 30 kilos, está más estilizado y parece más alto.
José Pablo habla con una entonación sosegada, extraña para quienes están acostumbrados a su verborragia incesante. Una de sus pequeñas alegrías –además de la salida de La condición argentina– es que el próximo año se publicará una edición especial de los cuentos de Bongo con ilustraciones. “Yo estaba mejor que nunca, re embalado, acababa de terminar un curso, que me había dejado muy contento y estaba escribiendo dos novelas, que tengo por la mitad. Y pensaba seguir con mi programa de radio y con Filosofía aquí y ahora. Pero andaba con dolores de cabeza y fui a ver un médico que me dijo que tenía una estrechez en la columna cervical. El accidente cerebro vascular (ACV) fue una consecuencia de la agresión quirúrgica. Lo sufrí durante la operación, una operación de la que esperaba salir fantástico y que me iba a solucionar los dolores de cabeza”, resume Feinmann. A los quince días de la operación y del ACV, tuvo un paro cardiorrespiratorio. Estuvo internado dos meses y medio en terapia intensiva. “Uno de los factores más terribles fue el gobierno de Macri. Estar así, medio clueco, medio imposibilitado, y ver que hacen con el país lo que están haciendo... Después de la internación, cuando me dieron el alta, estuve cuatro meses deprimido. Como tengo tendencias obsesivas fuertes, estaba ‘¿por qué a mí?, ¿por qué me pasó esto?, ¿por qué me operé?’ ¡Qué ingenuo! Me taladraba con eso”, reconoce el escritor.
–En el prólogo del libro advierte que Macri y Trump “se parecen mucho”, y que el mundo está girando hacia la derecha. ¿Cómo explica este giro?
–Es una reacción contra los gobiernos nacionales, populares y democráticos que hubo en la segunda década del 2000. La clase media, que es tan importante en la Argentina, cada vez se enceguece más, cada vez es peor éticamente, cada vez le importa menos los de abajo. Y si los hunde, mejor. De esa clase media ya no espero mucho. En verdad, no espero mucho de nada en este momento porque no hay espacios de libertad, que sería eso que (Ernesto) Laclau llamaba “polos de hegemonía”. Los espacios de libertad son aquellos lugares donde surge una respuesta, algo diferenciado, que aunque no tenga esperanza de triunfo sí tiene la esperanza de edificar algo distinto. Eso se hizo durante la segunda década del siglo XXI y lo hicieron varios gobiernos a la vez. Y fue una especie de primavera para muchos de nosotros; para otros habrá sido un trago amargo. Acá se llegó bastante lejos en el campo de los derechos humanos, de la distribución de la riqueza, de la reivindicación de ciertos elementos del pasado, de ciertas líneas históricas que volvieron a estar sobre la mesa. Y todo eso te lo hacen pagar; fueron doce años increíbles. Con optimismo podemos esperar que la tortilla se dé vuelta pronto. Y si siguen haciendo así las cosas, se va a dar vuelta antes de lo que piensan.
–¿Se subestimó demasiado a Macri al creer que no podría ganar las elecciones presidenciales?
–Sí, se lo subestimó. Se desvalorizó la figura de Macri; no vieron el potencial que tenía. Lo vimos desde que asumió y emprendió una especie de blitzkrieg político que fue asombrando a todos hasta dejar a la sociedad medio knock out, cansada de recibir tantos golpes y de tanta vertiginosidad. Por el lado de lo opuesto a Macri, está la disociación, la falta de unidad. Mientras que la gente de Macri va a estar unida porque la derecha sabe unirse, toda la izquierda está de nuevo discutiendo los liderazgos. Eso es lamentable.
–¿Por qué no se resolvió la “vieja” disputa entre Cristina Fernández y Florencio Randazzo?
–No se resolvió por orgullo, por amor propio, por ambiciones. ¿Qué hay en la política? Hay dinero, hay ambiciones, hay ansias de poder. Tenemos que esperar mucho para que venga un gesto de generosidad. Si el mejor candidato es Cristina, la tendrían que dejar a ella, por más que nuclea un odio muy focalizado de ciertas clases medias. Pero se lo ganó en buena ley ese odio, porque la odian por lo bueno. Me duele que hayan logrado sacar a la luz algunos hechos de corrupción que en ningún caso están justificados. A un gobierno de raigambre popular es al que menos le tolero que incurra en actos de corrupción. La derecha es la corrupción instaurada porque la derecha es estructuralmente corrupta; es el sistema el que te roba. Los que vienen a hablar en nombre de los derechos humanos no pueden robar. Inmediatamente después de esto hay que decir que el negociado del Correo Argentino equivale a 480 bolsas de (José) López. O sea que hay una dimensión donde la cantidad se convierte en cualidad. No sé qué va a pasar en las elecciones, pero nos podemos llevar una sorpresa y que Macri saque más votos de los que creemos.
–¿Su desencanto tiene que ver con cómo quedó escindido el kirchnerismo?
–Sí, parte importante del desencanto es notar que gente que tendría que estar junta, dándose la mano y marchando hacia adelante en una sola dirección, aunque sea coyuntural, está enfrentándose por factores de poder. El desencanto también es mundial: está Trump en Estados Unidos, está Siria y el Estado Islámico... ¿Dónde queda la esperanza? ¿Dónde se la puede depositar? Mirá (Nicolás) Maduro, también... Yo conozco a la oposición venezolana y es abominable, pero no apruebo lo que hace Maduro. Me duele mucho.
–En uno de los textos del libro cita una frase de Walter Benjamin: “Solo por nuestro amor a los desesperados conservamos todavía la esperanza”. ¿Quiénes son estos desesperados hoy?
–Nuestros desesperados están en las calles y se mueren de frío. Pero también tenemos algo que nos desespera, que es la visión que las clases medias tienen de esos desesperados: “¿por qué no van a trabajar, si no trabajan es porque son vagos”... “Que no dependan del Estado, que se ganen el dinero”. Los desesperados son los que ya no les importa nada; se tiran a morir. Por esa gente hay que luchar todavía... Hay que luchar contra los que dicen “salieron de mi campo con un choripán”, con lo cual está diciendo: “¡Atención! Yo tengo un campo desde el que salen por mero accidente unos negros comiendo choripán”. Es una frase detestable... Hay que luchar contra los que hacen cuentas sobre el número de desaparecidos. Cuando se pasa cierto número de muertes, andar contándolos es miserable. Hay que tratar de que la verdad gane mayor cantidad de espacios políticos.
–¿Cómo restablecer la verdad en tiempos donde impera la posverdad?
–La verdad es una construcción del poder. El que más poder tiene impone su verdad a la sociedad. Si dispongo de diez canales de televisión, la verdad será lo que diga a través de esos canales. ¿Qué va a pensar la gente mañana? Lo que nosotros le digamos que piense. Esa es la sensación más grande de poder que hay. ¿Cómo se logró el odio a Cristina? ¿Cómo se logró el ataque a Dilma (Rousseff)? Con los medios. Cuando los medios quieren degradar a un político son infalibles. Para combatirlos habría que tener medios tan poderosos como ellos.
–Hay algunos artículos que parecen escritos hoy, especialmente uno en el que se refiere al odio en estos términos: “el odio es la negación del pensamiento y de todo consenso posible”. ¿Por qué se odia tanto en este momento político?
–Ese es un buen tema. Se odia al kirchnerismo porque tocó intereses de todo tipo y se encarnó muy fuertemente en sus dos líderes. Se odia porque restableció la lucha por los derechos humanos, se distribuyó la riqueza lo más que se podía, por lo cual hubo que afectar a sectores importantes y tocarles sus intereses. Y porque se metieron con un medio como Clarín, se metieron con el poder mediático. Y el poder mediático los destruyó. Les ganó la pulseada. Parecía que se ganaba, pero otra vez los malos ganaron.
–En otro artículo de La condición argentina plantea que “la derecha es tan cruel como cada coyuntura se lo permite”. ¿Cuán cruel está siendo el macrismo?
–El macrismo está preparado para ser más cruel en la medida que gane espacios políticos. Los espacios políticos que se le ceden al macrismo son espacios que se le ceden a la violencia. Muchos creen que Macri está haciendo todo lo que puede, y lo van a votar porque él y las corporaciones y los bancos son lo más serio que hay, “no esa porquería del peronismo”, como dicen. Y así se le dan espacios a Macri, que demostró que los aprovecha. Macri es muy peligroso. Además tiene una cualidad de odio muy acumulada, que viene en parte de que sabe que no lo toman del todo en serio. Que haya dicho “a mí no me van a hacer una Carpa Blanca” es petulancia desde la violencia. Ahora tenemos que querer a Menem en el recuerdo; a Menem le hacían una Carpa Blanca y se la bancaba. ¡Mirá adónde nos llevó Macri!
–¿Y cómo proceder ante eso desde la filosofía y la literatura?
–La filosofía es comprometerse, la literatura también: o te comprometés o te comprometen. Y lo mejor es comprometerse lúcidamente. No creo que la literatura no tenga nada que ver con la realidad. Te alzan los impuestos y ya te jodieron la escritura o las ganas de escribir. Creer que con esta realidad uno puede abstenerse es medio inmoral. Tampoco hay que creer que uno pueda hacer mucho. Pero lo que pueda hacer, tiene que hacerlo.
–¿Qué diferencia podría establecer entre el desencanto y el nihilismo?
–El nihilismo es autodestructivo, cuando se considera que ya no puede haber causas en las que valga la pena comprometerse. En la frase de Benjamin, él cree que vale la pena mantener su esperanza por los desesperados. Pero él sabe que hay desesperados porque tiene la sensibilidad de recibir ese dolor. Hay muchos que se pertrechan tan bien contra el dolor que ni siquiera lo perciben. No creo en un nihilismo que implique un desdén hacia la vida. La vida es lo primero y conservarla es un dictum moral que implica el compromiso de cada uno contra la violencia, contra la injusticia y contra lo no democrático... Es notable que un tipo “medio loco” como yo haya escrito 43 libros. Mi gran respaldo es la escritura. Si no tuviera en mi vida la gran pasión de la escritura, no hubiera soportado todo lo que me pasó.
Fuente: pagina12.com.ar
Periodismo oficialista

La soberbia de algunos funcionarios macrista-radicales alcanza niveles tan absurdos como la obsecuencia de cierto periodismo oficialista, evidentemente cooptado mediante pautas, sobres, prebendas o amenazas.

Mientras el gobierno se pasa por abajo a la CIDH y no libera a Milagro Sala, jueces y comunicadores al servicio del gobierno profundizan el desquicio institucional que significa mantener a alguien en prisión por capricho y rencor de un gobernador. El propio ministro Garavano agrava todo, de hecho, al decir que “es un problema jujeño”. Y la prensa oficialista calla y consiente como ha hecho con cada atropello institucional del último año y medio. En tal contexto, algunas personas prefirieron celebrar el toque de humor involuntario que ofreció la insólita “encuesta” de la empresa Giacobbe y Asociados, según la cual “los argentinos más honestos de la historia” –por favor escuchen y lean bien– son Elisa Carrió y María Eugenia Vidal. Seguidas ambas –pero después– por Arturo Illia, René Favaloro y Manuel Belgrano. Y esto mientras la vicepresidenta Michetti hacía papelones en Italia con el idioma, igual que su jefe el presidente, que los hizo en Misiones porque ignora la geografía del país que preside. Entre lingüística y geografía, los dos no hacen uno bueno, pero más allá de lo risible, lo grave es la complicidad del periodismo oficialista, que lo que no banaliza lo degrada, satanizando una gestión sin dudas cuestionable pero que por lejos fue institucional, económica, educativa y socialmente muchísimo mejor que el presente canalla que instaló el macrismo en diciembre de 2015. Todos sus esfuerzos se dirigen a condenar al kirchnerismo mediáticamente, antes que jurídicamente, para negar la gravísima realidad social que empeora día a día con cierres de industrias y comercios, desempleo y aumento de la pobreza y la desesperanza, desatención a los desprotegidos que son cada vez más, y degradación permanente de la salud, la educación y la previsión social, todo ello producto de la que quizás sea la estafa política más colosal que se haya organizado en el mundo. De hecho y consecuentemente implica una verdadera alerta roja la censura que se viene aplicando y que es una amenaza a las libertades públicas. Y censura a la que el macriperiodismo se presta sin vergüenza. Por ejemplo, la orden de que Aerolíneas Argentinas no transporte más ejemplares de este diario al interior del país. O la escandalosa expulsión de Pedro Biscay, miembro del directorio del Banco Central con acuerdo del Congreso, destituido con el totalitario argumento brindado por el fanático diputado oficialista Pablo Tonelli: “No se puede tener a alguien en el BCRA que piense de manera contraria”. En tal contexto no deja de ser chistoso que el diario Clarín mande a uno de sus gerentes a provocar a este articulista. En aparente cuestionamiento al Sr. Durán Barba, el martes pasado el Sr. Ricardo Roa tergiversó –como siempre hace el medio al que sirve– mi artículo del lunes anterior diciendo que “mete en una misma bolsa a políticos, médicos, jueces, comerciantes, periodistas y funcionarios”, con el supuesto capcioso objeto de sugerir “que si hay corrupción en todos lados no debe condenarse la corrupción de los Kirchner, De Vido, López José y López Cristóbal, Báez, Boudou, Jaime y siguen las firmas”. Penosa muestra de la degradación progresiva del periodismo, el Sr. Roa o no entiende o es nomás un irreductible fanático al servicio del ocultamiento, pues no dice ni una sola palabra de los Panamá Papers que involucran a la familia Macri ni de las corruptelas de una apreciable cantidad de funcionarios del gobierno al que sirve. Y es que para Roa, como para sus patrones, sólo deben condenarse corrupciones del pasado reciente como artimaña para negar, ocultar y proteger la corrupción cada vez más pestilente de un gobierno al que sostienen con desesperación porque es fuente y sostén de su propio poder. Ésa es la verdadera razón por la que llevan tantos meses desinformando sobre los Panamá Papers, escándalo, por cierto, que acaba de provocar la caída del segundo Jefe de Estado del mundo involucrado en tales corrupciones. Se trata de Nawaz Sharif, primer ministro de Pakistán, quien la semana pasada renunció después de que la Corte de ese país declaró por unanimidad su inhabilitación para el cargo, a consecuencia de una investigación de los bienes de su familia iniciada tras la revelación y difusión mundial de los Panamá Papers, en 2015. El mismo escándalo que produjeron aquí las revelaciones de negocios offshore de la familia Macri, ocultadas sistemática y maliciosamente por los mentimedios y la telebasura. El propio diario La Nación reprodujo el viernes pasado, durante unas pocas horas en la edición digital, una nota de la BBC británica en la que se sostiene que “los Panamá Papers se refieren a millones de documentos de la firma Mossack Fonseca, radicada en Panamá, que fueron anónimamente filtrados a dos periodistas alemanes que revelaron cómo los ricos y poderosos en todo el mundo esconden su dinero en compañías secretas”. Es la misma firma que maneja fondos de personas y sociedades evasoras de la Argentina y cuya filtración de documentos ya produjo la caída de otro mandatario: el primer ministro de Islandia, Sigmundur Gunnlaugsson, quien renunció inmediatamente tras la publicidad de documentos que desnudaban cientos de millones de dólares ocultos. Está clarísimo que quienes en la Argentina y desde 2015 distorsionan o ayudan a disimular los Panamá Papers que involucran al poder en la Argentina, lo hacen para proteger al gobierno actual, hoy sobrado de corruptelas. Algunos periodistas son perfectamente funcionales a tales estrategias.
Fuente: pagina12.com.ar
La Real Academia Española incorporará el sustantivo “posverdad” al diccionario

Cuando la verdad es idéntica a la mentira

El director de la RAE, Darío Villanueva, explicó que el término se refiere a aquella información o aseveración “que apela a las emociones, creencias o deseos del público” en lugar de a hechos objetivos. Y dijo que su aparición es “interesante a la vez que preocupante”.

“La era de la posverdad. Qué tremenda definición para los tiempos actuales”. La frase de la escritora Luisa Valenzuela, pronunciada cuando inauguró la pasada Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, aún resuena con la fuerza de un neologismo que se multiplica en los medios de comunicación y en las redes sociales desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos. El término original en inglés, post-truth, tan de moda en estos días, fue elegido palabra del año en 2016 por el prestigioso Diccionario Oxford. Y se devora el presente de tal forma que parece caer en él como quien lo hace en un abismo negro. La Real Academia Española (RAE) ha decidido incorporar el sustantivo “posverdad” en la versión en línea del Diccionario de la Lengua Española (DLE), prevista para diciembre de 2017, según anunció ayer el director de la RAE, Darío Villanueva, durante su conferencia magistral titulada “Verdad, ficción, posverdad. Política y Literatura”, que pronunció en Madrid.
Aunque todavía no arriesgó cuál será la definición que dará el diccionario sobre el vocablo posverdad, Villanueva subrayó que se refiere a aquella información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, “sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público”. El director de la RAE precisó que en la base de datos de la Academia la palabra aparece con registros que se remontan a 2003. El término en inglés lo habría usado por primera vez en 1992 el dramaturgo y novelista serbio-estadounidense Steve Tesich (1942-1996) en las páginas del ensayo The Nation. En 2004 recogió el guante el sociólogo norteamericano Ralph Keyes en su libro The Post-Truth Era. Dishonesty and Deception in Contemporary Life (La era de la posverdad. La deshonestidad y el engaño en la vida contemporánea). Luego el periodista Eric Alterman acuñó el término para referirse a la política de George W. Bush como “la presidencia de la posverdad” por el modo en que manipuló los atentados a las Torres Gemelas en 2001. La expresión resurgió por obra y gracia de Donald Trump, otro político republicano. En septiembre del año pasado, The Economist le dedicó un artículo de tapa al entonces candidato presidencial, bajo el título Art of the Lie. Post-Truth Politics in the Age of Social Media (El arte de la mentira. La política de la posverdad en la era de los medios sociales). La primera mención documentada en español se atribuye al escritor Luis Verdú, en su libro El prisionero de las 21.30, publicado en 2003.
En un artículo de Diego Ezequiel Litvinoff, sociólogo y docente de la UBA, publicado en este diario en la edición del pasado 15 de febrero, advierte acerca de los equívocos que puede suscitar el uso y abuso de este sustantivo. “Como sucede ante la aparición de todo neologismo, conviene preguntarse hasta qué punto responde a una necesidad de expresión lingüística que no encuentra eco en los conceptos preexistentes, o si la pereza intelectual de sus propagadores interpreta como si fueran novedosos ciertos sucesos arraigados en largas tradiciones, cuya omisión oblitera la comprensión de los matices que ofrece la situación presente. Si esto último fue lo que sucedió cuando las contradicciones de la modernidad, que el neoliberalismo exacerbó a fines del siglo pasado, fueron erróneamente leídas como las del inicio de una nueva era, posmoderna, no sorprenderá encontrar la misma estrechez de miras en quienes también anteponen el prefijo ‘pos’ al concepto de verdad para indicar su supuesta superación”, plantea Litvinoff.
El director de la RAE aseguró que el concepto, aparecido en el contexto de la globalización, es “interesante a la vez que preocupante”. En su conferencia, Villanueva repasó algunos antecedentes históricos, políticos y literarios de la “posmoderna o transmoderna” posverdad y subrayó el potencial de la retórica para “hacer locutivamente real lo imaginario, o simplemente lo falso”, que entronca directamente con la sentencia de que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. La posverdad, cultivada con desfachatez por Mauricio Macri y Trump, esteriliza el mundo de las ideas con odios, muros y represión.
Fuente: pagina12.com.ar
Entrevista a Manuel García
“BUSCAMOS ROMPER ESTRUCTURAS”

En nuestra provincia las cosas siempre están en movimiento, aunque no parezca. Hay gente que tiene iniciativas. Coordina actividades tendientes a la generación, no solo de trabajo, sino también a la forma de pensarnos como sociedad, para transformar la misma. Manuel García junto a un grupo interdisciplinario, es uno de ellos. Impulsor de una fundación llamada ACCIÓN POR SAN JUAN, aglutina a varios profesionales que están inmersos en el quehacer sanjuanino, y que se han comprometido a llevar adelante una tarea centrada primordialmente en la juventud. “Los jóvenes son nuestro principal objetivo. Queremos que salgan de la droga y otros vicios en los que lamentablemente están inmersos hoy en día”, dice Manuel.

-¿De qué se trata este ACCIÓN POR SAN JUAN?
-Básicamente es un grupo conformado por profesionales, empresarios, comerciantes, estudiantes. Gente con voluntad de transformar la realidad a partir del oficio u ocupación que tienen. Algunos poseen filiación partidaria, otros no, pero lo importante es salir de las posiciones o sectores dogmáticos muy estructurados o tradicionales. A partir de lo que se hace en el campo privado, llevarlo al campo social de manera más práctica y sobre todo con soluciones concretas.
-¿Qué tipos de profesionales se han acercado a la Fundación?
-Tenemos arquitectos, contadores, bromatólogos, farmacéuticos. También personas que desarrollan oficios, ramas particulares, como ser carpinteros, metalúrgicos, soldadores, etc. Pensamos que a partir de los oficios se puede generar trabajo que es lo que dignifica al ser humano. Hay mucha juventud que se ha insumido en la droga, que no está haciendo nada o le falta una orientación o una vocación y por ahí desde este espacio ayudarlos a encontrar algo.
A lo largo de la charla se van desprendiendo varios temas. El lugar de militancia, cómo ven la realidad cotidiana, la provincia y el país. “Venimos trabajando con el gobernador Uñac y en el ámbito de la Capital con Franco Aranda. Eso nos ha permitido trabajar con el tema ligado a discapacidad y específicamente con la accesibilidad elaborando un proyecto sobre la primera ciudad accesible en la Argentina”, agrega Manuel.
-Nos decías que se enfocan mucho en los jóvenes ¿Cómo se va plasmando eso?
-A partir de tareas en un polo cultural con gráfica, producción periodística, artes. Todas aquellas herramientas que nos permitan acercarnos a ellos. A eso se lo suman los sociólogos, biólogos. Hay gente del CONICET que está trabajando en un proyecto de forestación en la Capital y en la provincia en general. Es decir, contener a estos sectores que son castigados no solo por la droga, sino también por el alcohol, la trata, etc, ofrecer una opción por distintos canales como capacitaciones en al área de la construcción, salud, arte y cultura en general. Fomentar al estudio de carreras y oficios para generar fuentes de trabajo. Siempre con la consigna que te decía antes, el trabajo dignifica.
Desde el trabajo multidisciplinario, piensan en hacer un seguimiento en la inserción social que pueden llegar a tener los jóvenes en el futuro. Por eso Manuel sentencia: “Ser una guía en la formación, no solo de los oficios y profesiones, sino también la asignación correcta de los recursos, contención psicológica y como eso repercute en la vida social de cada uno”.

“No nos resignamos a que en este país que tiene un territorio extenso, con una materia prima fenomenal, la capacidad cultural y el potencial para formar en educación, haya gente que pase hambre o que no tenga acceso a esa educación. Es algo que no se puede entender."

-¿Cuáles son las primeras acciones?
-Estamos haciendo talleres de las distintas disciplinas los días sábados y jueves. Por ejemplo, los arquitectos van a empezar con talleres para capacitar a quienes quieran empezar en la electricidad, albañilería, construcción en general. Dibujo en autocad, sistemas digitales, el manejo de la refrigeración, tratando de generar una salida laboral más o menos inmediata. En el área de la salud, capacitando en educación de la misma y estudiando lugares vulnerables. Psicólogos para la contención en los problemas  de la vida cotidiana. Por ahora hemos comenzado con eso, pero la idea es ir avanzando en otras ramas.
-Territorialmente ¿Cuáles serían los lugares de trabajo?
-Hacemos foco en Capital aprovechando el lugar que se nos da desde el municipio, pero también vamos a trabajar en Rivadavia, Iglesia, Jáchal, Rawson, Chimbas, Santa Lucía. Además de los lugares, esto tiene un concepto plural, más allá que algunos tenemos pertenencia al Justicialismo, otros poseen otra identificación y eso no es obstáculo para estar en la fundación.
En el medio de la charla, es innegable que toquemos la realidad en la que estamos. “El eje de esta cuestión es lo social. Este es un concepto muy justicialista, la justicia social. Hemos notado que en muchos se ha perdido esto de la vocación. Pienso que tiene que ver con la forma superflua y material en la que vivimos. La presión social del exitismo, de tener ya el mejor celular, que los objetivos se cumplan y si no lo logro no sirvo, estoy convencido que es un sistema que nos lleva a eso. Nosotros entendemos que el éxito es otra cosa, que se construye y se lo piensa a largo plazo, apostando a periodos de trabajo”, dice. Y agrega: “Buscamos romper con estructuras. Con el asistencialismo. Hay que entender que yo puedo emprender, por eso otro de nuestros ejes de la fundación es ese. Ayudar a quienes toman el riesgo de comenzar con un taller metalúrgico, un taller de pintura, una peluquería o una pequeña industria. Ojo, es un momento complicado. La coyuntura no es buena. El plano político nacional no ayuda. No nos gustan algunas cosas como la tendencia a privatizar la educación, que se tomen medidas para beneficiar a algunos pocos, a los grandes empresarios, a los CEOS. Esto de traer viviendas de China es algo en lo que no estoy de acuerdo. Hoy se hizo público que se ajusta en las pensiones a discapacitados, un beneficio, un derecho adquirido algo inentendible. Un tema muy sensible en la sociedad, se podría haber tocado en otro lado. Pero bueno, es una visión muy personal. Nosotros vamos a seguir apostando a la formación de emprendedores”.
-¿Qué significa “romper estructuras”?
-Mirá, también lo digo como peronista. Dentro de nuestro partido tenemos estructuras muy encapsuladas. Tenemos todas las corrientes. Y se mide mucho el “peronómetro”. Pero lo importante es contribuir al eje principal que es la justicia social, la equidad, que todos tengan acceso a la educación. Seguimos pensando que el hijo del zapatero todavía puede ser doctor.   Recuerdo cuando era chico y todos usábamos el guardapolvo, no había distinción, en la escuela éramos todos lo mismo. El sistema global, el capitalismo extremo ha llevado a que todo esto desaparezca. Pero volviendo a tu pregunta, este grupo apunta a reflotar los valores, escuchar a todas las voces, sacarnos los prejuicios. Romper las estructuras va por ese lado. No ser dogmáticos. Entender que el protagonismo actual está en la realidad de la sociedad.
“No nos resignamos a que en este país que tiene un territorio extenso, con una materia prima fenomenal, la capacidad cultural y el potencial para formar en educación, haya gente que pase hambre o que no tenga acceso a esa educación. Es algo que no se puede entender.  Por eso hay que apostar a nuestros científicos, a que no se toque el PBI destinado a educación, a las universidades. Ese es nuestro desafío hacia el futuro”, cierra.
Por: Martin Mendez
Se presento Macristocracia, de Fernando Cibeira, en la Feria del Libro

País atendido por sus dueños

El  libro repasa la historia de las familias que componen el macrismo. En  la mesa que compartieron Nora Veiras, Daniel Filmus, José Natanson y el  autor debatieron sobre la influencia de este origen en las políticas del  Gobierno.
"El viene de ahí, puede repetir esto de ‘una campaña al  desierto pero sin espadas’ y estoy segurísimo que después se asombró del  rechazo que causaron sus palabras, cuando grupos de intelectuales le  marcaron que reivindicaba un genocidio”, dijo el diputado del Parlasur,  Daniel Filmus, recordando aquel acto en Río Negro del ministro de  Educación, Esteban Bullrich, uno de los funcionarios –y sus respectivas  familias– revisados en Macristocracia, del periodista de PáginaI12  Fernando Cibeira, presentado ayer en la Feria del Libro. “Eso de  Bullrich, como cuando el presidente Mauricio Macri habló de ‘guerra  sucia’, es como que hablan su lengua materna, va más allá de ellos  mismos. Se les impone. La sensación es que no se los puede dejar solos.  Eso revela el origen, que es lo que cuenta este libro”, agregó el  politólogo y director de Le Monde Diplomatique, José Natanson. Ambos  formaron parte de la mesa que completaron la periodista Nora Veiras y el  autor del libro.
 
El encuentro se realizó en la sala Alfonsina Storni de la  feria que, como es tradición, abrió sus puertas pese al feriado del 1º  de mayo. En determinado momento, cuando ya llevaban un rato repasando  los orígenes de familias como los Peña Braun, los Pinedo, los Rodríguez  Larreta y los Bullrich y las consecuencias de esos pecados de origen en  las medidas del primer año del gobierno de Macri, a Veiras le surgió una  reflexión. “Hasta el voto entiendo. ¿Cuáles son los mecanismos para que  todavía sean persuasivos para una gran cantidad de gente?”, inquirió  sobre el apoyo que aún conserva el macrismo. “Es la pregunta del  momento. Por qué a buena parte de la sociedad que le va peor o mucho  peor que hace un año sigue sosteniendo al gobierno. Daría la sensación  de que no habrá una hecatombe del gobierno en las elecciones. Una  respuesta es que el rechazo que había generado el kirchnerismo en un  sector de la sociedad aguanta cualquier otra cosa. Por otro lado, de  este lado también hay ‘fierros’, hay poder. Una de las tareas que hace  bien el libro es mostrar cómo la matriz económica de la Argentina está  interconectada”, respondió Natanson.
 
“Retomo lo que dijo Natanson sobre la ‘lengua materna’ que  hablan, por ejemplo, Bullrich y Macri, como cuando el Presidente dice  ‘qué me importa si son 30 mil o 10 mil desaparecidos’. Son cuestiones  que para los sectores medios intelectuales llaman la atención, porque  venimos de otra formación, sabemos lo que está bien y lo que está mal.  Sus declaraciones políticamente incorrectas una atrás de otra tienen que  ver con su formación, porque en sus casas se hablaba así. Como lo que  dijo Macri sobre el choripán, sale naturalmente”, reflexionó Filmus. “Me  apasionó leer el libro. Es un libro importante, que ayuda a  reflexionar, y además está muy bien escrito”, completó.
 

La verdad es que uno va leyendo el libro y se va  indignando. Cuando uno ve todos estos datos juntos y este mundo de  relaciones en los que se funda Cambiemos impacta y también marca un  desafío a una lógica de poder”, sostuvo Nora Veiras. Y coincidió con el  que, según detalló Cibeira en el cierre, era uno de los objetivos de su  libro: “Se presentan como la nueva política pero son las familias que  siempre estuvieron en el poder en la Argentina”.
 
El autor detalló que lo interesó del trabajo que encaró fue  la posibilidad de hacer un recorrido por la formación de las elites del  poder en el país con el repaso de hechos comenzando por la entrega de  las islas Malvinas al reino británico sin resistencia protagonizada por  un coronel Pinedo, pasando por la llegada de los Braun a la Patagonia y  la entrega de tierras arrebatadas a los indios por la casa de remates  Bullrich. “Este es un gobierno homogéneo, como no se veía desde hacía  muchas décadas”, sostuvo. El libro, detalló, está dividido en diez capítulos –incluyen  también a Patricia Bullrich, Rogelio Frigerio, Jorge Triaca, Nicolás  Massot y los amigos del Cardenal Newman– que comprenden una parte  histórica y otra periodística sobre el funcionario en cuestión. “Pese a  la importante fortuna personal no se han privado de seguir adelante con  sus negocios personales, ni de nombrar familiares en diversos lugares  del Estado. Ese mismo Estado que ha sido la base de construcción de esas  fortunas familiares, pero que cuando llegan al poder se muestran a  favor de reducirlo, especialmente en áreas ‘blandas’ como educación,  salud o beneficios sociales como se ve ahora”, concluyó.
Fuente: pagina12.com.ar
Macri y La influencia de Ayn Rand

Fanatismo neoliberal

En un reportaje publicado en La Nación, le pidieron a Juliana Awada que eligiera un texto. La respuesta fue “El manantial, el primer libro que me regaló Mauricio, que es su favorito”.

Mauricio Macri se autodefine como desarrollista y cultiva  esa imagen desde hace muchos años. Un retrato de Arturo Frondizi  adornaba su despacho en la Jefatura de Gobierno porteña. Sin embargo,  las políticas públicas macristas están muy alejadas del rumbo trazado  por el frondizismo. El objetivo principal del desarrollismo era  profundizar el esquema de industrialización sustitutivo. La localización  de las inversiones no fue dejada al arbitrio del mercado sino que  convivió con un activo rol estatal. Por el contrario, el rumbo económico  actual responde a una matriz neoliberal. En palabras de Beatriz Sarlo:  “las políticas que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri son  políticas de derecha, que es cómo se las llama en todo el mundo”.
 
Hace muchos años, los cables filtrados por Wikileaks  revelaron como Macri le contaba al embajador estadounidense que “somos  el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de ochenta años de  historia argentina que está listo para asumir el poder”. Las lecturas  preferidas del Presidente Macri son muy reveladoras de su cosmovisión  ideológica. Menciona con frecuencia su admiración por Ayn Rand. Esa  filósofa, nacida en San Petesburgo (estadounidense por adopción), es  escritora de culto de los fanáticos ultraliberales.
 
En la campaña electoral de 2007, el entonces Jefe de  gobierno porteño manifestó estar leyendo tres libros de Rand: La virtud  del egoísmo, El manantial y La rebelión de Atlas. En un reportaje  publicado en La Nación, le pidieron a Juliana Awada que eligiera un  texto. La respuesta fue “El manantial, el primer libro que me regaló  Mauricio, que es su favorito”.

Ayn Rand sostuvo el individualismo, el egoísmo y el capitalismo sobre el colectivismo, altruismo y socialismo.

 
Esa novela relata la historia de un joven arquitecto  (Howard Roark) que arriesga todo para defender su libertad individual.  El escritor peruano Mario Vargas Llosa explica que “de alguna manera, se  trata de un alter ego de Ayn Rand, quien dedicó su intensa y fecunda  vida intelectual a combatir el colectivismo en cualquiera de sus  formas”. Rand considera al egoísmo (y la avaricia) como motores del  progreso personal, califica a los pobres como “parásitos” sociales y  desprecia cualquier forma de solidaridad social. En ese marco, el  altruismo es considerado una “noción monstruosa” y los Estados de  Bienestar son asimilados a regímenes colectivistas. En pocas palabras,  la exiliada rusa defiende a ultranza un tipo de capitalismo “puro” sin  ninguna intervención gubernamental.
 
Sandra Russo apunta en No amar al prójimo que “en su  vocabulario  no está incluida la piedad, acaso para no incluir a su  opuesto, la impiedad, que es lo que late bajo cada una de sus letras”.
 
La rebelión de Atlas es otra novela que transita por  idénticos carriles. Desde su lanzamiento en 1957, el libro lleva vendido  millones de ejemplares. El texto tiene un “final feliz”: los individuos  se liberan del “Estado controlador”. Una encuesta realizada por la  Biblioteca del Congreso de Estados Unidos determinó que es uno de los  libros que produjo mayor impacto sobre la formación ideológica de los  hombres de negocios y del estadounidense medio.
 
Las usinas ideológicas argentinas que vienen difundiendo el  pensamiento randiano en la Argentina son, entre otras, la ONG Junior  Achievement y las Fundaciones Atlas y Hayek.
Por Diego Rubinzal
Fuente: pagina12.com.ar

Biografía Ayn Rand
Ayn Rand, seudónimo de Alissa  Zinovievna Rosenbaum, nació en el seno de una familia de comerciantes  judíos, siendo la mayor de tres hermanas.
Desde su infancia demostró interés por la literatura y el cine, leyendo y escribiendo novelas y guiones.
Terminada su educación básica, Ayn Rand estudió Filosofía e Historia en la Universidad de San Petersburgo y en 1924 en el Instituto Estatal de Artes Cinematográficas.
 Tras la Revolución de Octubre (1917) y la expropiación del negocio  familiar, sus deseos de emigrar hacia Estados Unidos se intensificaron.
En 1925, Ayn Rand  consiguió el permiso para viajar a Estados Unidos, hospedándose un  tiempo con parientes en Chicago y luego trasladándose a Hollywood.
 Luego de conocer al exitoso director de cine Cecil Blount DeMille,  realizó una participación secundaria en una de sus películas y conoció  al actor Frank O´Connor, con quien se casó en 1929.
Dos años después, Ayn Rand obtuvo la ciudadanía estadounidense con orgullo y con la seguridad de nunca más volver a Rusia.
 El resto de su vida se dedicó a desarrollar su filosofía, dando  conferencias en distintas universidades y recibiendo el Doctorado de  Honor en 1963 por el "Lewis & Clark College".
Ayn Rand sostuvo el individualismo, el egoísmo y el capitalismo sobre el colectivismo, altruismo y socialismo.
Libros destacados:
  • El Manantial (1943)
  • La rebelión de Atlas (1957)
  • Los que vivimos (1936)
  • Peón rojo (1932)
  • Noche del 16 de enero (1934)
  • ¡Vivir! (1938)
Edgardo Esteban advierte sobre el giro que se produjo durante la gestion de Mauricio Macri

“Se cambió el eje de la cuestión Malvinas”

En  un nuevo aniversario del desembarco en las islas, el periodista y ex  combatiente explicó que “vuelve esta idea castrense de reivindicación de  la ‘gesta’ como relato único”. Remarcó que, además, “se perdió la idea  de que Malvinas era parte de América latina”.
En su condición de ex combatiente  de Malvinas y periodista, a Edgardo Esteban le toca vivir hoy un 2 de  abril diferente a los acostumbrados en años anteriores. Hoy, el  presidente Mauricio Macri recibirá sólo a algunas agrupaciones de ex  combatientes y de familiares, entre los que están quienes escracharon al  premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, a la madre de Plaza de  Mayo Nora Cortiñas y al referente del Centro de Ex Combatientes de La  Plata Ernesto Alonso a la vuelta de su reciente viaje a las islas  Malvinas. En cambio, los sectores nucleados en la Mesa de Coincidencia  de Malvinas –a la que pertenece– no fueron invitados y realizarán su  propia actividad hoy a las 15.30 en la Plaza de Mayo. “La verdad que  sorprende que esta gente que hace pocos días agredió e insultó a Pérez  Esquivel y a Nora Cortiñas hoy sean recibidos en Olivos. Está claro que  eso poco les importa y poco les interesa”, sostiene .
 
–¿En qué contexto se conmemorará este 2 de abril?
 
–Es una fecha que nos moviliza, se cumplen 35 años del  conflicto. El contexto es especial. Por un lado vuelve esta idea  castrense de reivindicación de la “gesta” como relato único, que es algo  que ya tuvimos durante muchos años, sin respetar las otras miradas ni  las otras construcciones colectivas. El tema Malvinas no le pertenece a  nadie, pero es una cuestión de pertenencia de todos los argentinos en  función de lo que significa esa vivencia. Hay tantas miradas de Malvinas  como de argentinos, pero ahora se vuelve a avanzar en esa construcción  de la “gesta” y de los “héroes” y no se hace cargo de todo lo que se  planteó desde la mirada humana, de los derechos humanos y la situación  difícil que vivieron algunos soldados. Por otro lado, esa construcción  colectiva que consiguió que se entendiera que Malvinas no era sólo un  reclamo argentino sino de la Patria Grande, de los países de la región,  también se bajó. Se cambió con este acuerdo de septiembre pasado que  firmó la Cancillería con la cuestión de los vuelos a terceros países,  con los vínculos de la investigación científica y de cuestiones  comerciales, y se quitó un eje que no tendría que pasar por quien sea el  gobierno que ejerza en el poder de turno sino que es una cuestión de  Estado.
 
–Con respecto al primer punto que plantea, ¿en qué  cuestiones se ve que hoy prevalece esa mirada que llama “castrense”  antes que la más “humana” que proponen ustedes?
 
–Hoy el Presidente convoca directamente a un sector que  tiene un mensaje de reivindicación castrense explícita con referentes  que han tenido vínculos con la dictadura. Es como si estuviéramos todos  en la misma bolsa. Ya no prevalece el perfil de quienes venimos marcando  los casos de abusos de autoridad, de los que estaquearon a los  soldados. Hay otro perfil. Ya lo marcó el desfile del año pasado por el 9  de Julio con Aldo Rico y los carapintadas. Todos estamos juntos, en el  mismo contexto, sin que se hagan cargo del rol que tuvieron durante la  dictadura. Para nosotros no somos todos iguales. Hay gente que no dio  explicación y hay denuncias en la Justicia por esos abusos.
 
–¿Esas denuncias se siguen investigando?
 
–Sí, siguen. A pesar de que la Corte Suprema planteó la  prescripción porque no eran delitos de lesa humanidad hay un  requerimiento en la Corte Interamericana de Derechos Humanos con  relación a esto.
 
–¿Ustedes qué actitud van a tomar frente a esta nueva política del Gobierno?
 
–Seguir trabajando. Recientemente hicimos este viaje junto a  la Comisión Provincial por la Memoria a Malvinas marcando nuestra  posición respecto a los derechos humanos. También participamos del acto  por el aniversario del 24 de Marzo en la Plaza de Mayo con un documento  en el que quedó fijada nuestra posición respecto a las reivindicaciones  históricas por Malvinas, pero fundamentalmente nuestra consigna que es  Memoria, Verdad, Justicia y Soberanía. No olvidamos pero también  reivindicamos a aquellos que actuaron en consecuencia con sus soldados.
 
–¿Imaginaban que un sector podía manifestar un rechazo de ese tenor contra el viaje de la Comisión Provincial por la Memoria?
 
–Hay una situación de intolerancia que siempre existió. Yo  siempre recibí mentiras, amenazas, insultos y ahora meten también a  referentes como Pérez Esquivel o Nora Cortiñas. Puede que no estén de  acuerdo con el viaje pero esto de ir a insultar a una Madre de Plaza de  Mayo, decirle “hija de puta” a Nora Cortiñas, no puede ser parte de  ninguna construcción colectiva. Es un tipo de violencia que resurge  porque quieren volver a plantarse como el único relato y no permitir las  distintas miradas. No voy a permitir que nos hagan callar sobre lo que  hemos construido y sobre lo que sentimos que es la causa Malvinas.
 
–¿Ese viaje cumplió el objetivo que se habían  planteado? Pérez Esquivel y Cortiñas parecían un poco decepcionados por  la poca recepción de los isleños.
 
–Los kelpers tienen buen trato, manejan bien la diplomacia,  pero cuando uno quiere hablar de política, dialogar sobre lo que  significan los derechos sobre Malvinas para los argentinos, ahí se ponen  agresivos. La presencia de un referente como Pérez Esquivel sin dudas  que le iba a provocar molestias porque saben que genera una repercusión a  nivel internacional que a ellos no les gusta en función de lo que  plantean en cuanto a su autodeterminación y a la situación tan especial  de Malvinas, que es algo así como un paraíso fiscal. Yo estuve hace poco  en Gibraltar, que es un territorio de siete kilómetros cuadrados donde  viven 30 mil personas y el principal ingreso es el juego online, después  recién vienen los barcos y el turismo. Todos los barcos que se ven  amarrados en la Costa del Sol en España tienen bandera de Gibraltar. Hay  en el medio una cuestión de dinero que se ve también en Malvinas donde  por un lado hay una base militar desmesurada que llegó a tener un  soldado por cada habitante y por el otro la cuestión de las regalías  pesqueras que a los isleños les generó una ganancia de 150 mil millones  de dólares desde 1983 hasta el 2015. Tienen la excusa de la  autodeterminación pero ahí tienen todo el control marítimo de nuestra  pesca, de la búsqueda de petróleo, de lo que significa a futuro la  discusión de la Antártida.
 
–Está la otra cuestión que planteaba, del abandono  de la postura de mostrar Malvinas como un reclamo de la región. ¿En qué  lo percibe?
 
–Mientras nosotros nos relajamos y permitimos que pasen  cosas como que aterricen aviones militares británicos en Brasil o les  damos la posibilidad de más vuelos a terceros países o que haya barcos  brasileños o chilenos comprando los permisos para poder pescar en la  zona de Malvinas, los kelpers siguen operando para llevar agua para su  molino en lo que es el vínculo con el continente. Invitan a un ex  presidente como el uruguayo Luis Lacalle, o a estudiante o a periodistas  para hablar de los beneficios que tienen en las islas. En los últimos  años se había planteado una política muy fuerte de integración, se veía  un relato acerca de que Malvinas era parte de América Latina y no sólo  de Argentina, y hoy se perdió. Hoy no se ve en los foros internacionales  a nuestro país reclamando nuestro derechos soberano. Viajan comitivas  oficiales al Reino Unido, se festeja el “Día del panqueque” como se hizo  días atrás en la embajada argentina en Londres, buscando algún  acercamiento cuando lo único importante es que alguna vez el Reino Unido  se siente a dialogar de soberanía de Malvinas con Argentina como lo  estableció una resolución de las Naciones Unidas hace más de 50 años.  Eso este Gobierno lo olvidó, no le importa, no le interesa. Estamos  regalando todo este tiempo de lucha y de construcción colectiva de algo  que nos pertenece a todos los argentinos como parte de nuestra  identidad. Acá puede haber grietas, pero la causa Malvinas, más allá de  los matices, es el tema que nos une. Mirando hacia el futuro, todos esos  recursos alimenticios y minerales que hay en nuestra plataforma  marítima son fundamentales.
 
–En el medio quedó el paso en falso de Macri  asegurando que discutiría de soberanía con la primera ministra Theresa  May. Ni siquiera se reunieron después.
 
–Hasta ese momento, Macri era un ídolo de los kelpers. Bastó  que hablara de soberanía para que se le pusieran en contra, pero igual  hacen distinciones. Si Cristina Kirchner compraba un helicóptero para  las  Fuerzas Armadas salía el Foreign Office a decidir que había que  reforzar las defensas de las islas porque Argentina se preparaba para  atacar. Ahora se está hablando de comprar armamento por dos mil millones  de dólares y no hubo ni un comunicado del gobierno británico. Hay un  vínculo y una construcción un tipo de alianza que es muy peligrosa, como  eso que se dice sobre la posibilidad de una base norteamericana en el  sur. Es muy peligroso relajarse en este tema porque estamos entregando  cuestiones que tienen que ver con la soberanía.
Fuente: pagina12.com
CAPUSOTTO ROCK: "LA MAFIA REPUBLICANA Y SUS COLABORACIONISTAS"


Ese es el nombre con el cual bautizaría hoy a una banda de rock. Convencido de que “estos muchachos vinieron por todo porque no le tienen que rendir cuentas a nadie”, Diego Capusotto se abre y comparte esas sensaciones que, como peronista, afloran ante el panorama político que azota a la Argentina y a toda Sudamérica. Habla porque “si no te ocupas de la política, la política se ocupará de vos”.
-¿Qué es de la vida de Bombita Rodríguez? ¿Sigue en Cuba?
No tengo la menor idea. No me está dando señales. Pero me parece que está viendo la posibilidad de que en Cuba empiece a entrar droga y que sea muy difícil salir a la calle. Capaz que está por ir a pelear a la franja de Gaza por la causa palestina. O quizás termine en el bailando. No lo creo. Sería una derrota catastrófica. Mayor de la que hemos tenido…
-¿Y Juan Domingo Perdón a qué se dedica ahora que pasaron las elecciones?
Él vive de pedir disculpas, por lo tanto mientras más hace más se disculpa. Ahora está en su salsa. Está en su salsa hasta que la barbarie deje el estado de esclavitud para convertirse en barbarie de nuevo…
-¿Quiénes son los civilizados y quiénes son los bárbaros en este escenario?
Hay una especie de sistema de esclavitud que hoy funciona de otra manera. Funciona con escenarios ficcionales que se suponen que son la verdad, la cual en realidad es relatada por el que más poder tiene para hacerlo. El que más armas y elementos tiene para hacerlo. Y finalmente la bravuconada republicana siempre termina convenciendo.
Es complicado confrontar al Poder Real. Tiene mucha guita, paciencia y no tiene movilidad territorial. Nadie le exige nada. Son como medio infranqueables. Habrá que barajar y dar de nuevo. Aquí no hay batalla perdida. Pero sí es una derrota… Y cómo articular para que finalmente estos muchachos no vengan por lo de todos (que es lo que hicieron siempre) es verdaderamente muy complejo. Habrá que juntarse con sectores que no nos gustan mucho… No lo sé. También es fácil decirlo una vez que sucedió… Es tan compleja la política. Tan dinámica, volátil.
No sabes si éste muchacho lo que está haciendo es ‘unir a todos los argentinos’ para que finalmente lo derroquen. Parece una frase de Groucho Marx pero sería fantástico que pase porque nadie se va a creer que este muchacho quiere lo mejor para el país. Menos que menos esa idea pueril, romántica, de que si le va bien a él nos va bien a todos y esas pelotudeces que solamente pueden ser dichas por un vecino indignado que todo el día está mirando la televisión.
– ¿De Micky Vainilla qué sabés? ¿Le ofrecieron algún ministerio?
– Él está en todos los ministerios. Es como un capital simbólico. De todas maneras esto es bastante más problemático que un programa de ficción. Hay algo que replica de lo que dice Micky Vainilla con lo que dicen estos muchachos. Claramente. Pero lo de estos muchachos es como más complicado.
Estamos hablando en el plano de lo real donde empieza a quedar gente afuera. Si antes podía existir la discusión de qué significa lo nacional y popular, y quiénes entran allí, hoy directamente no hay posibilidad de esa discusión. La gente está siendo desplazada. Esa es la manera que tienen ellos de hacer política. Y su política también funciona en la medida en que tengan gente afuera. Eso produce un escenario en el cual si tenés laburo y te bajaron el sueldo no te podes quejar porque querés seguir manteniendo el laburo. Es un estado de caos y paranoia desolador.
Lo que siento es que estamos en un estadio a seis meses de la asunción de este muchacho en donde de los 13 millones que lo votaron hay muchos que no quieren decir ‘me equivoqué’. Y otros se victimizan ‘otra vez me fallaron’. ¿Como si uno fuera una víctima no? Y que está siempre a la expectativa de lo que un dirigente haga de él… siempre es una víctima. Como si él en su propia vida no colaborase a que ese sistema sea instalado. Sumado a eso la indefensión intelectual que también es producto del estado de esclavitud. Los que creen en eso necesitan escuchar a otro que les diga el escenario que están atravesando.
Estos muchachos vinieron por todo, vinieron muy afilados. No le tienen que rendir cuentas a nadie, a ninguna militancia. Son empleados del Poder Real. Son los que siempre trabajaron para los sectores concentrados y no para la patria. Van por todo y además te verduguean, te pasan facturas: ‘ahora ganamos nosotros’. Te ponen a Obama en el centro cultural Kirchner, pasan el 25 sin la escarapela. Les chupa un huevo todo… que se yo.
ESCENARIOS FICCIONALES
-Podrías hacer un personaje como ‘Juan Carlos Confort’…
-Si… aparte esta cosa, que nunca sucede, que es lo ‘aspiracional’. Donde no hay discurso posible. Dan una suerte de escenario revestido con una supuesta seriedad pero es un fantasma de lo que creemos que sería correcto. Hay un fantasma que está dando vueltas pero que nunca se hace real. Por eso cuando les hablan de algo muy puntual lo esquivan. Los escenarios son siempre ficcionales, no existen. Y lo que no existe estos tipos lo hacen presente. Lo que no existe es lo que está presente.
Esto no es la hiperinflación, ni el 2001. No venimos de un desmadre económico. Capaz que alguno realmente se agotó de un proceso de 12 años y empezó a creer en la idea de un cambio, que siempre es aspiracional, y cree que esto no se va a modificar mucho y de paso que la política no se ocupe mucho de uno. Que yo pueda tener lo indispensable y que no se hable de política. Que cada vez se hable menos. Prefiero tener lo indispensable y divertirme con otras cosas. Yo quiero elegir que ver,  que escuchar… Bueno, eso finalmente no sucede. El Estado de Bienestar no existe, menos con estos pibes.
Está dando vueltas la idea de que estos están luchando contra un mal dejado, contra una tierra arrasada y nos exigen sacrificios. Y lo que se está haciendo en realidad es una eliminación gradual de los mismos sectores de siempre. Y si se ponen muy densos están las fuerzas del orden para atacarlo.
Este muchacho no tiene movilidad territorial ni la va a tener. Simplemente hay gente que le está teniendo paciencia. Pero hay algo ahí de gran desmadre que es difícil de analizar también. Porque es un chabón que te grita ‘pobreza cero’ y te aumentan el pan a 40 pesos…
-Y que encima cuenta con los medios que al otro día dicen que no es sano comer pan…
-O los pseudos literatos que les encanta desmitificar al kirchnerismo y votan a Macri. Entonces dicen: ‘El kirchnerismo hizo un uso obsceno de la pobreza’ y terminan votando a un tipo que grita ‘pobreza cero’ y aumenta todo. Eso esconde una gran aversión al peronismo. Claramente. El peronismo es como el gran mal y todo lo demás más o menos se puede manejar.
Menem tenía ese discurso de que había que insertarse al mundo, que eso de las ideologías ya era viejo. Había que darle importancia a la globalización, sin miedo, van a llegar inversiones. Lo mismo que dicen estos muchachos. Le hablan a un ciudadano como si fuera un niño que escucha a una especie de tío que vino de afuera y dice… ‘aguanten’… vino Luis Solari de afuera y les dijo ‘aguanten’.
Esto no es una película con final feliz donde se va a comprender finalmente las virtudes del kirhnerismo o de Cristina como líder y la gente volverá a poner la esperanza ahí, en lo que hoy es acusado. No, no es tan sencillo. Por lo menos por ahora.
-`Por ahora´ dijo Chávez en el 92…
–Y… no sabes que pasará mañana. Dijeron que en los próximos seis meses cambiará. Ahora dicen que tenemos que esperar un año. Después uno piensa que para llegar al 2017 generarán una sensación que se está mejorando la cosa. Por ahora este gobierno tiene cierta legitimidad. Por ahora. No sé por cuánto tiempo. Yo no sé si estos muchachos vinieron a instalarse o a desmantelar el capital simbólico del kirchnerismo. Porque además no es sólo aquí, está pasando en todo el continente.
Esa idea que ‘si nos portamos bien con el Poder Real nos van a dar plata’ es de Walt Disney. Como la idea de creer que va a venir Cristina con una campanita y todos vamos a decir ‘¡Ahora sí!’. Lo del otro día (en referencia a Comodoro Py) está muy bien pero con eso no alcanza para combatir palmo a palmo contra estos muchachos…
-Tenías ganas de hablar de política…
-Y sí… estos son escenarios desoladores, ya pasaron seis meses. Son escenarios propicios para un desmadre. No es que está pasando sólo en Argentina. También está ocurriendo en Brasil y en Venezuela. Nos están diciendo como que el recreo ya terminó, se terminaron las vacaciones. Pareciera que nos abrieron el parque de diversiones y ahora lo cerraron y todo el mundo a trabajar.
Uno por ahí se equivoca en el hacer y entonces permite que vuelvan a aparecer ciertos sectores que nunca se fueron, y que tienen paciencia para esperar el momento. Los proyectos populares tienen una carga interna de conflictos y de enemigos poderosos donde el fuego está muy presente. El fuego está siempre ahí. El campo de batalla está siempre ahí muy activo. Y del otro lado parece que no. Del otro lado están los “Buenos Muchachos” con los empresarios afines.
En este caso se da que son los mismos empresarios los que están en el Estado…
Claro… Entre ellos se habrán juntado y dijeron `¿Muchachos, sabemos lo que tenemos que hacer no?´ Lo que saben hacer es menos mercado interno, sacarle todas las retenciones a los grandes y generar desocupación. La idea es que sufran siempre los mismos. `Y de paso los cagamos a estos pelotudos que estuvieron vociferando y boconeando, les sacamos el altavoz, le damos un terrenito acá a la vuelta y que sigan gritando ahí´. Pero ojo que si saltás demasiado los victimizás.
VIDA Y MILITANCIA
-¿Cómo fue tu relación con el peronismo?
-De los 15 a los 22 años estaban los milicos, así que mi refugio a ese mundo grisáceo era el rock y el cine. Escuchaba Zappa, los Stones y los Beatles gracias a mi hermano que es 8 años más grande. Ese era mi refugio junto al fútbol y la amistad. La cofradía de la esquina. La idea de ‘la banda’. El sentido de pertenencia con el otro. El territorio. Toda esa efervescencia que viví desde el 73, que tenía 12 años, era justamente eso: el barrio, el rock, fútbol, la amistad y lo colectivo.
Me acuerdo que en esa época en Villa Luro, un barrio netamente radical, venía un gomero con la llave cruz en la mano y la marcha peronista a todo volumen y nos daba volantes para repartir y ahí íbamos, repartíamos volantes.
Había una gran efervescencia con la vuelta de Perón… Tengo imágenes de esa época de pibitos con los dedos en V. Uno sabía lo que representaba, lo que era la vuelta de Perón. Había una proyección simbólica de eso. Venía el que venía a salvar el mundo. Prácticamente venía el héroe: llegaba Perón-Batman que bajaba del avión (se para, saca pecho y mira al horizonte como un superhéroe): ‘¡Ahora sí! ¡¿Qué no me da el cuero putos!?’.
Yo no comprendía algunos significados en profundidad pero le ponía el cuerpo. Me llegué a agarrar a piñas con unos que eran unos gorilas tremendos. Pintaba en las paredes ‘Viva Perón’ y ellos venían y ponían ‘Perón Puto’ y nos terminamos cagando a piñas con 12 o 13 años. La vuelta de Perón representaba la liberación. Se restituyeron un montón de cosas que habían sido vedadas. En esa primavera camporista te podías hasta plantar con la cana.
Con 12 años cantar ‘Viva Perón’ era estar con los más buenos. Yo tenía más empatía con esos sectores. Porque también lo que te define peronista son los enemigos. Con el kirchnerismo pasó algo más o menos parecido. Los sectores más encarnizadamente antiperonista son sectores con los cuales no serías muy amigo… mirás a un costado ves a esos muchachos y decis ‘yo soy peronista’.
-¿Y con los militares como la viviste?
Hubo un gran repliegue ciudadano. Vinieron estos muchachos a poner ‘orden’ como siempre hicieron con la gente acostumbrada a esa idea. Esa idea de ‘ordenar’ con los milicos. Normalizar las instituciones, el país, el estado. Y eso fue con represión posta. No como ahora. No estamos en los ´70. Si estuviéramos en los ´70 Aranguren saldría con 150 gordos armados atrás. En aquel momento había que instaurar un proceso económico con represión, era la única manera. Hoy están los que nunca se fueron, otra vez. Fueron por Medio Oriente y ahora vinieron por Latinoamérica. Y tenemos un poco así el espíritu colonizado, esta idea de que hay que insertarse en el primer mundo y todas esas pelotudeces propias del imperio. Esa idea de una ‘Nación seria’ y que tenés que tranzar con el imperio. Como que tenés que estar al lado de los poderosos para que cada tanto nos tiren una migaja, nada de una Latinoamérica unida…

-Ya lo advertía Jauretche.
-Los que te invaden saben que aquí están esas ideas. Hoy es otra coyuntura, no existen los partidos militares sino que existen los medios que te inventan. Y más que eso: hoy un diseñador de moda te habla de política. No solo habla, sino que dictamina. O Macri invitando a Mirtha Legrand como vocera del pueblo. Es medio desolador.
Ante el kirchnerismo, por ejemplo, está la palabra GRIETA, dicha por Lanata… Que antes hablaba mal de Clarín y ahora es el vocero. Y nosotros la repetimos, como si en Argentina nunca hubiese pasado nada. Como si fuéramos Canadá o Noruega con verano y con un PBI perfecto. Llegó el kirchnerismo y la pudrió toda.
Y eso origina la revancha de estos tipos, que es tan obscena y con un embrutecimiento que no la vas a ver en tu puta vida. Mientras vos proponés ‘la patria es el otro’ y hablás desde lo colectivo y de la distribución, estos muchachos llaman a Mirtha Legrand como si fuera la voz de los humildes. Es obsceno. ¿No lo vimos a Macri hablar? Tenía un tipo atrás que le decía lo que tenía que decir… y baila (se levanta repentinamente para imitar el baile) y grita ‘pobreza cero’. O la otra mina (la gobernadora María Eugenia Vidal) que le habrán dicho ‘Cristina se irrita mucho, vos poné cara de que sos una piba del coro de una iglesia y ponete la mano en el corazón’.
-¿Y por qué no nos dimos cuenta?
– No sé cuál es la táctica para tener el poder formal contra estos muchachos. Quizás tengas que ser más hijo de puta o pelearte menos. Quizás sea como hizo Néstor en su momento: ‘muchachos no nos peleemos con Moyano, ahora no… no nos peleemos con los gordos del peronismo’. No sé. También es fácil decirlo… hay que sentarse en la mesa de negociaciones. Pero mientras más fragmentás más difícil se hace. Se genera quizás una cosa de amor-odio donde alguien quiere que vos pierdas aún sabiendo que el otro miente. Cuando hay un rechazo de piel también pasa eso. Quizás no es un boludo que quiere que gane Macri, sino que quiere que pierda Cristina.
Si me preguntás si se van a quedar cuatro años o uno no lo sé. Tengo muchas incertidumbres. Capaz que quieren ahondar más el quilombo con la idea que ‘heredaron un país hecho mierda’, o que eran corruptos. La más fácil: decirles corruptos a los gobiernos populares. Y eso llega a muchas personas. Le mostrás al ciudadano a alguien contado mosca y listo… Entonces terminan prefiriendo al empresario que siempre la tuvo y encima habla menos. Por eso digo que hoy no nos queda otra que barajar y dar de nuevo en un ámbito muy complejo.
¿Desde dónde empezar de nuevo? No lo sé. Lo que sí no nos podemos quedar con la plaza, el mate y la música. Con eso solo no alcanza. Suma, está bueno. La movilización territorial en la calle siempre está bien. Pero no es lo único. Yo lo que me pregunto en definitiva es desde qué lugar habría que hacerlo para hacer más intensa la pelea.
MILITANCIA TERRITORIAL Y TV
-Vos tenés un lugar importante…– Yo no voy a hacer un cambio direccional y no hablar más de política. No es que de ahora en más haré solamente un personaje de un tipo tímido que va a un boliche y no sabe cómo encarar una mina. Lo que quiero decir es que la movilidad territorial es mucho más intensa, combativa y con resultados más próximos que un programa de televisión.
-¿Estás seguro de que una política territorial tiene más llegada que un programa de televisión?
-Si… creo que sí, tiene más llegada el laburo territorial. Pero lo que también creo es que se le va a dar más bola a un programa de Santiago del Moro que encima sale en tapa de Gente, donde lo ves a él con una banda presidencial y con un zócalo que dice ‘Todo lo que pasa acá es un juego, lo importante está afuera’.  Bueno… creo que si él dice eso de un programa que él conduce y hay panelistas y un Brancatelli defendiéndose de los ataques de todos los demás es una manera de mostrar que del kirchnerismo quedó solo Brancatelli contra todos. Y lo está diciendo un pibe que conducía un programa de música electrónica y ahora opina de política… Evidentemente se le va a dar más bola ese programa. Está en América que tiene mucha más llegada y con cierta difusión a la cual nosotros no apuntamos. Nosotros no vamos a ser la gran familia de Canal 9 para hablar en contra de Macri. Preferimos hacerlo en un lugar más relajado, con una circulación que no llega a aquella.
-Acepto tu humildad… ¿Pero no es complementario el trabajo territorial y el que vos hacés?
Si… el programa puede generar una empatía con el otro que después se mueve por el territorio. Es cierto. Pero se mueve por una idea colectiva. En esta coyuntura, ya no hay un programa sino las necesidades. Gente que está quedando desplazada en serio: con despidos, desempleo, aumentos, quilombos…
Ya no juega la idea del programa como una especia de catalizador de sensaciones de una idea que está circulando entre muchos, como fue en el kirchnerismo. Allí el relato acompañaba un poco más aunque el programa también iba por otro lugar, no solo en lo estrictamente político. Hoy me parece que es distinta la cosa. Hoy Micky Vainilla tiene más vigencia.
Micky en el 2007-2008 podía ser alguien que se alarmaba porque hay planes sociales o porque el negro estaba más cerca. Ahora es más terrible porque Micky Vainilla ya ganó y si hoy Micky Vainilla ve a un negro cerca empieza a ponerse nervioso por otra cosa: ‘¿Qué hace este negro al lado mío si ya ganamos?’.
-¿Personalmente cómo viviste estos 12 años ?
Con mucha intensidad… Me acuerdo que al toque pensé que a Néstor lo iban a enfermar. Me acuerdo muy bien el ‘No al ALCA’. La reunión con los líderes sudamericanos siempre me gustó. Hasta malsanamente porque sé que los sectores reaccionarios odian eso. La juntadera esa me entusiasmó. Se le puso un freno a lo que para mí son los más malos. Que ahora se la están cobrando… y fueron 12 años.
El kirchnerismo tuvo la suficiente entereza y solidez para bancarse tanto quilombo. La política se apropió de todos nosotros. En definitiva lo que terminó generando  es un gran antagonismo con los enemigos de siempre, que aparecieron más que nunca. Así como en los ´90 nos metimos todos en los boliches hasta que nos pudrimos de que nos tomen el pelo y después vino la Alianza, que para mí fue peor por la máscara. Progresistas indignados por la corruptela que después llaman a Cavallo. Y ahora vinieron estos con algunos de los que estaban en la alianza: Lopérfido, Morales, Bullrich, Sturzenegger, Melconian y Cavallo, que apoya.
Para mí el desafío no es sólo resistir. Sino resistir con estrategia. Ser muy puntilloso, muy puntual. Tener la visión y la precisión de un francotirador. Habrá que ver cuáles son los elementos para desmantelar esta farsa de Macri. Cómo entrar, como hacer. Cuáles son las tácticas y estrategias.
Si en estos momentos sacás dos millones de personas a la calle la cuestión es otra, se van a empezar a preocupar, saben que tienen los días contados. Pero eso no va a pasar, claro que es un ideal. No creo que pase por ahora, es un pensamiento medio pueril. Sería el estado ideal. Creo que hoy no va a pasar porque están hace seis meses. Hay gente que espera, hay una espera y en esa espera hay gente que va quedando afuera. Ahora: cuando va cayendo gente del sistema son muy pocos los que paran su vida para ver que se está cayendo gente a su lado. Pero la cuerda se tensa hasta que en un momento se termina de pudrir. Pero hay que ser más estratégico… hoy ya no son los piqueteros que tenían hambre. Para ellos hoy los que están en la calle son los kirchneristas que se llenaron de guita. ‘Los mismos que se la llevaron toda’, dicen. No está la idea de que el ciudadano común es el que está saliendo a la calle. Pero hay un sector que se empezó a complicar y cuando se complique más (sobre todo en los sectores medios) y los problemas se acentúen no sé cómo se resolverá.
Aquel que se quejaba porque el que nunca tuvo empezó a tener un poco más… imagínate cuando ese empieza a perder potencia de clase. Por eso pienso también que hay una especie de día a día. Habrá un tiempo donde ya no podrán hablar más de la ‘pesada herencia’. Ya no se va a poder hablar más de Baéz porque todos se cagarían de risa. Es más, hoy la mayor resistencia es el Papa que no solamente no está con el macrismo sino que recibió con cara de orto al presidente y recibe a Bonafini.
Esa es la resistencia mayor y está afuera. Como capital simbólico, claro. Nadie piensa en el Papa cuando hay despidos o aumentos. Estos muchachos vinieron a traer el verdadero caos. Ni más ni menos. Trajeron el caos. Es cierto que ellos se metieron en ciertos lugares, en sectores más comprometidos donde no les había llegado todo, y fueron aprovechados por estos muchachos. Sectores que a ellos no les interesan, que son los sectores más postergados. Se metieron ahí pero no con bigote y voz de milico. Se acercaron al pobre y le dijeron “ves… puedo estar con vos, te puedo tener al lado”. Y aprovecharon eso. Se acercaron a un sector con el que nunca estuvieron y lo hicieron en el momento justo.
Intento leer los escenarios políticos porque no te atraviesan solamente a vos. La política modifica las situaciones sociales, para bien o para mal pero modifican. Me interesa la política porque alguna vez alguien dijo “si no te ocupas de la política, la política se ocupará de vos”. Y en el preocuparse de la política también va la vida de tus amigos, de tu familia y de quien tenés al lado.
Fuente: vamosavolver.com.ar
Por que los desaparecidos son 30.000: la mejor explicacion


El que ajusta de 30.000 a 8000, o la sola apertura de esa discusión, en estos términos, incurre a mi criterio en una canallada".

La desarrolló el escritor Martín Kohan en un programa de radio. Tan contundente fue que la conductora, Romina Manguel, confesó: "Es la primera vez que lo entiendo".
En fechas como la de ayer, pero también en otras ocasiones, sectores políticos que buscan relativizar el horror de la última dictadura eligen como vía el cuestionamiento a la cifra de 30.000 desaparecidos. Algunos como provocación, e incluso también ciudadanos honestos con buena intención, se preguntan: ¿si hay 8000 casos comprobados, por qué se sigue hablando de 30.000?
Más allá del reconocimiento de la propia dictadura, que hasta 1978 ya admitía que llevaba desaparecidas 22.000 personas, hay una razón más de fondo por la cual aquella estimación inicial de 30.000 continúa siendo la correcta.
En diálogo con Romina Manguel en el programa Va de vuelta, que se emite por Radio Nacional, el escritor Martín Kohan explicó las razones por las cuales permanece por el momento inamovible. Tan buena fue su exposición, que la conductora confesó: "Es la primera vez que lo entiendo".
Estas fueron parte de las palabras de Kohan. Debajo se puede escuchar también el audio:
"La discusión no es entre 8000 casos probados y 30.000 casos no probados. A mi criterio, lo que la cifra 30.000 expresa es que no hay pruebas porque el Estado no da la información respecto de lo que pasó. La represión fue clandestina y fue ilegal, no pasó por ningún sistema judicial, fue tan clandestina como los centros clandestinos de represión y de tortura. Y la cifra de 30.000 expresa que no sabemos exactamente cuántos fueron porque el Estado ilegal, que reprimió clandestinamente, no abre los archivos, no da la información de dónde están los desaparecidos ni la información de dónde están los nietos secuestrados."
"Entonces la cifra total de desaparecidos hay que postularla, no probarla en términos de una prueba de comprobación empírica. No hay comprobacion empírica porque la represión fue clandestina. Situarte en 8000 casos es suprimir la dimensión clandestina e ilegal de la represión. Como si contáramos con toda la información. Es entrar en la lógica perversa de la dictadura que es '¿te enteraste de 8000?, ¿pudiste probar 8000?, entonces hay 8000'. No, pude probar 8000 y sabemos que hay miedo a denunciar, miedo a represalias".
"Se postula una cifra a partir de la estimación de los casos no denunciados, porque mucha gente no se anima a hacer la denuncia por miedo. Todavía hay razones para temer. Julio López fue desaparecido en plena democracia, con una democracia relativamente consolidada".
"Entonces existe la necesidad histórica y política de estimar una cifra, de correrse de la lógica de la verificación, porque al que le toca hacer esa verificación es el Estado. El Estado es el que tiene que informar a cuántos asesinó y dónde están sus cuerpos, a cuántos bebés robó y dónde están ahora. El Estado tiene que informar. La dictadura nunca reveló sus archivos".
"A esa clantestinidad de la represión, a ese cinismo macabro de no revelar dónde estaban los cuerpos de los desaparecidos y tener a los familiares buscando en muchos casos hasta hoy, al hecho macabro de que los secuestros producidos en aquel momento siguen siendo secuestros porque sigue habiendo hijos de desaparecidos que no sabemos dónde ni en manos de quién están, al hecho macabro de no dar esa información se responde con la cifra 30.000, que es justamente la denuncia expresa de que la información fehaciente no la tenemos, y no la tenemos por el carácter criminal y clandestino de la dictadura. El que ajusta de 30.000 a 8000, o la sola apertura de esa discusión, en estos términos, incurre a mi criterio en una canallada".
Fuente: infonews.com
Los trabajadores de Telam explicaron la causa de la errata sobre la cantidad de muertos en el recital del Indio

"No fue error, fue acto de irresponsabilidad" de Telam, dicen sus trabajadores en un comunicado donde explican que "no se puede hacer periodismo sin periodistas".

Los trabajadores de la agencia oficial de noticias emitieron un comunicado explicando cuáles fueron las razones por las cuales emitieron una nota fallida donde hablaban de siete muertos en el recital cuando sólo había dos confirmados.
Los empleados de la agencia responsabilizan a los directivos por el ajuste de personal y califican el incidente como una "un acto de monumental irresponsabilidad periodística".

Periodismo de ajuste
A propósito de la cobertura del recital del Indio Solari
Télam difundió esta madrugada un despacho que “informaba” que al menos siete personas habían fallecido durante el recital del Indio Solari. El respaldo de esa información por la agencia oficial al rumor que entonces circulaba fue el factor determinante para que numerosos medios legitimaran y replicaran ese dato, luego desmentido por la realidad.
Un desatino de proporciones. Un acto de monumental irresponsabilidad periodística. Ningún medio está exento del error. Pero aquí, más que error, quedó al desnudo una forma de conducir la redacción por parte de la empresa que no envió un periodista a Olavarría para evitar pagarle horas extras u otorgarle un compensatorio –se levantó el viaje, que estaba programado desde hace semanas por la sección Espectáculos, el jueves previo- y que no tiene una estructura adecuada en el turno madrugada. No se puede hacer periodismo sin periodistas. Sin periodistas nuestra información tiene el mismo valor que cualquier tweet. Así fue anoche. La agencia, que debió ser el canal de la certeza y la responsabilidad, alimentó el desconcierto.
El jueves por la mañana el Gerente Periodístico, Daniel Capalbo, informó que la empresa levantaba la totalidad de las coberturas periodísticas fuera de Capital Federal y por tiempo indeterminado a raíz de la que Comisión Interna no aceptaba que los periodistas no cobraran ni compensaran las horas trabajada en los viajes. La primera cobertura que fue descartada fue la del Indio Solari (anoche no hubo cobertura del recital en sí, sólo de los fallecidos, y a la distancia). La empresa entendió que no valía la pena otorgarle un compensatorio al enviado por trabajar toda la madrugada ni pagar los diez mil pesos que costaba el traslado. El precio de ese recorte fue la degradación del servicio.
La falta de rutinas periodísticas adecuadas dejó en evidencia la debilidad de la estructura del turno madrugada, desértico, a pesar de los cerca de 500 periodistas con los que cuenta la redacción. Porque la empresa desalienta que se trabaje en ese horario, por ejemplo, negándose a pagar el adicional de ley por la hora nocturna o quitando los días de vacaciones extras que, al personal de esa franja, le asegura el convenio colectivo.  
Télam tiene extraordinarios recursos humanos en las secciones Espectáculos y Sociedad para realizar una cobertura de excelencia del recital del Indio Solari o de cualquier otro mega evento. De hecho, anoche mismo, muchos de esos profesionales lo demostraron. Pero esos recursos no se aprovechan si la empresa no provee las condiciones estructurales para trabajar con los estándares que se corresponden a un medio público.
El Directorio eligió ajustar por el periodismo. No existe el periodismo de excelencia sin estar presente en el lugar de la noticia. Cada peso que se recorta en el servicio es credibilidad que la agencia pierde.
Quizá a la conducción de la empresa no le importe, pero a sus trabajadores sí.
Comisión Gremial Interna
Fuente: diarioregistrado.com
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Patria Moreira
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